indicadores, crisis, política económica
@Marc Vidal - 02/12/2009 06:00h
Los datos de crecimiento económico indican que el orégano y el consabido monte se acercan. Es probable que la recuperación haya comenzado en términos objetivos pero es un error tomar esos indicadores de modo tan simple. Está claro que las políticas adoptadas en el último año traen los primeros signos aritméticos favorables pero no reflejan los efectos terribles que han tenido esas intervenciones sobre las economías de la mayoría de países implicados.
En la mayoría de los casos lo que se está viviendo es un espejismo contable, una sucesión de cifras que permiten determinar que lo peor ya ha pasado cuando en muchos de esos escenarios no es así. Sin embargo, pongamos que acepto pulpo como animal de compañía y la ilusión como realidad. Así les emplazo a merendar con los que asumen que estamos saliendo de la crisis. Muy bien. Entonces, ¿sería esta una recuperación sostenible?
Hace unos días dije en mi twitter que el vocablo sostenible estaba siendo manoseado hasta la extenuación. Así lo pienso. La recuperación difícilmente será sostenible pues se soporta en políticas expansivas basadas en la demanda, las cuales no se pueden mantener para siempre. No sabemos que puede pasar cuando esas medidas se vayan eliminando. Más temprano que tarde se retirarán por falta de capacidad para establecer una economía a base de inyecciones públicas sobre el consumo. Es cuestión de tiempo. La actividad no se garantiza exclusivamente a base de fomentar la demanda de modo artificial, ésta debe ser autosuficiente rápidamente o se corre el riesgo de hacerla dependiente e ineficaz. Me temo que en esas estamos.
Si no se logra estimular el gasto privado sin ayudas públicas se corre el peligro de quiebra del modelo de recuperación impuesto. No se puede seguir conquistando terreno a la deuda pública puesto que esta ya roza el punto de “no retorno” en muchas economías de nuestro entorno. Todos saben que esos artificios económicos son imprescindibles de momento y retirarlos justo ahora no garantiza que la inversión privada vaya a producirse rápidamente, por lo que todo es un enorme simulacro. Los datos macroeconómicos hablan de “recuperación” y nadie admite con seriedad y objetividad que se debe todavía a un crecimiento sintético y no orgánico.
Por otro lado ninguno de los que ya están preparando los titulares y las pancartas que “anuncian el final de la crisis”, admiten que, en gran medida, la fase híper expansiva de la política monetaria tampoco es una medida que deba mantenerse por mucho más tiempo. El peligro de inflación por masa monetaria ya funciona contrarreloj.
Como sabemos, la expectativa de inflación se obtiene del producto de la base monetaria y del multiplicador monetario. El primero es un indicador y el segundo un resultado de estimar la relación entre dinero efectivo y coeficiente de ahorro. Ahora mismo ese resultado pinta mal y seguramente empeorará. Si bien sigo pensando que la deflación no nos abandonará tan fácilmente, es muy probable que si se sigue trasladando esa efímera imagen onírica de fiesta del consumo inminente, las cosas se compliquen y mucho. Ya se verá.
Pero volvamos con el asunto del final de la crisis. Resulta que, entre los cerebros del mensaje oficial, se baraja la idea de trasladar a los ciudadanos una nueva teoría: los períodos que vienen tras una crisis son muy malos, pues hay que absorber los desequilibrios y la pérdida de renta tras la recesión. De ese modo todo está preparado. Un listado bien diseñado de discursos y mensajes que mostrarán buenos resultados en los indicadores económicos a la vez que la sociedad “estará ajustándose” a la nueva vida.
Si la recuperación es un período más duro o no que la propia crisis está por ver. No obstante, lo que si sabemos es que la recesión profunda y el nuevo paro estructural en muchos países dejará heridas profundas. Por ejemplo, en el caso de que España estuviera saliendo de la crisis, sin un crecimiento superior al 2,4% no generará empleo y sin ocupación efectiva no se invierte la tendencia desfavorable. En esas condiciones la economía española seguiría en parada técnica, en un estancamiento que se haría crónico.
Hay países que aseguran a voces que ya han dejado atrás la crisis. EUA, Alemania, Francia, China y algunos países sudamericanos. Pronto lo anunciará España también. Ninguno de todos ellos analiza el duro bofetón que ha supuesto todo este tránsito que ahora se disfraza de recuperación. Cada uno de esos países se merece un artículo en si mismo, pero en resumen tres son los elementos que convierten en muy cara la salida real de esta semidepresión.
Primero el paro. La mayoría de países están viviendo un aumento del paro inédito para ellos. En esos casos el riesgo aparece cuando es de tipo estructural. Un paro estructural que si es de larga duración desmantela definitivamente muchos elementos de crecimiento. Segundo la falta de tejido empresarial. El cierre masivo de empresas y la expulsión de autónomos, emprendedores y empresarios de pymes anularon las opciones de nuevas tendencias de crecimiento. Además muchos de ellos retrasaron sus inversiones para siempre. Unas inversiones imprescindibles en estos momentos. Lo grave de este segundo elemento es que mientras no se alcanza un nivel óptimo de producción no se recupera a los que cayeron en el camino. Es un ciclo vicioso difícil de romper. Y tercero, el más importante. Al implementar procesos de recorte presupuestario privado se han sacrificado acciones en investigación y desarrollo, de manera que, en momentos de crisis, se retiran los factores clave para afrontar nuevos retos que modernicen una economía. Acelerar los cambios de modelo de crecimiento parte de este último punto.
Pues eso, que menos campanas y más criterio. Algo que los españoles deberíamos tener especialmente en cuenta puesto que aquí sólo nos hemos dedicado a contener la crisis y no se ha hecho nada que nos prepare ante esa “salida de la crisis”. Aquí la acción ha sido reactiva y no se ha pensado en las consecuencias a medio plazo. Cegados por los resultados efectistas y por reducir números desagradables, por compararlos con lo que sea para desenlazar a favor, pero nada por conectar esas medidas de salida de la crisis con las carencias reales de nuestra economía.
España es un zoco en decadencia, su gobierno un gestor microondas y su oposición una broma pesada. No obstante, preparen sus estómagos pues viene una cadena de noticias buenas. Lástima que los alientos de bonanza se difuminarán con el tiempo. La recuperación económica en España chocará con las enfermedades latentes que no curamos en su día. Antes de que estallara la crisis financiera mundial aquí ya empezábamos a detectar que algo se estaba desinflando. La productividad era muy baja, los mercados rígidos y el modelo de crecimiento era infecto. Nada de eso se ha atacado realmente. Lo peor es que no sólo no se han solucionado esos problemas, lo duro es pensar que a ellos ahora se sumarán los nuevos derivados de un déficit fiscal y público enloquecidos.
Si quieren, únanse a la buena nueva. Pronto vendrán los mensajes positivos y los discursos de pez globo. Políticos hinchados como pelotas de playa hablarán de que lo peor ya ha pasado, pero no será cierto. Estarán ganando tiempo simplemente.
Abocar millones de euros públicos sobre la crisis era algo muy sencillo, lo complicado era acometer valientemente reformas que supusieran la preparación de este país para afrontar la parte más dura de la misma. En un momento como este era cuando se debía apostar por modernizar la economía. No haber aprovechado esta crisis será el gran fracaso de nuestra generación.
Opiniones de los lectores (14)
14.
andreug04/12/2009, 19:05 h.
¿Hiperinflación o hiperinflación enmascarada? Supongamos que no se da un hiperinflación real, es decir, que los precios no suben como algunos dicen y que el BCE no se ve obligado a subir los tipos por las nubes. Bueno, supongamos que cuando salgamos de la crisis el BCE sube los tipos "solamente" entre un 5% y 6%. ¡Vale! Los alemanes y franceses se supone que habrán salido de la crisis y nosotros los españolitos con exceso de pisos y deudas, como hemos hecho peor los deberes, aún estaremos en una situación que "necesitaremos" trabajar por menos dinero [eso están diciendo ahora]. Se está planteando este panorama: por un lado los tipos volverán a sus niveles que teníamos antes de la crisis y por otro se nos bajan los salarios. ¿A caso esto no es una hiperinflación enmascarada para los españoles? ¡Las deudas se mantiene o suben y los salarios bajan! Hasta hace poco la hiperinflación era un problema "poco" probable, pero visto de este modo puede que sea una cuestión de tiempo. http://www.aedru.org/VARIOS/CRISIS/Bookmarks----crisi.htm
13.
guille04/12/2009, 17:55 h.
"Algunos enturbian el agua para que parezca más profunda".
Pues si, parece que el optimismo en vena está dando sus frutos, no sabemos cuanto tiempo va a durar el "viaje". El mes de Diciembre es propicio para estas manifestaciones de "alegría", la paga, los vinos, los polvorones, el gasto de tarjeta, las ofertas, las tiendas con gente entre los estantes..todo, todo hace parecer el ambiente más "acogedor" y la verdad es que da ganas de unirse a la trompeteria de los optimistas pero no encuentro muchos motivos; estamos "algo" mejor pero con una deuda de preocupar, con unas cuentas que dicen que por cada 2 € ingresados se gastan tres, que los "consejos" de que se hagan ERE´s y no se despida sigue sin "calar", que la industria sigue de capa caida y con una competitividad con crecientes problemas, que la politica energetica es un caos de donde algunos están sacando tajada, un deficit publico fuera de control, expectativa en lo que concierne a impuestos, de todas las administraciones, que hacen temblar a las clases de rentas controladas soporte de esta sociedad en la que cada vez menos mantienen a más; Abandonarse al optimismo es relajante pero no resuelve los problemas pendientes.
12.
JOTALE04/12/2009, 17:25 h.
Anoche leí el dato del ISM de servicios USA.
Un comentario de Cárpatos lo explicaba muy bien:
"El indicador de directores de compras ISM de servicios de noviembre da el susto bajando a 48,7 desde 50,6, nuestro gozo en un pozo y de nuevo en zona de contracción cuando es el 80% de la economía. ¿Cómo cuadra esto con la famosa recuperación económica tan vendida por los políticos? Es la peor cifra desde agosto.
Indicador de actividad de negocios baja de 55,2 a 49,6
Indicador de nuevos pedidos baja de 55,6 a 55,1.
Indicador de inventarios baja de 63,5 a 61,5.
Indicador de precios sube de 53 a 57,8.
Indicador de empleo sube de 41,1 a 41,6 pero ya ven que lejos del nivel 50 que significaría que el sector servicios crea empleo, cuando es el 80% de la economía como he dicho antes.
Si los directores de compras del 80% de la economía, es decir del sector servicios, siguen viendo las cosas mal, si los consumidores siguen consumiendo por debajo de lo normal, muy por debajo, si no hay crédito, si el paro está por las nubes ¿donde está la recuperación?
La recuperación sólo está en algunas estadísticas, sesgadas por completo por las ayudas del gobierno. Pura cosmética."
11.
Nostradamus04/12/2009, 15:33 h.
Tiene usted razón; en las condiciones actuales no sólo no cabe esperar un estancamiento, sino que es de temer una violenta recaída; los datos, correctamente interpretados lo corroboran; por ejemplo, si al celebrado aumento del paro en 65.000 almas, le unimos los 140.000 que han pasado a cobrar la limosna zapatera y han desaparecido de la lista de ánimas en pena, tenemos más de 200.000 parados añadidos el mes pasado, robusta cifra comparable a la peor obtenida el año pasado; vamos que la destrucción de actividad continua a buen ritmo; item más, si pensamos que los miles de millones que se están tirando para contener la hemorragia, como los chinos arrojaban sacos terreros a las orillas del río Amarillo para contener la crecida, son PRESTADOS, comprenderemos que está próximo el día que todo el dique de contención desaparezca como un azucarillo y venga la PARDA. Como les dije, tengo una platea reservada para contemplar el espectáculo.
10.
pectos02/12/2009, 18:52 h.
#9 simple, sorry..
me defiendo mejor en français...
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