Private Equity, Hedge Fundos, crédito
@S. McCoy - 27/01/2010
Como ocurre en todos los sectores productivos, y hasta en los improductivos, cuando un banquero quiere vender una moto suele recurrir al eufemismo. Se trata de presentar la idea-de-inversión-que-no-se-debe-perder de un modo lo suficientemente atractivo como para que el cliente pique el anzuelo. En tal estrategia juega un papel esencial una nomenclatura que, con el paso del tiempo, pasa a convertirse en una convención dentro del sector. Así, en los dieciocho meses anteriores al verano de 2007, un término emergió con inusitada fuerza: lo alternativo. Un paraguas que agrupaba activos ilíquidos pero rentables que, atendiendo a las series históricas, servirían para quitar correlación a las carteras, aumentando por tanto su frontera de eficiencia. Estamos hablando de materias primas, hedge funds y private equity.
Mientras que la apuesta por las primeras ha aumentado su vigor con el paso de los meses, tanto en términos de abanico de subyacentes como de opciones para participar de su recorrido al alza o a la baja, tanto los mal traducidos fondos de cobertura, como el capital riesgo se encuentran en fase de redefinición de su dimensión y operativa. Aún está reciente la mala experiencia vivida por quienes no resistieron los cantos de sirena y entraron poco antes del peor momento vivido por la llamada banca en la sombra en los últimos 20 años, sólo para descubrir que había un ingrediente crédito que justificaba las rentabilidades, uniformaba sus posiciones y las movía homogéneamente a la baja. La captación de fondos es aún complicada. A ello se unen las incertidumbres legales que manan del populismo creciente de la Administración Obama, que ha encontrado en la banca y sus beneficios, y sus empleados y sus remuneraciones, las cabezas de turco idóneas para concretar su cambio de política. Transcurridos ya 30 meses desde el pistoletazo de salida de la crisis, ¿qué cabe esperar de las inversiones alternativas?
Vayamos primero con los Hedge Funds que disfrutaron un 2009 de retornos históricos (19% en total, 21% US y 12% en Europa), resultado de la concurrencia, entre otros, de dos factores: por una parte, la eliminación de los competidores más débiles como consecuencia del colapso de los mercados financieros, lo que permitió que menos actores lucharan por el mismo alpha o valor diferencial, juego siempre de suma cero; por otra, la fuerte direccionalidad que vivieron, desde el mes de marzo, dólar, oro, petróleo, acciones y deuda corporativa entre otros. Una realidad, esta última, que ha podido ayudar a envolver, de nuevo, un porrón de mediocridad en forma de talento. En cualquier caso, cabe esperar que las dudas que pesan en 2010, tanto sobre la economía real como sobre la financiera, tengan su impacto en los mercados y, por tanto, actúen como filtro natural. Aún así, gran parte de la supervivencia de los fondos continuará dependiendo de su capacidad para superar sus máximos anteriores, high watermark, condición para cobrar una remuneración variable de la que, en muchas ocasiones, depende la propia viabilidad del negocio y la motivación de su talento humano.
Por lo que respecta al Private Equity, la dinámica es un tanto más compleja ya que opera normalmente sobre firmas no cotizadas. El factor liquidez está aún más restringido que en los fondos alternativos, afectando a la percepción de su riesgo por parte de los inversores. Se podrían agrupar las cuestiones a solventar en tres grandes grupos. Por una parte, la escasez de crédito que ha provocado que la orientación operativa del negocio vuelva a primar sobre la financiera y que las operaciones sean menores e impliquen más desembolso de fondos propios. Aparte de suponer una amenaza en la parte que queda pendiente de refinanciar. En segundo lugar, flujo de dinero. Aunque históricamente es en momentos como los actuales en los que el capital riesgo mejor muestra sus bondades a medio plazo, lo cierto es que el efecto denominador pesa en muchos partícipes que ven cómo la caída de los activos más líquidos ha aumentado significativa e indeseablemente el peso del capital riesgo sobre el total de su cartera. Muchos de los capital calls pendientes será difícil que pierdan en breve tal condición. Por último, el sector participa de la negativa opinión sobre su estructura de remuneración, basado en un porcentaje fijo más una participación significativa en las ganancias. Como ocurría en el caso anterior, la quiebra de dicha estructura puede dejar a muchos actores por el camino.
Acabo. 2010 va a seguir siendo año de purga para las llamadas inversiones alternativas, aquél en el que se ponga de manifiesto la consistencia de algunos de los gestores estrella del universo hedge, por una parte, y la capacidad de supervivencia de muchas de las instituciones de prívate equity, por otra. La purificación de ambas industrias les permitirá afrontar al futuro con la solvencia de quienes han demostrado conocer bien su trabajo y saber ejecutarlo, quitándose de una vez por todas la etiqueta de advenedizos. Es en tales situaciones cuando merece realmente la pena invertir en ellas, en lo más hondo de sus respectivas crisis de identidad. La selección natural va a jugar un papel esencial por lo que sean pacientes. A finales de este ejercicio, tendremos gran parte del camino andado. Tengan los dineros a mano para entonces.
Opiniones de los lectores (5)
5.
PeZeta27/01/2010, 22:22 h.
#4 La farfolla de McCoy despierta un interés casi nulo, a diferencia de Desde Londres, Marc Vidal e ignacio de la Torre, que son excelentes.
A ver si McCoy toma nota. Sus artículos son indigestos.
4.
Darth Salocin27/01/2010, 21:43 h.
Increíble que a las 10 de la noche el artículo de McCoy sólo tenga 3 comentarios. Creo que esto no ha ocurrido en años
¿Se ha estropeado el servidor o es que realmente hay tanto desinterés por el tema?
3.
LARA27/01/2010, 14:30 h.
¿Y por qué a finales de 2010?. Si no se ha llegado al fondo cuando la intensidad de la crisis lo permitía y se ha estado a salvar el sistema inyectando liquidez por un tubo, ¿quien puede asegurar que el saneamiento solo va a durar doce meses?
Manía de pronosticar fechas.....cuando nadie sabe o quiere empezar.
2.
jeromegekko27/01/2010, 10:58 h.
Creo que muchas veces es necesario que se vuelva a lo simple para que las finanzas funcionen mejor.
http://www.rankia.com/blog/bolsagekko/
1.
gekko27/01/2010, 09:09 h.
Opino que el futuro no pinta mal...
Como es logico y sano habra una 'criba' y pasaran los que den mejores resultados...
Estoy de acuerdo que la evolucion hara su trabajo...
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