PIB, Geithner, política fiscal
@S. McCoy - 19/11/2009
Tras un par de días enredando sobre los mercados financieros, toca hoy volver a la macro. Y lo hago de la mano de un documento que creo puede resultar de su interés. Enseguida verán de qué se trata. Déjenme hacerles, no obstante, una pequeña introducción. Resulta que uno de los mensajes más repetidos en las últimas semanas en Estados Unidos, por lo que a su política fiscal se refiere, es la necesidad de mantener los estímulos en el tiempo dada las incertidumbres que aún presenta su economía. Palabra de su Secretario del Tesoro, Tim Geithner. Parece que va a continuar, por tanto, el ciclo expansivo de su acción administrativa que coincide en el tiempo con una laxitud monetaria sin precedentes en aquél país. Bien, primer punto y aparte.
Con carácter general, la intervención del estado en los sistemas de libre mercado se puede producir de modo ordinario, esto es: fijando el marco que regula su funcionamiento y, teóricamente, protegiendo el interés colectivo frente al individual, o de manera excepcional. Evidentemente sólo es noticiable su actividad cuando propone un cambio de las reglas del juego o su actuación es atípica, como es el caso que nos ocupa: el gobierno estadounidense busca estimular la demanda y la generación de empleo ante la débil situación en que se encuentran ciudadanos y empresas. En este supuesto, parece que hay un cierto consenso sobre una serie de elementos comunes de los que tal acción ha de participar, más allá de su carácter extraordinario: limitación temporal, orientación productiva y no asistencial, y ajuste paralelo de la capacidad instalada de modo tal que haya un efecto en precios y se evite la deflación. Bien, segundo punto y aparte.
La finalidad última de todas estas medidas es mantener el pulso vital de la macro nacional con objeto de que, antes o después, el sector privado de la economía emprenda el relevo hasta el punto no sólo de permitir al país retomar la senda del crecimiento real de su Producto Interior Bruto, sino también de corregir la factura que, en términos de déficit y deuda, la actuación estatal ha causado. Desde ese punto de vista, las cuentas de la Administración son extraordinariamente reveladoras para conocer la situación del ciclo en que una economía se encuentra ya que cualquier recuperación del sector privado ha de encontrar su reflejo en las cuentas públicas vía ingresos, a igual nivel impositivo, y servir así de indicador cierto para poder desmontar el entramado de ayudas a tiempo. Bien, tercer y último punto y aparte.
Llegamos así al meollo de la cuestión: las cifras de recaudación tributaria de Estados Unidos, dadas a conocer el pasado 12 de noviembre. Pues bien, el déficit sólo en el mes de octubre asciende a 176.000 millones de dólares, 20.000 millones más que en el mismo periodo de hace un año lo que le convierte en el peor octubre de la Historia de Estados Unidos. Para que pongan el dato en perspectiva, una suma equivalente al 10% del PIB español. ¿La causa? Bueno, si nos centramos en lo que descuentan los eufóricos mercados financieros, la razón última sería un aumento del gasto que no se logra compensar por el lado del incremento de la recaudación que se deriva de la mayor actividad. Sin embargo, la realidad es que las entradas de dinero a las arcas públicas son las peores desde octubre, mes maldito, de 2002 y caen ni más ni menos que un 18% interanual, hasta 135.000 millones. El gasto, por su parte se contrae apenas un 3% y se queda en los 311.000 (página 2 del documento).
Bueno McCoy, no seas impaciente. Antes o después los brotes verdes tendrán su reflejo en la ortodoxia presupuestaria. Ah, sí. Claro, claro. Los detalles, resumidos en el cuadro 9 de la página 30, son escalofriantes: la aportación de los impuestos sobre la renta se reduce un 30% (no es referencia por el momento del año el de sociedades); el gasto militar pasa de 68.000 a 70.000 millones con gran parte del mismo vinculado a los conflictos de Irak y Afganistán (22,5% del total); el desembolso por prestaciones de la Seguridad Social asciende a otros 57.000 millones y crece en 5.000 año sobre año (17%); el Medicare se come 52.000, también 5.000 más (otro 16,5%). Estamos hablando de que sólo tres partidas sin retorno económico (aunque se supone que las dos últimas incorporan un rédito social) suponen un 56% del total ó 177.000 millones, cuantía por cierto que tampoco cubren los ingresos recurrentes del mes.
El resultado de lo que, en palabras de Joe Biden, vicepresidente de Obama, se podría definir como “socialismo para los ricos y capitalismo para los pobres” es, de momento, un colapso de las finanzas públicas sin que el esfuerzo encuentre su reflejo en Main Street. Una realidad que el propio Presidente, ayer mismo, asociaba con la posibilidad cierta de caer de nuevo en recesión. Mucho, por tanto, va a tener que recuperar la iniciativa privada en Estados Unidos para poder lograr una senda de crecimiento libre de la hipoteca de su pesada carga fiscal. Diez estados ya se encuentran fiscalmente en peligro, según este informe del think tank PEW que ha circulado como la pólvora en aquel país. Mientras, el 5,7% de los estadounidenses no come a diario por carecer de recursos para ello; el FDIC, equivalente a nuestro fondo de garantía de depósitos, ha pedido un anticipo de los fondos comprometidos para los próximos tres años ya que mantiene más de 500 entidades financieras bajo vigilancia, a las que hay que sumar las 125 que ya han caído este año; por su parte, la agencia FHA, que ayuda a aquellos ciudadanos que no pueden hacer frente a su hipoteca, ha reconocido que sus recursos han caído por debajo del nivel mínimo necesario para cumplir con su cometido.
A lo mejor es que soy muy melón, que todo puede ser, pero en todo esta película sigue habiendo algo que no me cuadra. Como comentaba ayer nuestro colaborador Daniel Lacalle, que hoy publica su Lleno de Energía, bull financial economy with bear real economy; the wall of money versus the wall of worry. Paradoja sobre la que la industria financiera pasa interesadamente de puntillas. Salvo que el nuevo paradigma sea que en la economía lo único que no importa son aquellos que en última instancia la sostienen. Que en el mundo de locos en el que vivimos, todo puede ser. Como decía aquel anuncio de telecomunicaciones británico de principios de los 80, it´s your turn. Pues eso.
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Opiniones de los lectores (23)
23.
andreug20/11/2009, 19:01 h.
Los últimos 10 años hemos sufrido una hiperinflacción encubierta que se ha mitigado dando más droga al drogadicto, o sea, crédito barato a mansalva.Los bancos son los grandes beneficiados de la situación actual,han ampliado su negocio y ahora pasan a convertirse en grandes inmobiliarias que por encima tienen la llave de la financiación. http://www.aedru.org/VARIOS/CRISIS/Bookmarks----crisi.htm
22.
Valorador19/11/2009, 22:10 h.
Estimado Mccoy:
¿Cómo se come este artículo con su recomendación [comprometida] de comprar dólares a 1,50?. Estoy totalmente de acuerdo con la apuesta, pero creo que te ha fallado el timing. Yo esperaré a 1,55 o 1,60 niveles que espero en uno o dos trimestres.
Saludos!!
21.
Dr. Aragonz19/11/2009, 21:56 h.
La estafa estaba muy bien montada y cada vez les cuesta más trabajo ocultarla.
El poder económico ha manejado sus intereses con el dinero de los demás a sabiendas de que la población era ignorante. Llegando, después de domesticar al poder político, a autoestafarse.
El poder político nos ha manejado a todos con la mentira. Es falso hasta la raíz y manipula a su antojo absolutamente todos los datos y cifras de un país. Los impuestos, gran arma, sirven para mantenerse y controlar, pero nunca jamás revierten al pueblo. Su falaz bien común lo seguimos pagando todos en cómodos pagos aplazados.
Y la realidad es que estamos en quiebra técnica, que procuran ocultar y sortear para salvar sus culos.
20.
deespona19/11/2009, 21:33 h.
#17 el gobierno, los politicos, no tienen fuerza coactiva para forzar al sistema bancario a expandir esa masa monetaria, para que vuelvan a dar credito. Porqué? pues porque el politico que lo haga está acabado politicamente, nunca tendrá recursos para figurar en lista alguna, o la lista que lo incluya no recibirá ninguna financiacion electoral. Asi de facil.
Los bancos estan para saquear a los ciudadanos y al estado de derecho, a través sus politicos, sus jueces, sus leyes y sus policias.
Los bancos en esta crisis han demostrado su inmenso poder corruptor, pueden exprimirnos a todos hasta el infinito, con infinitos bailouts e infinitos intereses en los creditos. Vivimos en una autentica tirania bancaria que se va a hacer en breve con herramientas de control totalitario sin precedentes
19.
trastor19/11/2009, 20:54 h.
#18 Muchas gracias, guardo esos links y en cuanto tenga tiempo les echo una ojeada, que por hoy es muy tarde.
Viendo por ahí a Fekete me hago una idea de por dónde van los tiros; he visto algún escrito suyo, aunque debo reconocer que todavía no le he dedicado el tiempo preciso para entenderlo completamente.
Un saludo
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