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Queridos Inversores, bienvenidos a la trampa del MAB
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Queridos Inversores, bienvenidos a la trampa del MAB

S. McCoy  10/06/2010

He seguido con notable interés, desde su apertura a compañías cotizadas distintas de las SICAVs, la evolución del Mercado Alternativo Bursátil o MAB. La propia web de BME lo define como “un mercado dedicado a empresas de reducida capitalización que buscan expandirse, con una regulación a medida, diseñada específicamente para ellas y unos costes y procesos adaptados a sus características”. Se trata de la trasposición al universo inversor español del AIM británico, donde cotizan más de 1.200 compañías, del Alternext francés en el que lo hacen 150, entre ellas la española Antevenio, o del Firstnorth escandinavo.

Una iniciativa interesante sobre la que merece la pena reflexionar a un año de su implantación. Para ello, vamos a prescindir del lógico interés que puede tener el dueño de las bolsas por incorporar nuevas empresas a su negociado -o las distintas boutiques financieras y bancos de inversión por arañar unas comisiones como asesores registrados o proveedores de liquidez que nunca vienen mal en la actual coyuntura-, para centrarnos las conclusiones que, para empresas y ahorradores, se pueden derivar de las primeras cinco salidas al MAB: las de Zinkia, Imaginarium, Medcomtech, Gowex y, esta misma semana, Negocio. Una muestra ciertamente poco representativa pero suficiente para poder pergeñar, a partir de los aciertos y errores cometidos, el imprescindible MAB 2.0.

  1. Cuatro son las ventajas principales apuntadas por Bolsas y Mercados Españoles para la salida al MAB de los potenciales candidatos: acceso a nueva financiación, notoriedad, valor de la empresa y liquidez para los títulos de los principales accionistas.
  2. A día de hoy, sólo la primera de estas bondades teóricas se ha materializado. El MAB es un mercado esencialmente de financiación y poco más, lo cual no es necesariamente malo. Tal funcionalidad no sólo se corresponde con la misión que está en el origen de los mercados de capitales sino que es la que mejor comulga con el espíritu de esta suerte de bolsa alternativa: ahorro canalizado a la inversión productiva.
  3. Los intentos que ha habido de monetización de participaciones empresariales por parte de los socios fundadores -vía OPV complementaria a la OPS-, como en Zinkia e Imaginarium, no han recibido el respaldo de los inversores. El hecho de que aún así las operaciones hayan salido adelante, pone de manifiesto una clara necesidad de captar recursos por encima de cualquier otro considerando. 
  4. Dos reflexiones al hilo de estas dos últimas constataciones. Si la finalidad del MAB es “ofrecer a empresas peculiares por su tamaño y fase de desarrollo una alternativa de financiación para crecer y expandirse”, BME debería limitar el formato de salida a la Oferta Pública de Suscripción, por una parte, y evitar que los fondos se destinen a reequilibrar el balance,  vulnerando por tanto el objetivo inicialmente perseguido, por otra. Facilitar las OPVs o colocaciones privadas posteriores tras un periodo de lock-up y arbitrar un procedimiento penalizador a los incumplidores serían complemento necesario a tales iniciativas.
  5. La notoriedad no deja de ser flor de un día, arma que se puede volver en contra de quien la persigue. La obligación de tener un plan de negocio y retratarse frente a él enseñando semestralmente la patita de los resultados puede hacer mucho daño a la marca en caso de que haya decepciones. Ya ha habido experiencias de ello. Más allá de la cotización en bolsa importan la consistencia y la capacidad de diferenciación. Además, un mal comportamiento bursátil puede ahondar aún más en tal percepción negativa. Tanto el requisito de transparencia como los costes asociados al mismo (de salida a bolsa –para los que existen líneas públicas de financiación- y de información posterior), pueden no compensar la publicidad gratuita que con la colocación se obtiene. Cuidado.
  6. El hecho de que los porcentajes sacados a bolsa y el volumen de negociación sobre los títulos sean irrisorios, pese a los contratos establecidos a tal fin, convierten a la capitalización bursátil de las firmas del MAB en una referencia limitada, sujeta a los condicionantes de su falta de profundidad y posibilidad de manipulación. El martes apenas se negociaron 10.000 euros en total. Todavía en las SICAVs hay un elemento objetivo de valoración como es su liquidativo diario, ¿pero aquí? Las diferencias entre precio y valor que vamos a ver pueden ser descomunales. Al tiempo.
  7. Precisamente esa falta de liquidez puede convertir a los valores del MAB en una trampa para aquellos ahorradores que quieren beneficiarse, tanto del recorrido potencial de empresas que se encuentran en sus fases iniciales de desarrollo o acometiendo atractivos planes de expansión, como de las ventajas fiscales establecidas para este tipo de inversión por algunas Comunidades Autónomas como Madrid o Cataluña. La posibilidad de deshacerse de sus títulos en cualquier momento no está tan clara. Al final, la verdad de la verdad es que sólo la propia compañía puede actuar como creador de mercado de sus acciones, buscando contrapartidas a compradores y vendedores. Primarán las aplicaciones.
  8. Es verdad, sin embargo, que la cotización en bolsa facilita el uso de las acciones “como medio de pago en los procesos de fusión y absorción con otras empresas”, papelitos para compras mediante ampliaciones de capital, o como garantía para hacer frente a créditos u otros tipos de financiación ajena. Sin embargo, el argumento de liquidación posterior en el mercado de las participaciones queda igualmente en entredicho lo que relativiza tal ventaja aparente.

Hasta aquí lo descriptivo. Si la experiencia es un grado, sería bueno que los impulsores del MAB reflexionaran sobre algunas de las consideraciones incluidas en este artículo. Unas sugerencias que no tienen un ánimo distinto del de tratar de mejorar su funcionamiento y salvar los obstáculos que pueden llevar a particulares, fondos y empresas a mantenerse al margen de este necesario mercado. A partir de este punto, y no necesariamente por este orden, collejas, correcciones, propuestas y nuevas ideas que ayuden a consolidar esta pieza bursátil  imprescindible de cualquier entramado financiero que se precie desarrollado. Quedo a su disposición.

Más en http://twitter.com/albertoartero y en la cuenta de Alberto Artero en Facebook.

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 20 Comentarios

20 .- #1 Lo que cuenta ese blog es cierto, resulta que el mismo BdE reconoce una variación de la posición deudora neta del sector público de un 15% del PIB en 2.009, eso parece que lo leen pocos, pero así es y aún puede esconder algo de trampa por lo delicado de dilucidar el perímetro de consolidación de lo público en España [con 6.000 empresas y entes públicos es tarea titánica,igual que conocer el número de empleados que comen de nuestros impuestos,en España no es fácil nada que requiera datos consolidados].

Hay deuda "aparcada" en sociedades mercantiles que es de hecho deuda pública, eso explicaría el anómalo nivel de la deuda empresarial española respecto al PIB, muy por encima del galo o alemán por ejemplo.

Otra peculiaridad es el inmenso saldo vivo del crédito comercial [60% del PIB contra de 10% a 30% en el resto de la UE], esto no sé qué complicaciones puede traer en caso de dominó de impagos pero me temo que muy feas.

De propina, el PIB descontando muletas fiscales es un 15% de lo declarado, en países con muletas del 5% el gap es menor,claro,con lo que la hostia al quitarnos las prótesis fiscales va a ser inolvidable.

haciendo las maletas

11/06/2010, 17:22 h.

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19 .- Sí señor McCoy, un buen castillo de naipes. Ahora sólo viene un soplo de "confianza", [y me refiero simplemente a la confianza de a pie, de la que sueltan los dineros en las tiendas] y se lleva el castillo, la mesa, y las manos a hacer puñetas.

Se que es una nimiez, pero desde que le quitaron el dinero a los de Forum-Afinsa se ha perdido toda confiaza en cualquier estamento.


Un saludo.

pepalma

10/06/2010, 18:34 h.

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18 .- El problema del MAB es de existir en una cultura de no inversores, y donde el asesoramiento en inversiones está concentrado en los mayores bancos y no en independientes

vivagreenspan

10/06/2010, 17:00 h.

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17 .- #15 Perdone usted que le aclare un temita, tampoco es eso, una acción es una parte alícuota de capital que correspondiente al valor real de la empresa[*], lo del mercado de valores es especulación, dónde se compran duros a seis o más pesetas...

[*] Antes de que la cementera nuclear petase y los political party metierán mano al PGCE.

El comentario es simplemente irónia, eso sí, de la guay, así que el tema que nos ocupa es lo de menos.

Saludos

GañanesEnDemocracia

10/06/2010, 16:56 h.

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16 .-
*yawn*

Candente tema el de hoy... interesante, lleno de información especializada y novedosa, e inspirador de estrategias y tendencias inversionistas.

*types www.whatever.com y exits cotizalia*

renovatio

10/06/2010, 15:59 h.

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