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Las Perlas de Kike, >

Un sistema económico de usar y tirar

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@Kike Vázquez .-ocupa una butaca en la universidad, pero decir sólo eso sería engañoso dada su vocación por la economía y los mercados financieros. Descubre junto a este coruñés las perlas del día, las noticias que más suenan y las que no, pero sonarán. Si te gusta estar bien informado y no te conformas con lo de siempre, prueba con la visión de Kike Vázquez

Kike Vázquez   12/01/2011 06:00h

Voy a pedirles una hora de sus vidas. Sé que no es poco, que con el ajetreo diario, con los horarios laborales o con las obligaciones a las que tenemos que hacer frente buscar tiempo cuesta, y cuesta mucho. Pero es necesario. Aunque pensemos lo contrario a menudo el tiempo de reflexión es el mejor invertido si éste resulta fructífero, y creo que esta hora que les pido lo será. No tiene porque ser hoy ni mañana, pero hagan un hueco al siguiente reportaje porque vale la pena.
 
El último domingo se emitió en la 2 de TVE un documental llamado “Obsolescencia programada”, el cual anteriormente también fue incluido en la parrilla de TV3. Felicito a sus creadores y responsables por la lucidez, a sus partícipes y a todos los que han colaborado en su emisión pues han cumplido con su responsabilidad como ciudadanos sin duda. ¿Y de qué va este documental? Va sobre electrónica, sobre empresas, sobre beneficios, sobre nuestra sociedad y economía.
 
Cuantas veces habremos escuchado eso de que “antes las cosas se hacían para durar”, ahora por la contra lo que compramos parece hecho para fallar. Y de hecho lo está, he ahí el tema del reportaje. ¿Hecho para fallar? Sí, completamente. Su vida útil no es menor por la reducción de costes vivida durante las últimas décadas, tampoco por nuestro uso o por azar. No, como demuestra el documental es porque están programados para ello. ¿Programados? Sí, tal cual.
 
Una impresora pensada para agotarse tras un número determinado de copias, un tóner que aparentará estar vacio aún no siendo así o bombillas que se funden sin deber son algunos de los ejemplos. “Se acaba la garantía y adiós”, una vez más el pueblo demuestra la llamada sabiduría popular. “No compensa arreglar, compras lo nuevo y listo” es el leit motiv. Todo esto, que podría parecer una pequeña triquiñuela de la industria, oculta algo mucho más importante y perverso detrás, es la forma en que funciona nuestro sistema económico.
 
Algún día alguien les habrá dicho que el beneficio es bueno, las empresas con beneficios contratan gente, se expanden, crean prosperidad, ofrecen un buen servicio y se ven recompensadas por los consumidores. Y es así, siempre que el beneficio responda a los incentivos correctos. ¿Es ese el caso hoy en día o por la contra no está ligado el dinero con la prosperidad creada?
 
El dinero surgió del trueque. Un pescadero quería contratar a un carpintero, pero al segundo no le interesaba comer pescado ese día, se inventa la moneda y todos contentos, puede producirse el intercambio. Algo subyace de esa acción, el beneficio surge por hacer algo bueno por alguien. Extrapolando obtenemos la teoría del “liberalismo utópico”, del dogma que cree que cuanto más beneficio más necesidades se han satisfecho, más prosperidad se ha creado y un mejor mundo se está construyendo. Podría ser así, pero en algún punto de la historia por alguna razón desconocida los incentivos cambiaron. El objetivo ya no es hacer algo bueno por alguien recibiendo así una contraprestación como cuando existía el trueque, el objetivo es el beneficio por el beneficio, y cuanto más mejor, y si ello implica hacer un mundo peor pues se hace y punto. El problema es que si los incentivos fallan descarrilamos, si los beneficios no se consiguen por hacer algo positivo el sistema acabará llevándonos a donde no queríamos ir antes o después.
 
Podrían buscarse motivos en pro de la obsolescencia programada, las economías de escala, la moda… y sobre todo lo más importante, que nuestro sistema económico funciona porque despilfarramos, porque compramos cosas que no nos hacen falta. Nuestro sistema económico se basa en la sociedad de consumo. Pero, ¿qué hay de las materias primas finitas malgastadas para nada? ¿Y la contaminación creada innecesariamente? ¿Es lo que queremos? ¿Puede permitirselo la humanidad? Además, ¿nadie se ha parado a pensar que quizá nos hemos pasado de la raya? El ocio, los caprichos o la moda siempre existirán porque siempre han existido, pero ¿en qué mundo estamos que los gobernantes mandan consumir cuando no hay ahorro y el país está endeudado? Y no me refiero a nadie en particular, porque ocurre allá en donde miremos. Así es el sistema, así son los incentivos, así es el mundo que hemos creado y que animamos a crear tácitamente.

No quiero criticar el capitalismo, éste tiene muchas caras y nos corresponde a nosotros darle su mejor rostro; el rostro de la prosperidad. Parece claro, eso sí, que ha llegado el momento de hacer unos ajustes y para que éstos sean los correctos son necesarios ciudadanos críticos. Mucho me temo que lo que vemos, y lo que no vemos, es fruto de años y años de lobby unido a nuestra falta de atención. Quizá es momento de un punto de inflexión, de crear algo bueno, algo de lo que sentirnos orgullosos. Quién sabe cuánto talento estamos desperdiciando, cuántos inventos que serían maravillosos para la humanidad duermen aún hoy en cajones. Quién sabe.

 

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 16 Comentarios

16 .- Me ´ha encantado el artículo.Creo que el problema está en la educación crítica.Quiero decir que nos falta educación crítica y nos tragamos toda la propaganda de necesidades inducidas, pero no necesarias y no nos sentimos bien si no hacemos las cosas como los demás y no tenemos las cosas que tienen los demás.No es mi caso y no me importa que, a veces, hasta mi familia me mire como bicho raro porque no compre la ropa que se lleva, pues todavía está bien la que no se lleva y además me gusta. Quizá unos cuantos "vivos" pensaron esta manera de vivir y nos la fueron inculcando y seguro que, un día, todo ésto estallará, sobre todo ahora, que tantos millones de chinos se han metido en esta rueda.Y estallará para todos, por muy "vivos" que hayn sido.

maitica

12/01/2011, 20:18 h.

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15 .- Me gustó el artículo y el video [algo menos].

El principal problema es que mucha gente cree que si algo es barato o gratis no vale la pena. El silencio, el cielo de Madrid en otoño,...

Hay que gastar para que otros lo vean.

Somos idiotas.

Y lo peor es que queremos seguir siéndolo.

pasmao con lo que no pasa

12/01/2011, 20:01 h.

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14 .- Buena reflexión Kike y buen vídeo.

Pero te ha faltado tratar otro pequeño detalle.

El de que sucedería si las cosas duraran eternamente.

Esto es un delicado mecanismo de relojería Kike, el que las cosas se rompan o se consuma lo que no se necesita son engranajes del mismo.
Con una diferencia, en un reloj se puede sustituír cualquier pieza y seguirá funcionando. En este, del que todos formamos parte de grado o por fuerza, quita cualquiera de esos dos y se acabó el reloj.

No se puede derribar un kiosko con los clientes dentro. Salvo que aceptemos acabar con la mitad o más de ellos. No solo se ha montado así el sistema, también se ha tenido en cuenta que no pueda cambiarse sin que el cielo se nos caiga encima.

Un saludo.

1solo

12/01/2011, 19:21 h.

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13 .- Sr. Vázquez: excelentes artículo y video.
Le confieso que siempre he dudado del dogma empírico de que es necesario crecer, siempre crecer, como fuente de riqueza y desarrollo; pero no tengo el talento ni la base científica para explorar solventemente ese frondoso bosque de mentiras convenientes.
Paso por ser un "manitas" por obstinarme en arreglar todo y usarlo hasta no poder mas; y no es por placer ni especial habilidad, es por la convicción profunda de que nos están timando. De hecho ya había observado muchos detalles de obstaculización predeterminada de la más simple reparación, y las tácticas coordinadas de los servicios técnicos para conducirte a la reposición en lugar de la reparación.
Incluso "me castigo" y sobre todo castigo al sistema, prescindiendo durante largo tiempo de lo que no he sido capaz de reparar.
El vídeo documenta lo sospechado y es toda una incitación a recapitular nuestro modo de vida:
Un ejemplo: Colegio Público, recibe presupuesto para laboratorio y la muy progre y "ecologista" profesora sustituye los microscopios existentes y en perfecto estado por otros tantos nuevos, tirando al contenedor los "viejos". Nadie objeta: "el dinero público no es de nadie"

agarcía

12/01/2011, 18:28 h.

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12 .-


¡Qué cosas tiene, D. Kike...!

Eso de pedir una hora de nuestro tiempo se hace en un país normal...

La peña de aquí no lo tiene para saber que es la 'infosforescencia esa', pues despueés del Marca hay que ojear el As pá contrastar, y después de la comidilla televisiva echan no sé cuáles partidos...

Y se vota para que las cosas esas de las que habla las solucionen los políticos...

Sin ir más lejos, yo tenía en el cajón un "Nuevo Modelo de Democracia", que no tardará en ser convenientemente quemado en la chimenea...


Dr. Aragonz

12/01/2011, 15:20 h.

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