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@S. McCoy .-Experto financiero que escribe Valor Añadido. Es un incisivo analista que despertó el interés de nuestros lectores con sus brillantes y didácticos artículos sobre empresas, sectores y tendencias del mercado.
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En ese desperdicio de entrevista, salvo que tenga recorrido posterior, a Thomas S. Robertson, decano de la Wharton School of Management, en la contraportada de El País de este sábado, destaca la crítica explícita que realiza al “manoseado” concepto de Responsabilidad Social Corporativa. El ataque es a la yugular. Cito literalmente: "Si ves los informes de responsabilidad social de las empresas... ¡Todas dicen lo mismo! Hay compañías que hablan, y otras que hacen”. No está mal viniendo del primer responsable de una de las escuelas de negocios más prestigiosas del mundo, en cuyas manos queda por tanto inculcar esta idea entre su alumnado.
Inmediatamente me vino a la cabeza una extraña pieza publicada por el Wall Street Journal el pasado 23 de agosto en el que su autor, Aneel Karnani, lleva al extremo tal idea afirmando la ineficiencia y/o irrelevancia de las actividades de RSC. Su tesis es que sólo cuando haya un interés económico que lo justifique, incardinado en el mandato de los accionistas de maximizar su beneficio, una compañía aceptará hacer de tales acciones parte de su política empresarial. No sólo eso, el autor concluye que se trata de una iniciativa socialmente contraproducente ya que delega en organizaciones con ánimo de lucro la tarea que corresponde a los políticos o la sociedad civil. “Una ilusión potencialmente peligrosa”, afirma. La idea no es nueva, ya habló Milton Friedman de ella en 1970. El mundo es una rueda que gira y gira.
Como uno no es tan masoquista como para sublimarse en discusiones estériles, fue la viralidad del artículo y la acumulación de comentarios alrededor del mismo la que llamó mi atención. Es por eso que hoy se lo traigo a colación. Y les decía que es un documento extraño por dos motivos. Uno, publicado en un medio tan aparentemente liberal como el de Murdoch, su conclusión no puede ser más intervencionista al defender la imposición administrativa de la RSC por la vía punitiva: “Al final, la RSC no deja de ser un cálculo financiero para los directivos encargados de implantarla, como cualquier otro aspecto del negocio. La única manera de asegurarse su ejercicio es fijando un coste inaceptable -vía impuestos, multas o escarnio público (¡!)- al comportamiento socialmente irresponsable”. Sorprendente, especialmente por la imposibilidad de establecer criterios estándar sobre la materia.
Y en segundo lugar es extraño porque cae en un reduccionismo absurdo implícito en la cita anterior: la consideración de la RSC más como un gasto sin retorno que drena beneficios de la cuenta de resultados de la compañía, que como una inversión en sí misma. Siendo así, su retorno, por definición, se ha de situar en un horizonte temporal más lejano y no es susceptible de ser medido de forma numérica, sino en términos de imagen en relación con todos los que interactúan con la firma. Hay un rédito no estrictamente mercantil cuya cuantificación a priori es, en la mayoría de las ocasiones, complicada. Algo que deslegitima, en cierto modo, el argumento financiero del autor. Obviamente, sin gestión subyacente del negocio principal, de poco vale el esfuerzo. Pero, parafraseando a Karnani, es lo mismo que ocurre con cualquier otra inversión empresarial, ¿no?
¿Pura pose o compromiso real con la sociedad?, ¿actividad necesaria o maquillaje formal?, ¿efectiva o efectista? Ese es el debate que plantea el autor. Sorprende cómo se pone sobre la mesa esta cuestión cuando hace apenas dos telediarios, en el momento álgido de la crisis, se generalizó la necesidad de refundar el capitalismo para que incorporara su vertiente más social: aquella que debía conciliar el beneficio a corto con la responsabilidad a medio/plazo de las decisiones empresariales. ¿Dónde ha quedado todo aquello? En tanto se mantengan los mecanismos de reporting trimestral de resultados, las remuneraciones ligadas a los mismos y la esclavitud de unas expectativas que apenas toleran sacrificios a corto, será complicado que la RSC sea un objetivo comúnmente compartido. ¿Cómo lo ven? Se abre el telón.
57 .- #53 Estimado Outlander. Entiendo que su argumentación podría asimilarse al gran cambio que supuso la generalización de la medicina moderna, limitando a la, hasta el momento, implacable selección natural.
Avanzando en esa línea paralela surge una pregunta sobre esos estabilizadores [p.e. selección natural]: ¿son estrictamente necesarios o surgirán otros por tratarse de un sistema en equilibrio estable que no comprendemos totalmente?.
Si siguiéramos con la medicina podríamos llegar hasta disquisiciones teleológicas.
Pero en mi modesta opinión, y retornando a la economía, considero que el gran arquitecto es un simple master of puppets que está entre nosotros y que puede que no tenga muy claro el funcionamiento del sistema.
McCoy: ¿Para cuando un artículo sobre balanzas comerciales e intercambio de divisas? [y quién exporta e importa qué en este gran juego].
56 .- #41
No había leído el artículo del Sr Viña. Lo he visto ahora. Para mi cojea por todos lados, por una sencilla razón: la economía existe porque los bienes y los recursos son finitos. Sino, no tendríamos que preocuparnos de nada.
55 .- #53 Faltaría más que el derecho natural no apuntara hacia la igualdad del hombre, eso es indiscutible. Pero el hombre, mejor digamos el género humano, siempre ha ido por otro camino desde que a uno se le ocurrió quitarle la vida a otro. Imaginense a todo este foro instalado desde ahora mismo en la nada, eso sí con una buena pantalla parabólica y una TV donada por una ONG que funciona con un generador, viendo como viven y lo bien que se lo pasan no sabemos donde, pero lo vemos. ¡Coño, qué nos pasa a nosotros! ¡Tranquilos, no os pasa nada, vosotros sois así, dicen los de la ONG! Antes los barcos esclavistas se llevaban a los africanos a trabajar gratis en América, Hoy, las multinacionales van a sus propios países africanos para que sigan siendo sus esclavos, lo mismo pero diferente. Ponen a un monigote y cuatro generales "democráticos" al frente de ese tuburio esclavista y a vivir que son dos días. Y si al monigote se le ocurre rechistar, golpe de estado y a por otro. Esa es la historia actual de gran parte de Africa.
54 .- #9
Le recomiendo este articulo:
http://www.libertaddigital.com/opinion/juan-ramon-rallo/1000-millones-de-hambrientos-50880/
"En este gráfico, por ejemplo, podemos observar un inquietante aumento de su número en el mundo: de 857 millones en 2001 a 1.002 en 2009.
...
Lo que oculta el gráfico es que, durante ese mismo período, el número de individuos en el mundo se ha incrementado en más de 600 millones... De hecho, entre 2001 y 2006 pese a que la cifra absoluta de hambrientos se incrementó ininterrumpidamente, su porcentaje sobre el total de la población en el Tercer Mundo disminuyó desde el 16% al 15%. Sólo con la crisis ha vuelto a repuntar este año hasta el 16,6%.
Aunque, como digo, no conviene perder la perspectiva. En 1970 este porcentaje alcanzaba el 37%, en 1980 el 29%, en 1990 el 20% y en 1996 el 18%. Pero tampoco se trata de que, como parece, hayamos perdido con la crisis más de una década, es que en esa década han aparecido en el mundo mil millones "
53 .- #51 [Y sigo]
Y porque este ultimo salto al vacio, porque no reventar la burbuja. Porque por primera vez en la historia de la humanidad la proxima guerra mundial seria la ultima.
Es imposible hablar del milagro aleman/japones sin hablar de este ciclo de deuda, es imposible hablar de la clase media, ni USA, ni por supuesto el estado del bienestar... pero es que incluso poniendo el mundo en una situacion autarquica, de restriccion del consumo y prestaciones no se podria salir del ciclo.
Por eso antes de lanzar la piedra, diganme que hacemos? Nos ponemos un limite de hijos? por pais?
Quieren ustedes una buena revolucion, desmonten ustedes el sistema de castas indio y diganme como damos un estado del bienestar a 1.000 millones de personas.
Que es la actual crisis sino crear un "sistema" justo o injusto a 2.000 millones de descabalgados..
Pero si queremos seguir en el pais de Yupi.. pues eso.
Conste que no justifica la avaricia de personas que abusaron largamente del tema en beneficio personal... como decian por aqui, lo mio es la busqueda de la "big picture".
Con ganas de polemizar... como siempre ;]