publicidad
Un ternero por 1,6 euros o las lecciones de economía de Fernando Ónega
Valor Añadido, >

Un ternero por 1,6 euros o las lecciones de economía de Fernando Ónega

S. McCoy  16/11/2010

Los lunes alternos un servidor está yendo, invitado por Carlos Herrera, a su tertulia en Onda Cero de 8.30 a 10 horas. Me encanta el planteamiento de los temas que realiza Fernando Ónega, capaz de poner sobre la mesa desde las cuestiones más sesudas a las más anecdóticas. Ayer terminó su exposición con una mezcla de ambas. Por una parte, nos recordó cómo este año el incremento de los salarios se va a situar por debajo de la inflación por primera vez desde 2002, año en el que IPC y sueldos prácticamente empataron. En octubre el diferencial es ya de un punto porcentual (2,3% IPC vs 1,3% incremento salarial), distancia que parece insalvable a día de hoy. Por otra, se hizo eco de la información publicada por la Voz de Galicia relativa al precio al que se están comercializando los terneros frisones de menos de 20 días en el mercado de Silleda: 1,6 euros cada animal contra la media de los últimos ejercicios que se sitúa por encima de 100. Ups.

Dos noticias extraordinariamente complementarias que encierran muchas claves de lo que está pasando en España a día de hoy, a saber:

  1. Por fin se empieza a vislumbrar el tan advertido ajuste de los salarios reales en España, condición imprescindible para la mejora de su productividad interna y competitividad exterior. Hasta ahora habíamos vivido destrucción de empleo pero no reducción de costes laborales. Es la primera vez que esto ocurre en una década y supone un cambio sustancial, paso en la correcta dirección. Ya se sabe: sin valor añadido que permita repercutir al cliente una estructura más cara de producción que la existente en otras naciones, sólo queda contención de gastos y/o cierre. Los profesionales por cuenta ajena han elegido la opción A.
  2. Del Boletín de Estadísticas Laborales del Ministerio de Trabajo se desprende un dato realmente escalofriante, que seguramente haya que matizar de acuerdo con la Reforma Laboral, dada la incertidumbre que ha podido generar en los agentes económicos y los retrasos subsiguientes en la negociación colectiva. A octubre de 2009 se habían cerrado 3.860 convenios que afectaban a 1.081.300 empresas y a 8.385.500 trabajadores. Pues bien, concluido el mismo mes de 2010, los datos comparables quedan como siguen: 2.320 convenios, 767.900 compañías y 6.202.300 empleados afectados. Unas reducciones del 40%, 30% y 25% respectivamente, en números redondos year on year. Es verdad que gran parte de los acuerdos se concretan cuando se acerca el cierre de ejercicio pero aún así. Se requeriría aumentos de entre dos y tres veces los materializados entre octubre y diciembre de 2009 para empatar. Difícil parece. Estas cifras ponen de manifiesto la destrucción de una parte del tejido empresarial español y el aumento de los pactos fuera de convenio, precisamente con objeto de salvaguardar la continuidad de las firmas empleadoras. Un hecho que invalida parte de la constatación estadística oficial a la que hemos hecho referencia en el primer párrafo.
  3. Mientras, la nota de prensa que acompaña la publicación del dato mensual del Índice de Precios al Consumo de octubre nos recuerda cómo, en el último año, el dato general ha pasado del -0,7% al 2,3% ya citado. Una variación del 3%. Por el contrario, el subyacente, que excluye alimentos no elaborados y energía, ha repuntado del 0,1% al 1,1%. Un incremento tres veces inferior. No sólo eso, mientras que el primero apunta a una tendencia en ascenso en los próximos meses, el segundo se ha mantenido estancado en el último trimestre. Es decir, hay una justificación energética y alimentaria en gran parte de la subida de precios que padecen los consumidores. El primero de los factores es de difícil solución y entra de lleno en el problema estructural de dependencia en el suministro que padece España y que le hace estar al albur de las cotizaciones de las materias primas en los mercados internacionales. Pero… ¿el segundo? No hay que olvidar que la propensión al consumo es mayor cuanto menor es el nivel de renta de la población cuya compra, por cierto, se centra fundamentalmente en bienes de primera necesidad, productos no elaborados entre otros. Una inflación de este tipo aumenta por tanto las desigualdades sociales e incide sobre las clases más debilitadas como consecuencia de la crisis.
  4. Entramos ya en la cuestión del ternero, cuya carne ha vivido según la estadística oficial un aumento del 0,5% año sobre año. Sin embargo, no es esa la cuestión. Ni siquiera el hecho de que el animal en cuestión era de raza de leche que no de carne porque lo que no se refleja en un lado (filete) tendría que hacerlo en el otro (cola-cao). Lo importante es que la mercancía del sector primario continúa deprimida en origen mientras el comprador final sólo nota las subidas, cuando hay razón que las justifica o sin ella, en lo que parece un proceso asimétrico de elasticidad al alza de los precios de su cesta de la compra. Algo que no es sino reflejo de la carencia de una política agrícola y ganadera racional, que prime producción sobre subvención, calidad contra cantidad; de la existencia de un exceso de intermediarios en la cadena de valor y de la falta de desarrollo de nuevos canales de comercialización; de la ausencia de una red de transporte ferroviario adecuada, menos sujeta a los vaivenes de los costes de la energía; de la falta de protección a los productores por parte de la Administración, mediante el adecuado control de precios y persecución de conciertos no declarados (no estaría mal obligar a poner en tienda o gran superficie el precio en origen); de la fractura del mercado interior con su multiplicidad de intereses y disposiciones normativas, cuya reversión es imprescindible si queremos que este país vuelva a ser sombra de lo que se creyó ser. Y así sucesivamente.

Cuatro puntos que seguro su talento amplía en unos cuantos más. Así es Fernando Onega de majetón, que diría el propio Herrera. Sin comerlo, beberlo ni quererlo ha puesto el dedo en la llaga de un montón de cuestiones que a día de hoy están en el “candelabro”. Temas de gran calado cuyo abordaje es imprescindible para reconducir la incierta deriva económica por la que transita nuestra querida España: desde el necesario ajuste de los salarios reales a la crisis en el tejido industrial y de servicios; de la inflación de los pobres al mercado interior. Un crack. Mientras, ya saben, si quieren de regalo de Reyes un ternerito, los martes en Silleda los regalan. A 24 euros que me costó el chuletón en el Monte Valonsadero en Soria este fin de semana, en lo que fue junto con unas maravillosas setas de cardo un homenaje en toda regla, vaya que si trae a cuenta. Nada más. Mañana más y mejor.

Más en http://twitter.com/albertoartero y en la cuenta de Alberto Artero en Facebook.

Valorado (5/5) Valorado (5/5) Valorado (5/5) Valorado (5/5) Valorado (5/5) (5/5 | 19 votos)

|

 Compartir

|

 Deja tu comentario

|

 35 Comentarios

35 .- ¿Protección a los productores mediante control de precios? ¿Y por qué no utilizamos un medida revolucionaria como sería dejar que el mercado actúe? Una de las razones por las que el ternero se vende a 1,6 es que la producción ganadera de Galicia es minifundista, y es minifundista, en pleno siglo XXI, porque se mantiene a base de subvenciones, porque ya se sabe que hay que proteger al sector primario [que son unos cuantos millones de votos]

Cada vez que veo noticias de ganaderos y agricultores quejándose de lo poco que cobran y de lo que se quedan los intermediarios, lo que se me ocurre es: ¿y quién les impide asociarse e integrarse hacia arriba de modo que todo el margen se quede en su casa?. Pongan ustedes, y no los "intermediarios", el tomate en el súper y yo estaré encantado de pagárselo, igual que lo pago ahora.

¿No es cierto que algo así como la mitad del presupuesto de la UE se destina a subvenciones al campo?

Franco no lo habría hecho mejor.

Pongo

03/12/2010, 10:46 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

34 .- #30 Depende de lo que usted entienda por rico de verdad.
Si hablamos de más de un millón de euros de patrimonio además del negocio, sí. Y tengo sospechas de que no todo el dinero es blanco, pero yo es que soy un poco paranoico.

maracay

16/11/2010, 20:26 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

33 .- #30 pero si conozco a un carnicero con un puesto en el mercado de chamartin de madrid que es rico o mejor dicho que vive de maravilla vendiendo carne directamente a restaurantes al por mayor. Perdio todo por un divorcio y en tres años ya habia recuperado su patrimonio. Yo si creo que los intermediarios se forran y en cuanto algun centro comercial como mercadona produce bajo socios directamente puede ofrecer precios mas bajos.

Lo que dice Mcoy es verdad, no es posible esta politica agraria de suvenciones, precios bajos o con perdidas en origen, cadena de distribucion que se forra y bajo margen en venta al detaill. De esta forma se esta suvencionado la ganancia de los intermediarios y distribuidores, quienes menos arriesgan ya que si cae la produccion la importan con mas coste pues igual habria que ir a ese modelo y no suvencionar o disminuir las ganancias de intermediarios en productos españoles con mayor precio en origen

Lo que no puede ser es ademas una politica de suvenciones que no sea uniforme en toda europa y que en Francia la leche se mas barata que aqui...

mlunadem

16/11/2010, 19:05 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

32 .- Por fin Onda Cero,consigue reunir a tres premios nobel de Economia, D.Carlos Herrera, D.Fernando Onega y S.McCoy
Musus

Jarra

16/11/2010, 18:49 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

31 .- Fernando Onega es un periodista apesebrado y adicto al régimen

edfede

16/11/2010, 17:56 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados