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@S. McCoy .-Experto financiero que escribe Valor Añadido. Es un incisivo analista que despertó el interés de nuestros lectores con sus brillantes y didácticos artículos sobre empresas, sectores y tendencias del mercado.
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@S. McCoy - 08/03/2010
Pues sí, como lo oyen. Elena Salgado es mi candidata para el próximo Nobel de Economía. Sé que a algunos puede sonarles disparatada la propuesta pero, de ser así, estoy convencido de que tal actitud reacia sólo puede derivarse del desconocimiento, de no haber apreciado en su inmensidad y profundidad el calado intelectual de nuestra Vicepresidenta Segunda del Gobierno. Hacía mucho tiempo que la ciencia económica no recibía una aportación intelectual del calibre del que la política realizó la semana pasada cuando, en sus conversaciones con el líder de Izquierda Unida, Cayo Lara, con objeto de sumar sus fuerzas a un potencial Pacto de Estado, deslizó una Teoría llamada a ser materia de sesudos estudios académicos que llenen los anaqueles de las librerías alrededor del globo terráqueo. Españoles, queda inaugurada la Economía Informal. Cortemos la cinta.
En efecto. En una interpelación coloquial, nuestra ministra del ramo aclaró a los dirigentes de la coalición comunista que “una cosa era la economía informal y otra bien distinta la sumergida”, distinción que pronto ambas partes se apresuraron a situar en su justo contexto: no hay que confundir a quien defrauda poquita cosa y de modo circunstancial con aquellos que lo hacen sistemáticamente y en elevados importes, venían a decir. Y se quedaron tan panchos. Como si ese veintitantos por ciento de PIB de caja B que existe en España permitiera hacer distingos de este tipo. Sin embargo, oye, ni una reacción al respecto de estas declaraciones ni de la oposición ni de la clase intelectual, toma ya. Cabe que, para muchos estudiosos, la frase se circunscribiera a ese concepto clásico que asocia informalidad económica con ausencia de control administrativo o tolerancia con el fraude. Pero aún así. Estaríamos en ese caso aceptando como válidas realidades correspondientes a sociedades poco evolucionadas, circunstancias impropias de un país que se llama desarrollado como el nuestro: De dar ese argumento por válido, no dejaría de ser su enunciación un disparate en boca de la responsable del ramo.
No se lleven a engaño. Cuando Elena Salgado habla de Economía Informal viene a poner negro sobre blanco una nueva forma de hacer las cosas en la ciencia económica: la que ha presidido el modo en que el Ejecutivo ha gestionado la crisis nacional desde el momento de su estallido allá por la primavera verano de 2007. Así, ha optado por implantar una serie de medidas deslavazadas e inconexas, carentes de la uniformidad en su concepción necesaria como para ser consideradas como un cuerpo de iniciativas con el calado suficiente como para cambiar la faz de este país. Propuestas formales en su vestimenta normativa, pero informales en el fondo, poco serias. Así lo han entendido gran parte de los analistas internacionales y domésticos. Pocas veces ha existido en España tal unidad de juicio… crítico.
No sólo eso. Se han creado instrumentos novedosos en apariencia que perseguían metas tan ambiciosas como la rápida materialización de algunas reformas estructurales que no admitían demora. Sin embargo, y de momento, no han sido más que fuegos de artificio que carecían de la solvencia necesaria como para ser tomados en serio, bien porque se pergeñaron sin subsumirse a una legislación comunitaria que ha acotado su alcance cuantitativo y temporal, bien porque chocaban con el entramado regulatorio regional que tan difícil hace la aplicación de medidas generales en España. Exactamente. Me estoy refiriendo al FROB, a su fecha de caducidad y a las múltiples Leyes de Cajas existentes por el territorio nacional. No me negarán que todo lo que rodea la redefinición del sector bancario suena a chirigota gaditana.
Más. En algunos planes estrella, se ha elegido para su instrumentación a los agentes económicos más corruptos del Estado, a aquellos que han sido nido sistemático de escándalos, vehículos de fomento de la economía verdaderamente sumergida, según la nomenclatura de la vicepresidenta: los ayuntamientos. Miren el Plan E, 8.000 millones de euros nos contemplan. Criterio de asignación de proyectos, capacidad de crear puestos de trabajo. Ni coste de ejecución, ni necesidad de realización. Como resultado, fraude en la licitación. Ah amigo, en el pecado llevan la penitencia. Los dineros del Plan han servido, en ocasiones, como balón de oxígeno para cubrir los gastos corrientes de algunas corporaciones locales mientras los contratistas siguen sin ver un euro de las cantidades adeudadas. Algunas obras han tenido, por tal motivo, que ser terminadas por los propios vecinos ante la negativa de aquellos a continuarlas mientras no cobraran.
Son sólo algunos ejemplos a los que estoy convencido que ustedes podrían añadir muchos más. Seguro. La Economía Informal, aquella que falla en la planificación y en la formalización, es el pan nuestro de cada día en España. No duden en tomar la parte por el todo de las declaraciones oportunamente filtradas a El País de Salgado. Desde ese punto de vista, ¿cómo no va a consentir toda una Vicepresidenta Económica del Gobierno el trampeo generalizado? Es intrínseco a su modo de ver la situación y a su forma de plantear cualquier solución. Hay que proponer a esta señora para el Nobel. Al final, tiene tanto mérito explicar lo que se debe hacer ante un problema complejo, como lo que se ha de evitar a toda costa para su resolución. Nuestro país está viviendo una clara demostración empírica de esto último. Desgraciadamente. Es hora de que, al menos, alguien destaque tal compendio de estulticia colectiva. ¿Se atreverán los noruegos? Buena semana a todos.
52 .- al forero anterior: por dios, tenemos todo el derecho del mundo, tanto mc coy [el aún más, por estar en un medio de comunicación] como yo como todo el mundo de criticar la acción del gobierno. Es más, yo no le voté, no sé por qué tenemos que aguantar sin rechistar mientras nos lleva a la ruina... Muchos no se callaron cuando el tema de Aznar y la guerra... quizás los mismo que ahora no dicen "ni pio" como pide Vd.
51 .- Mc Coy, vivimos en un sistema democrático y elegimos a los políticos que nos gobiernan. No creo que sea bueno criticarlos porque entonces estamos criticando al sistema, y llevándolo al límite cada uno tratará de acatar las normas que le interesen [muchas referencias de los lectores a no pagar impuestos, por ejemplo].
Yo critico más a los que están en la oposición y no hacen nada, ellos son los que están fallando al sistema democrático. Por ejemplo, una moción de censura al gobierno.
Y los medios de comunicación también deberíais dar opciones y no cargar las tintas contra un Gobierno a la deriva.
50 .- A JOTALE #46. Lleva Vd. razón y los datos que aporta se corresponden con la realidad. Pero la intención del comentario era ironizar, cosa que creo que no lo conseguido, con los juegos de palabras que utiliza este Gobierno, y comentado anteriormente.
Todo ello al hilo del nuevo "conceto" "economía sumergida Vs. economía informal.
Saludos.
49 .- Sin animo de competir por ese disputado nobel:
Por economía informal, se entiende la de aquellos paises sin una economía organizada, tales como algunos paraísos fiscales o algunas regiones del tercer mundo sin un sistema tributario aplicado, donde cualquier transacción es posible en cualquier divisa o especie sin requerimiento fiscal alguno. No hay malicia en esta, solo escasa legislación y hábitos cercanos al trueque.
Por economía sumergida se entiende la que evita la fiscalidad en economías donde existe un sistema tributario implantado al que se someten voluntariamente o no la mayoria de sus ciudadanos.
48 .- Sinceramente, los que hemos asistido a las reuniones de Elena Salgado, y conociamos como se las gasta Elena Salgado en su etapa de Directora de Costes de Personal la bromita de Economia Informal o Economia Sumergida no me extraña nada.
Cayo Lara muy mal debio ponerselas en la reunion para que mi ex. Directora saliera con eso
Yosi Truzman
FACTOR TRUZMAN