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@Victor Alvargonzález .-Víctor Alvargonzález es consejero delegado de PROFIM, Asesores Patrimoniales EAFI, empresa que fundó en 1995 y que ha sido pionera en España en ofrecer servicios de asesoramiento financiero independiente a inversores particulares e institucionales. Inició su carrera profesional en FG Inversiones Bursátiles y luego fue director general de uno de los primeros “Family Office” españoles.
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La tercera revolución industrial en los mercados
Victor Alvargonzález 18/06/2011 06:00h
Si hace diez años alguien me hubiera dicho que un país con calificación crediticia inferior a la de Ghana o Camerún iba a compartir divisa con Alemania pensaría que se había vuelto loco. Pues, señores y señoras, estamos en 2011 y sólo puedo decirles una cosa: bienvenidos al manicomio.
Porque eso es exactamente lo que está ocurriendo en nuestra querida Europa. Las agencias de calificación han reducido el “rating” de Grecia a CCC y estamos a un paso de que se certifique su calificación “D”, que no es la D de defunción sino de “Default” (quiebra en inglés), pero que a efectos económicos es prácticamente lo mismo. ¡Y comparte divisa con Alemania que tiene calificación triple A!
Los políticos le echarán la culpa a otro, por supuesto. Pero estas cosas no ocurren porque sí. Son fruto de una acumulación de errores. El error fundamental fue dejar en manos de políticos la parte económica del proyecto de Unión Europea. Yo creo que cualquier economista que se precie -y esto hace años que lo ha dicho mucha gente, no solo yo- se da cuenta de que no puedes tener una divisa común si no tienes una política económica común, y que no se puede compartir divisa si no existe un organismo europeo supranacional que controle cuánto se endeudan y cómo gastan el dinero los países que conforman esa unión monetaria, al igual que existe un BCE que es la máxima autoridad en temas relacionados con el control de la inflación y los tipos de interés, por poner un ejemplo.
Lo que ha ocurrido se podría haber evitado. Bastaba aprender de cualquier país occidental con estructura federal, como son los EEUU. Norteamérica es un país enorme en el que conviven sin problema estados pobres con estados ricos. El sistema funciona porque, aunque haya reservas federales y autoridades económicas en todos los estados, por encima de ellos hay una Fed con Bernanke al frente y una autoridad económica nacional dirigida por el equivalente norteamericano de nuestro ministro de Economía. En EEUU, si un estado supera determinado límite de déficit tiene que recortar automáticamente sus gastos. Queda abierta la posibilidad de realizar transferencias a quien se ha pasado si se consideran justificadas, pero existe un control presupuestario previo.
Lo importante es que allí no puede haber un estado que haga lo que ha hecho Grecia ni se permitiría que un gobierno -apoyado por la oposición- montara un engendro como el FROB, como ha ocurrido en España. Alguien argumentará que EEUU tiene actualmente un grave problema fiscal. Cierto, pero precisamente porque su sistema es creíble no está como la UE o como Grecia. De hecho, durante los últimos meses sus bonos (su deuda) no han hecho más que subir de precio. El mensaje es evidente: alguien que además de rico tiene credibilidad antes sus acreedores puede permitirse el lujo de endeudarse.
El caso es que mientras la economía global crecía, apoyada por la entrada de los países emergentes en el proceso productivo global, el problema no se manifestaba. Nadie se preocupaba de que los griegos fueran o no competitivos, de que manipularan las cuentas públicas o de que España hiciera del Monopoly su modelo productivo. Nadie miraba en qué se gastaba el dinero un político español ni que en Grecia sólo pagaran impuestos cuatro despistados.
Pero, como dijo Warren Buffet, al quitar el tapón de la piscina es cuando se ve quien se estaba bañando desnudo. De repente, con la llegada de las vacas flacas, se ha visto que países como Grecia, Portugal, Irlanda o España se bañaban en pelota picada, mientras que países como Alemania o Francia usaban bañador completo tipo años veinte. Y gorro de baño. Si hubiera habido un vigilante de la piscina, ese socorrista que es obligatorio en cualquier comunidad -menos, al parecer, en la UE- habría llamado la atención a los que se bañaban desnudos en el mismo momento en el que hubiera visto al primero que, bajo el efecto de unas copas de más -o de sentirse en la “champions league”- hubiera agitado alegremente el bañador sobre su cabeza.
Ha sido un error, un inmenso error, que ha convertido la UE en un cuadro de Dalí en lugar de uno de Antonio López. Y no lo digo porque no me guste Dalí, que me gusta mucho, sino porque es un pintor surrealista, y López, otro gran artista, es hiperrealista. Y en economía el surrealismo sale muy caro. Y el problema es que ahora, con los mercados en pánico, no se puede hacer aquello por lo que yo abogaba hace muchos meses, es decir, organizar una salida temporal y ordenada de Grecia del euro para que volviera al vestuario, se pusiera el bañador, el gorro y se tomara un par de cafés para bajar el efecto del vino. Y que de paso, después de los cafés, hiciera unas cuantas llamadas para empezar a renegociar su deuda.
Lo triste es que, probablemente, al final Grecia tenga que salir del euro y, por supuesto, reestructurar su deuda, pero con la diferencia de que los parches con los que se ha querido arreglar la herida habrán costado cientos de miles de millones de euros que podrían haberse ahorrado si se hubiera actuado a tiempo. Y esperemos que la cosa quede ahí y no enganche a nuestro país, porque, como siempre digo, la salida de Grecia del euro sería una bendición, tanto para Grecia como para el propio euro, pero la de España sería una desgracia para España y el fin del euro. Al final va a resultar que sí que estábamos en la Champions, pero, porque en nuestro caso el tamaño sí que importa.
17 .- #2 Buenos dias Gekko. Tu das como ganadores a Europa del norte y como perdedores a los PIIGS. Yo no lo tengo tan claro. Al final el dinero que nos hemos gastado ha sido el de los alemanes y el dinero que los PIIGS no van a devolver [simplemente porque no lo tienen] es el de ellos. Que pasa si Grecia o Espania les dicen que muchas gracias pero que no pueden pagar las deudas. Que pasaria? No creo que los alemanes fuesen a invadir Grecia o Espania. Sincemente creo que los alemanes se estan viendo como ganadores [solo hace falta ver el DAX], pero aqui vamos a perder todos, solo hace falta saber que parte de la factura va a cada pais, y cada dia que pasa estamos en peor situacion para devolver nada, por ello su parte de la factura aumenta. un saludo.
16 .- El autor escribe "no puedes tener una divisa común si no tienes una política económica común, y que no se puede compartir divisa si no existe un organismo europeo supranacional que controle cuánto se endeudan y cómo gastan el dinero los países que conforman esa unión monetaria"
Cuando se creo el euro habia unas reglas de juego que ponian el maximo de la deuda total sobre PIB en 60% y el maximo del budget deficit en 3% [Blegica rompia la del 60% constantemente]. Otra cosa es que Alemania y Francia fuesen de los primeros paises en romper ese 3% hace ya anios, y si tu rompes las reglas es dificil imponer las mismas a otros paises en el futuro.
En lo que si estoy de acuerdo es que toda esta historia es de manicomio, y mas cuando todas las medidas que se buscan son para beneficio de los bancos y muy pocas de ellas son para el beneficio de la sociedad.
15 .- - El autor parece sorprenderse de que haya diferencias tan notables en la calificación crediticia de los miembros de una unión monetaria. Esto, lejos de ser sorprendente, es bastante normal. El autor olvida que una unión monetaria no es más que un sistema de tipos de cambio fijos.
- El autor reclama una política fiscal común para la Zona Euro, olvidando que el problema no ha sido [ni es] de política fiscal per se sino de unos desequilibrios exteriores [dentro de la Zona Euro] financiados por las 'inversiones' de -sobre todo- los Landesbanken alemanes a lo largo de la última década.
- El autor critica a una serie de países [Esp, Irl, Por y Gre] y pone como ejemplo Francia y a Alemania. De nuevo, el autor parece olvidar que mientras que Espana e Irlanda cumplieron -hasta 2007- con los objetivos del PEC, Alemania los incumplió sistemáticamente.
- Más aún, no habría habido 'burbujas' en los países periféricos si el coste del capital de los Landesbanken no hubiera estado subvencionado [por los Länder] ni éstos se hubieran dedicado a hacer arbitraje con las normas de Basilea II [invirtiendo en bonos con mismo rating y mayor yield].
14 .- Grecia entró en el euro mintiendo en las cuentas. No cumplía los criterios de convergencia y por ello nunca debió entrar, sin embargo lo hizo y ese es el problema.
Los contagios a los restantes países están más bien basados en la especulación y en que la zona euro no tiene un tesoro único con el que defenderse de los especuladores. Y hasta que no exista ese mecanismo [el bono europeo] esto será el cuento de nunca acabar.
13 .- "Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias mas que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá, afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada."
La Rebelion de Atlas, de AYN RAND [1950]
Comprenlo, leanlo, y luego regalenlo, pierdanlo en el Metro o la Renfe.
Y sobre todo, unanse a la Huelga y sean libres.
Quien es John Galt?