publicidad
Cuidadín, cuidadín. Si España cae, la siguiente puede ser… ¡China!
Valor Añadido, >

Cuidadín, cuidadín. Si España cae, la siguiente puede ser… ¡China!

S. McCoy  01/12/2010  06:00h

Menuda sarta de palos que me llevé ayer simplemente por tratar de aportar algo de racionalidad ante lo que está ocurriendo estos días. Soy de los que piensan que los mercados financieros no actúan si no encuentran una causa real para hacerlo. Ocurre siempre: en el ámbito de las divisas, los bonos o las materias primas; da igual. Sin un racional que justifique el impulso inicial, las finanzas se mantienen al margen. Son así de cobardes... o de listas. Les recomiendo, por imprescindible, el post publicado ayer por Jesús Fernández-Villaverde sobre esta materia. Pues bien, en relación con la cuestión que nos ocupa y preocupa estos días, si hay alguien a quien no se le esconden los problemas de España es a un servidor, que ha escrito sobre los mismos en innumerables ocasiones. Sin embargo eso no implica que, primero, en el momento presente sea incapaz de encontrar el catalizador para que se activen los mecanismos de ayuda y, por tanto, no crea que se vayan a materializar de forma inmediata; segundo, desde ese punto de vista piense que la acción comunitaria ha de ser preventiva y no reactiva, esto es: basarse en la presión política y no financiera al gobierno socialista como la respuesta más inteligente en la coyuntura actual; tercero y último, que opine que una operación como la española pondría el R.I.P. al sueño europeo ya que el potencial efecto dominó no se detendría en la piel de toro. Bélgica (Zero Hedge), Italia (FT Alphaville) e incluso la propia Francia (Business Insider) ya han pedido la vez.

Pero es que hay un factor adicional de preocupación: China. Si cae el euro, el gigante puede ir detrás, al menos al nivel de dudas razonables. ¿Exageraciones? Les recomiendo que miren con detenimiento los dos gráficos que les adjunto.

  1. Uno recoge la evolución del tipo de cambio del yuan contra el euro desde el inicio de la crisis de deuda soberana en el Viejo Continente. Es evidente que la depreciación reciente de la moneda única ha afectado a la divisa china, cuya paridad flexible con el dólar le ha hecho perder competitividad cambiaria frente a su primer socio comercial: Europa. Un movimiento de enorme trascendencia para sus compañías exportadoras -que ya trabajan con márgenes extraordinariamente ajustados- cuyo riesgo no compensa suficientemente, en términos sociales, la apreciación de sus activos financieros denominados en el billete verde.
  2. Otro compara el comportamiento del indicador principal de la Bolsa de Shanghai (línea blanca) con el Eurostoxx 50 (trazo verde). Podemos comprobar que hay una sospechosa coincidencia de fechas entre el declive de uno y otro índices bursátiles de modo tal que fue encender Merkel la mecha de las dudas sobre el repago de los compromisos financieros de los estados miembros más vulnerables y salir la pasta de este mercado asiático como alma que lleva el diablo.




Es verdad que existen innumerables argumentos para creer que lo que está sucediendo en China encuentra justificación dentro de sus fronteras. Los recientes datos de inflación han sembrado dudas sobre la capacidad de las autoridades para contener la escalada de precios a través, bien de normas destinadas a evitar la especulación sobre los activos alimenticios y reales, bien de incrementos en el coeficiente de reserva de la banca que limiten la expansión del crédito. Una iniciativa esta última que ha derivado, por cierto, en un intento por parte de las firmas afectadas de acaparar fondos de cara a la foto de final de año ofreciendo para ello rentabilidades salvajes a los depositantes. La mayoría de los analistas toman como insuficientes tales medidas y abogan o por una subida de los tipos de interés –contraproducente en un momento de entrada salvaje de fondos foráneos en el país- o por la libre fluctuación del yuan –que sin demanda interna sustitutiva supondría un varapalo enorme a la actividad productiva china por la pérdida de ventaja competitiva-. Hay, por tanto, motivos con entidad propia como para justificar el desapego de los inversores al gigante amarillo. Alguno podrá argüir, desde ese punto de vista, que la aquí defendida es una relación causa efecto casual.




Sin embargo, tal y como se puede observar en el segundo de los cuadros antes citados existe una evidente correlación entre los sucesos que acontecen en Europa y el devenir de la bolsa china, vinculación que ya se puso de manifiesto el pasado mes de mayo. Por tanto, pende sobre el comercio exterior chino una espada de doble filo que, por un lado, corta a través de los problemas internos de precios, con sus correspondientes efectos salariales de segunda ronda, y, por otro, hiere mediante la debilidad del euro y la previsible falta de demanda que los programas paneuropeos de austeridad pueden traer bajo el brazo dañando sus exportaciones. No es de extrañar que los propios chinos hayan calificado de “políticamente inaceptable” una ruptura del área y la quiebra del euro. Y que defiendan la amistad entre ambas regiones, no me chilles que no te veo, generosidad interesada basada en mutuas necesidades de supervivencia. Rescatador de última instancia a cambio de complicidad cambiaria.

Es verdad, por tanto, que la solución a los problemas de España, vista la incapacidad demostrada por nuestros dirigentes para resolverlos motu proprio, pasa, en tanto los mismos de siempre sigan aferrados al cargo, por la presión internacional y la amenaza de que el cielo se desplome de una manera u otra sobre la cabeza de los sufridos españolitos, al más puro estilo Astérix. Pero, cuidado, no vaya a ser que los dioses castiguen a los hombres con los deseos de los más agoreros, aquellos que piden el desembarco más o menos explícito de la Germanía en nuestras finanzas, decisión de calado. Porque, como acabamos de ver, si siguen cayendo fichas del dominó China podría venir detrás. Y de ese susto sí que no nos levantaríamos en mucho, mucho tiempo. Ni nosotros… ni nadie.

Más en http://twitter.com/albertoartero y en la cuenta de Alberto Artero en Facebook.

Valorado (4/5) Valorado (4/5) Valorado (4/5) Valorado (4/5) Valorado (4/5)(4/5 | 23 votos)

|

 Compartir

|

 Deja tu comentario

|

 50 Comentarios

50 .- El problema de China es ahora el euro y lo mal que van los países del euro, pero el de fondo es su demanda interna. Claro, se soluciona subiendo salarios que dan lugar a que sean menos competitivos que da lugar a exportar menos, producir menos, tener paro [o más paro], menos demanda interna, etc.

¿Se imagina McCoy que la gente pensara que si compran productos "made in Spain" disminuiríamos el paro, aumentaríamos la riqueza general y la recaudación subiría por mejores resultados?

Lo malo es que el consumidor no piensa y solo busca lo barato... y el empresario no piensa y solo busca más beneficios llevándose la producción a China. Al final los dos sin un duro y con el estado en suspensión de pagos.

Arcano1964

01/12/2010, 22:01 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

49 .- #48

"contexto", quería decir.

Bloody bucks

01/12/2010, 22:00 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

48 .- #43

Hola Lavil.

Ese comentario tiene 5 frases más. Se llama frase dentro de un conexto. ¿Han entendido usted el contexto o tampoco?

Buenas noches.

Bloody Bucks

01/12/2010, 21:55 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

47 .- #44

Hola Maie,

No tengo datos anteriores a 2002. Pero según el BDE, la deuda neta externa era en 2003 de 300.000 MM€. Neta es la diferencia entre lo que debemos y lo que nos deben [todos los capítulos...]. En 7 años ha crecido a razón de 100.000 MM€/año.

Pero lo importante es este cuadro:


Quién debe lo que debemos

Un saludo.

Bloody bucks

01/12/2010, 21:50 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

46 .- Afortunadamente la realidad china no depende de una manada de periodistas occidentaltes ni de medios de comunicación occidentales dando miedo al personal. Por muchos chinos que haya en china no creo q a muchos les interesa lo q diga la prensa occidental y menos considerando como se estructura el poder en China.

Por lo tanto he de pensar q este tipo de mensajer son para consumo propio del personal de aquí pero tpc tengo claro q buscan, quizás una sinofobia? por mucha sinofobia q creen a los chinos les va a dar igual.

labruja

01/12/2010, 21:41 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados