publicidad
VALOR AÑADIDO  ,  S. McCoy

Y ahora vamos con la otra gran noticia financiera del fin de semana

Acerca de ...

@S. McCoy .-Experto financiero que escribe Valor Añadido. Es un incisivo analista que despertó el interés de nuestros lectores con sus brillantes y didácticos artículos sobre empresas, sectores y tendencias del mercado.

@S. McCoy - 20/04/2010

Aunque gran parte de la atención mediática ha estado centrada en los últimos días en el affaire Goldman Sachs-Paulson, en sus múltiples aristas e implicaciones para los mercados financieros –asunto, por cierto, al que dedicamos nuestro extenso post de ayer-, durante el fin de semana se ha sabido de otra noticia llamada a tener una enorme repercusión sobre el mundo económico occidental, por mucho que su epicentro se sitúe a gran distancia del mismo. La globalización, queridos, que no perdona. China ha decidido tomar medidas para frenar la desaforada actividad inmobiliaria que afecta a determinadas regiones del país para lo que no ha dudado en adoptar una serie de decisiones que afectan a compradores, entidades financieras y Administración, propuestas someramente descritas en este post del FT Alphaville.

La reacción de los inversores a tal iniciativa no se ha hecho esperar. De hecho, la bolsa local la acogió ayer lunes con una caída cercana al 5%, liderada fundamentalmente por bancos y promotoras,  lo que amplía la pérdida anual acumulada del Shangai Composite Index al 9% y lo sitúa por debajo de la frontera psicológica de los 3.000 puntos. Tal reacción responde a la acertada percepción de que supone la materialización de un salto cualitativo sustancial. Hasta ahora la acción de las autoridades se había limitado a tratar de frenar la especulación actuando sobre la oferta monetaria -coeficiente de liquidez, tipos de descuento e hipotecarios y similares- o sobre la fiscalidad de las transacciones del ladrillo, y no directamente sobre la demanda y oferta de vivienda como en este caso, en el que se establece una limitación, geográfica y numérica, a los potenciales compradores y se encomienda a los gobiernos locales la estabilización de sus respectivos mercados. La proposición llega después de que se conociera que, sólo en marzo, los precios de las casas se dispararon de media nacional un 11,7% (la mayor subida en 4 años), mientras que en algunas ciudades como Haikou dicho porcentaje se disparó hasta el ¡¡¡53,9%!!! Estamos hablando de 30 días...

Pese a lo escandaloso de las cifras, el debate sobre la dimensión del problema y su consideración o no como burbuja sigue abierto. El principal defensor de la irracionalidad de la situación ha sido el gestor hedge James Chanos, al que se han sumado voces como las de Marc Faber o Kenneth Rogoff, que ha apostado abiertamente por un colapso similar al que han vivido países como Japón, Estados Unidos, Irlanda o la propia España. Su tesis se basa en el criterio tradicional del test de esfuerzo o número de veces en el que el importe a desembolsar incluye la renta bruta de la unidad familiar de quien compra. Si en el pico euro-estadounidense tal indicador se llegó a situar por encima de 7, siendo la media histórica de 4, en China ronda a día de hoy el nivel de 10, multiplicador que se dispara hasta 27 en algunos distritos urbanos. Sin embargo, otros autores, como Bill Bishop de Sinocism, site especializado en cuestiones chinas, refutan sus ideas sobre la base de que no se puede contemplar a China como un mercado único, primero; el nivel de endeudamiento sobre renta disponible de su población es irrisorio si lo comparamos con las naciones que acabamos de mencionar, dos; la oferta es limitada, sobre todo en las grandes urbes y la demanda sigue fuerte, tercero y final.

Aunque el gobierno chino lleva desde 2004 realizando infructuosos pronunciamientos destinados a enfriar el mercado inmobiliario, son muchos los que creen que esta vez será la definitiva. Es el caso de Jun Ma, economista jefe en China de Deutsche Bank, citado por Bloomberg. El impacto será inmediato y supondrá una caída en el coste medio de adquisición entre el 10 y el 20%, en función del segmento en el que se encuadre el inmueble, y una reducción de las transacciones de hasta el 50% en los próximos meses. Otros, por el contrario, como el conocido analista independiente Andy Xie, afirman que su efectividad será limitada, entre otras cosas porque las autoridades centrales y locales necesitan de los ingresos vinculados a ventas de suelo y tributos ligados a la actividad inmobiliaria para cuadrar sus presupuestos. A ver, a ver, ¿de qué me sonará a mí esto? En cualquier caso, materia interesante para su inteligente discusión. Un tema clave ya que, en función de cómo se resuelva esta cuestión, será más o menos fundada la esperanza depositada en el gigante asiático como salvador económico mundial. Por tanto, no la pierdan de vista, por si las moscas.

Más en http://twitter.com/albertoartero y en la cuenta de Alberto Artero en Facebook.

Valorado (4/5) Valorado (4/5) Valorado (4/5) Valorado (4/5) Valorado (4/5)(4/5 | 19 votos)

|

 Compartir

|

 Deja tu comentario

|

 36 Comentarios

36 .- China es un gran misterio aun para occidente.Yo por lo que tengo de información lo llamo el Socialismo de 20 centimos de euro la hora trabajada,sin pensión,sin seguro médico,sin sindicatos,sin libertad de expresión y sinverguenza [todo junto referido esto último a lo de Socialismo Sinverguenza-que por casualidad es de siglas S.S.].
Sin embargo creo que ambas burbujas especulativas,la occidental y la China,no son equiparables ni en sus fundamentos ni en sus efectos colaterales.La occidental ha tenido efectos catastróficos por la existencia del mercado de CDOs en EE.UU y su expansividad en contagiar a inversores y entidades financieras.De la burbuja China solo vemos el humo,o la punta del iceberg sin que podamos tener datos de su magnitud ni de su alcance en su economía interna.Si no me equivoco la burbuja inmobiliaria se ha saldado o se va saldando con alrededor de cien mil viviendas anuales en proceso concursal[llamemoslo asi por asimilar la unida familiar implicada a una micropyme o unipyme]y más que probablemente van ya desde 2008 300.000 dramas familiares que han de responder toda su existencia de la deuda contraida.Si eso no es tan esclavizar como lo de CHINA en la practica...

zeit1961

35 .- #12 Sí, en algunas cosas parecemos parientes, entre ellas esas que señalas, pero de momento y espero que por mucho tiempo, en bastantes más y no menos, e incluso más importantes, no parecemos ni de la misma especie.

JOTALE

34 .- #1 Te has pasado un pelín colega.
Bastantes cosas de las que dices son ciertas. Comparar un fenómeno en un sector determinado entre dos sistemas políticos, sociales y económicos tan diametralmente opuestos como el chino y el occidental puede resultar absurdo.
En China hay una mano que maneja todos los hilos, a nadie hay que convencer ni dar explicaciones, se ordena y se hace. Ni nadie va a pedir explicaciones si el experimento sale mal. Ley, gobierno, banca, industria, finanzas, sociedad, familia, consumidor...,todo lo maneja la misma mano. Comparar es ocioso.
Pero lo de hablar de preocupación social de un sistema como el chino, que decide que hijos puedes tener, que puedes leer o pensar en voz alta, si vives o mueres, o que puedas perder el trabajo por una infracción a la ley y no acceder a ninguno más aunque mueras de hambre..... es un chiste de humor negro.
Otros pensamos, desde los errores y desmanes de nuestro propio sistema, que China es una inmensa granja o fábrica donde el dueño, el PC chino y su sistema, cuidan los animales o esclavos que producen beneficio para el amo.

Prefiero que no me perdonen la hipoteca y decidir por mi mismo si me pego el tiro o no.

JOTALE

33 .- #32 El gobierno chino es especialista en camuflar la miseria social. Es muy posible que solo veamos espejismos y no realidades en la sociedad china y no se si atreverme a decir que también en la economía china. Pues no a esto aún no me atrevo después de leer el post de McCoy.

janamontana

32 .- #1 [sigo de #30]
Más conciencia social: si hace falta echar de sus casas a dos millones de personas para construir una presa [a 600.000 y pico chinos por garganta, de media], se echan.
Pero no, de su casa sin pagar, no.

Elphin

los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados