FCC, ITV, concesiones, liberalización
@S. McCoy - 03/03/2010
Cada vez que McCoy ve una operación corporativa liderada por una constructora en virtud de la cual sacrifica generación de caja recurrente por liquidez inmediata, por menor que la misma pueda parecer, se le encienden las alarmas. Que no está el patio para aumentar el carácter cíclico del negocio, oiga. Tiene que haber, por tanto, una razón suficientemente justificada para la adopción de una decisión de ese tipo. En el caso de la venta de Itinere por parte de Sacyr Vallehermoso al Fondo de Infraestructuras de Citigroup, la motivación era evidente: la imperiosa necesidad de reducir deuda de la firma presidida por Luis del Rivero. Sin embargo, ¿qué puede llevar a FCC a enajenar el goloso negocio de las ITVs, tal y como publicaba ayer en exclusiva Cotizalia? Crece en facturación (y más en que va a crecer en momentos de crisis); mantiene una posición de dominio en comunidades como Aragón, Valencia, Canarias y Baleares; es extraordinariamente rentable y ha sido objeto de jugosas ofertas en fechas no muy lejanas, en aquel momento rechazadas (ahora se encuentra en posición de desventaja frente a un posible comprador que ve su necesidad de monetizar).
Entonces, ¿cuál puede ser la causa última por la que FCC quiere deshacerse de una división tan golosa, que tan poco estorba en su balance y tan positivamente contribuye a sus resultados? Quizá haya que buscar la respuesta en la particular dinámica de una industria cuyo entorno oscila entre el intervencionismo descarado o la liberalización rabiosa.
En efecto, el negocio de las ITVs en España se ha caracterizado, hasta fechas muy recientes, por su carácter oligopolístico, primero en manos de empresas públicas (que aún dominan en Galicia, Asturias y Andalucía) y con posterioridad en las del capital riesgo. Amparados por el batiburrillo normativo del modelo autonómico español, que implica que un vehículo igual en todo el territorio nacional sea susceptible de 17 disposiciones regionales distintas, los operadores han hecho de su capa un sayo con la oportuna connivencia administrativa, yendo la apertura de centros por detrás del crecimiento del parque móvil, oferta restringida para demanda creciente, y siendo la renovación de instalaciones y su adecuación a los nuevos tiempos una tarea poco prioritaria. Sirva como ejemplo que, a cierre de 2008, había un total de 329 centros en toda España que operaban 831 líneas de revisión -facturación agregada de 445 millones de euros- para cerca de 20 millones de vehículos susceptibles de revisión (automóviles y motocicletas). Echen cuentas.
En un entorno como el anteriormente descrito, apostar por el sector equivalía a tirar a balón parado. Lo difícil era obtener la concesión, bien directamente o bien mediante compra a un agente ya establecido. A partir de ese momento bastaba con ordeñar la vaca. Prueba de su interés para el universo inversor son los múltiplos de valor empresa y deuda neta sobre beneficio operativo ajustado o EBITDA a los que se cerraron operaciones de compra y/o financiación entre 2006 y 2008: cerca de 19 veces EV/Ebitda en la adquisición de Itevelesa por Macquarie Bank (y más de 10 veces ventas) y 9,5 veces Deuda Neta/Ebitda en el crédito concedido por Societe Generale a Investindustrial para la compra de un 23% de Applus a The Carlyle Group. Un disparate que cercenó la capacidad de los operadores tradicionales de crecer mediante adquisiciones, hándicap que se unía a la imposibilidad de hacerlo orgánicamente. Primera causa de abandono de cualquier proyecto operativo y no meramente financiero.
Sin embargo, como señalaba con anterioridad, la industria se mueve entre situaciones extremas. Así recorre actualmente el mismo una ola liberalizadora que está teniendo efectos devastadores en algunas regiones como la de Castilla La Mancha, en donde la apertura total del mercado ha situado en una posición muy delicada a la mayoría de las ITVs, tanto a las ya existentes como a las de nueva creación. Y es que las inversiones que requiere el establecimiento de una instalación de este tipo no son excesivas, una vez salvados los trámites legales y administrativos, y, por tanto, la tentación de entrar en el negocio muy, muy golosa. Un fenómeno que amenaza con extenderse al resto de las comunidades autónomas. O bien de forma directa, de hecho ya se han anunciado medidas similares en Madrid a partir del uno de enero de 2011, o de manera indirecta al provocar la mayor oferta y su impacto en precios un trasvase de vehículos de las zonas vecinas. El impacto sobre márgenes y cuenta de resultados de esta proliferación supone un claro desincentivo al desarrollo de la actividad. Segundo motivo de renuncia pese al elevado retorno actual.
Puede que la decisión de FCC de vender sus ITVs no tenga nada que ver con la argumentación anterior. Pero todo apunta a que así es. Cuando suenen las sirenas de alerta anunciando “Arruinado” el último, mejor estar fuera que dentro, ¿verdad? Un deterioro que llevará su tiempo, sin duda, y que terminará cuando la industria encuentre el punto de equilibrio entre la oferta y la demanda. Sobrevirirán, como siempre, las compañías que mejor sepan adaptarse. Las bajas ratios pagados a Dinamia por su transmisión de ATECSA el año pasado han servido de espejo en el que hasta los más crédulos no han tenido más remedio que mirarse. Mientras, se dice, se comenta, se rumorea que otra sociedad de las grandes, en manos extranjeras, ha empezado a mover igualmente ficha para abandonar el barco antes de que sea demasiado tarde. ¿Rumor o realidad? Ustedes mismos.
Más en http://twitter.com/albertoartero y en la cuenta de Alberto Artero en Facebook.
Opiniones de los lectores (25)
25.
Casa Juana Serra04/03/2010, 14:20 h.
Las ITV no son otra cosa que una pérdida de tiempo y dinero.¡A¡ Se me olvida decir la causa de tal invento.Es para premiar a una colección de amiguetes que me beneficiarán a mí.En que caletre normal se le ocurre tal idea en vez de obligar al conductor a ir a un taller particular o oficial y que le revisen-certifiquen que el coche esta bien .Es para morirse de risa con el engendro cuando las cosas iban bien o morirse de pena ahora que los zapatos nos empiezan a apretar.....
24.
sinplomo03/03/2010, 21:11 h.
Desconozco el motivo de esta venta.
¿Acaso obtener liquidez a corto?.
Lo que es cierto es que el precio acaba de bajar gracias a este artículo.
¿Algún interes personal en truncar esta operación McCoy?
23.
libertador03/03/2010, 19:17 h.
#22
otro de musolaris:
"el que juega con el tabernero pierde la partida y pierde el dinero..."
22.
JOTALE03/03/2010, 16:53 h.
Pues yo McCoy, no tengo muy claro por donde van los tiros con FCC.
Si, como opina Libertador #4, la espantada se debe a que les van a pasar la bandeja para que aflojen un óbolo extra obligatorio, o como opinan muchos foreros, porque cantar en un corral como gallo único no es lo mismo que hacerlo con varios competidores más de duros espolones forjados en cien batallas.
Salvo que FCC vaya haciendo hucha para algún muerto escondido a punto de caerse de su armario.
Así que seguiré sin saber de donde sopla el viento pero recordando lo de : "Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a pez o está rota"
21.
pedrojmar03/03/2010, 16:37 h.
#20 Estimado josvazg:
Los privilegios y privilegiados que se niegan a soltar o perder según ellos, los que por naturaleza les pertenece. Ellos son así desde siempre. Tahúres que juegan con las cartas marcadas y cuando pierden se sienten ofendidos y se retiran con una pena en el pecho. Ya no es negocio, dicen, cuando aun están ganando dinero. Lo quieren todo. Mamonesporlagraciadesserlosmasguapos@org
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
Acerca de...
Experto financiero que escribe Valor Añadido. Es un incisivo analista que despertó el interés de nuestros lectores con sus brillantes y didácticos artículos sobre empresas, sectores y tendencias del mercado.
Otros artículos de opinión
¿Cuánto daño pueden hacer? El Quinto en Discordia
¿Independencia energética? Un objetivo imposible Daniel Lacalle
Cómo elegir un fondo de inversión (II parte) Enrique Roca
Árbol de Cotizaciones
En Archivo
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
![]()