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Las Perlas de Kike, >

Y la solución al mercado laboral es… el contrato progresivo

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@Kike Vázquez .-ocupa una butaca en la universidad, pero decir sólo eso sería engañoso dada su vocación por la economía y los mercados financieros. Descubre junto a este coruñés las perlas del día, las noticias que más suenan y las que no, pero sonarán. Si te gusta estar bien informado y no te conformas con lo de siempre, prueba con la visión de Kike Vázquez

Kike Vázquez  -  Sígueme en   Twitter   25/07/2011  06:00h

Mucho se ha hablado en los últimos tiempos sobre el mercado de trabajo en España sin encontrar solución. Lo peor de todo es que a pesar de eso amenaza con seguir de actualidad; ni parece que vayamos a llegar a un acuerdo consensuado ni tampoco que el paro se vaya a reducir en un tiempo prudencial, o lo que es lo mismo, desde varios años hasta “nunca”. Pero, ¿es que acaso no hay solución? Yo creo que sí, y que si nos centrásemos en un debate productivo exponiendo “pros y contras”, los objetivos a lograr y lo que queremos evitar, la resolución no tardaría en llegar.
 
Ventajas e inconvenientes del modelo actual.
 
El problema del mercado laboral español no es el paro, no señores, eso es debido a circunstancias económicas de un orden muy superior, ya que incluso con la “mejor” legislación estaríamos atravesando dificultades. El problema en realidad es la manifiesta dualidad existente: unos se aprovechan del sistema mientras los otros cargan con él. Y eso no puede ser, no porque sea mejor o peor, sino porque elimina la meritocracia y un sistema que no premia la meritocracia está acabado, al menos en el competitivo mundo en que vivimos.
 
Ahora bien, si las cosas son como son por algo es, no es que los españoles hagamos las cosas mal por capricho. ¿Por qué se protege al trabajador? Por una parte porque es obvio que la relación de poder entre asalariado y empresario es asimétrica. No obstante eso no es lo más importante, al menos no desde mi punto de vista, ya que el problema que de ahí subyace es la falta de tejido productivo y de cultura empresarial existente que inclina la balanza hacia un lado, problema que habría que abarcar desde otra perspectiva. A mi juicio la protección del trabajador se debe, además de por los efectos de legislaciones pasadas, a que es justo, o yo lo veo así, que si un trabajador ha ayudado a "construir" una empresa también se vea recompensado por ello. Por otra parte podríamos poner ejemplos referentes al “desarrollo vital” de la persona, como podría ser ¿se debe ayudar más a un padre de familia que a quien no lo es?
 
Yo soy joven, que nadie me mire como “sospechoso”, pero reconozcamos que no es lo mismo que a una persona de 20 o 30 años la echen, a que dicho protagonista sea de 50 o incluso 60 y tiene a su cargo una responsabilidad tan grande. No es lo mismo. Seguramente haya quien piense que esa persona de 50 y 60 años debe de ahorrar por lo que pueda pasar, y es cierto, pero es que si todo el mundo en España fuese holgado a final de mes y tuviésemos grandes sueldos entonces no habría un debate en el mercado laboral porque todo sería fantástico, pero no lo es.
 
En última instancia las indemnizaciones por despido no son otra cosa más que una parte del salario, por lo que lo fácil es simplificar, pedir que se eliminen y que se aumenten los sueldos. El problema es que si bien algunos trabajadores se verían beneficiados, existe un perfil importante que no lo haría. No sé si coincidirán conmigo pero el desarrollo vital o el mérito realizado no deben ir condicionados a determinado perfil. No obstante, las medidas que se adopten no pueden ser tan “brutales” como para crear una auténtica dualidad en el mercado de trabajo y romper la meritocracia. En dicho caso perderemos todos porque nadie saldrá bien parado.
 
Soluciones.
 
Necesitamos un sistema que permita la meritocracia, que no sea dual, que beneficie a quien lo hace bien independientemente de su perfil. ¿Existe? Las propuestas actuales van por dos derroteros. Unos proponen una suerte de contrato único con salto, primero con “cero” protección y después con “poca” protección. Los otros proponen derivadas del modelo fallido actual sin retoques sustanciales que eviten ver que estamos ante uno de los peores sistemas para el mercado laboral del mundo.
 
Existe una tercera vía, y es la que hoy quería presentarles: el contrato único progresivo. Desde FEDEA hace tiempo que se está impulsando este concepto, recomiendo leer lo que dicen al respecto. Y se coincida con mi diagnóstico previo o no, que opiniones hay para todos los gustos, sí parece haber cierto consenso en la solución, que es la siguiente.
 
 
Como podemos intuir, el contrato único progresivo es aquel en donde todos los trabajadores son tratados igual, pero en el cual a quien permanece en la empresa por su desempeño se le premia y a quien no, no (distinto debate es la movilidad, el modelo austríaco, etc). Así, frente a la actual situación en donde unos disfrutan las ventajas y otros sufren las consecuencias, aquí cualquier persona tendría los máximos derechos con ocho años de antigüedad, con una gran ventaja a mayores. Dicho sistema “no premia el despido”, en el primer año existirían 12 días por año trabajado, en el segundo 15, si alguien es “bueno” no sería rentable echarlo y contratar a otra persona por el mero hecho de que adquiriese “demasiados derechos” o demasiados para lo que la empresa pudiese pagar. Este sistema premia la contratación, premia a quien permanece en la empresa (y permanecerá si lo hace bien) y no recorta derechos. En definitiva estamos ante un modelo que elimina la dualidad y premia la meritocracia sin que por ello sea el trabajador quien tenga que sufrir las consecuencias. O lo que es lo mismo, un modelo que encaja a la perfección en la España actual, queda por saber si quien puede implementarlo piensa lo mismo. Confiemos en ello. 

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 16 Comentarios

16 .- Kike, enhorabuena por tu blog, no es fácil encontrar periodistas [si es que lo eres] que sepan aunar actualidad y análisis. Explicar la realidad no es sencillo y creo que lo consigues de una forma hasta original, por la falta gente con tus mismas ambiciones, es de agradecer que no solo des cuenta de la actualidad más superficial y caduca, para ello ya hay una legíon de periodistas.

Al comentario, me gusta el post, pero creo que es muy utópico pensar lo ideal es que se favorezca el mérito y que con este tipo de contrato se conseguiría. En el mundo de los negocios y las empresas hay muchísima estrategia que poco o nada tiene que ver con la meritocracia, cuadrar resultados, maximizar beneficios a cualquier precio. Por no hablar del lado oscuro: Corrupción, enchufes, explotación laboral... En fin, el contrato progresivo es una buena aportación al debate, pero no confiaría en que solucionara nada

Asitake

27/07/2011, 13:52 h.

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15 .- Me parece bien unificar el mercado laboral y que todos tengan los mismos derechos. La situacion actual es injusta. Las consideraciones de solo1 me parecen, sin embargo, acertadas. Lo que es perfectamente justo, no tiene porque ser lo mas conveniente. Y es cierto que reducir retroactivamente la indemnizacion a los contratos de 45 dias crea inseguridad juridica. En cualquier caso, el verdadero problema es que hay 4 millones de funcionarios que estan mas alla del bien y del mal, y peor aun, cargos electos [70.000?] y asesores, que son verdaderos parasitos. Hay que unificar el mercado y que si hay 5 millones de parados, al menos sean los que menos merezcan trabajar. Estoy convencido que hay mucho vago protegido por la actual legislacion y por el estatuto del funcionariado que deberia dejar su puesto a gente mas preparada, trabajadora que esta en paro.

Spartaco

25/07/2011, 21:38 h.

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14 .- No me parece viable ninguna reforma que intente quitar a ciertos trabajadores el derecho a ser indemnizados con 45 días/año en caso de despido improcedente. Si se quiere reformar el sistema es mejor hacerlo aplicando una nueva reglamentación a los nuevos contratos y dejando a extinguir la anterior.

Sobre la nueva reglamentación, coincido con el autor en que la indemnización por despido debe considerarse como salario diferido y que, por lo tanto debe pagarse proporcionalmente al tiempo trabajado, sea cual sea la causa de ruptura del vínculo laboral.

En mi opinión no debería distinguirse entre despidos procedentes e improcedentes. Sí, en cambio, permitir que el trabajador, cuando crea que se ha producido una infracción de sus derechos, demande al empresario, persiguiendo una indemnización por daños y perjuicios. A diferencia de la indemnización "por despido improcedente" el importe de esta otra no estaría limitado y podría ser señalada libremente por los tribunales, de acuerdo con las circunstancias específicas de cada caso.

luo

25/07/2011, 19:43 h.

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13 .- Es decir, que la cosa es reducir por el lado del trabajador la compensación de la balanza del status quo de los últimos años. Mire, la gracia es que en España lo que prima para ganar dinero es conocer a alguien, que no vale ser competivo sino ser amigo de quien manda. Ante eso, pretender quitar al currito los 45 días por año trabajado es como decirle a un enfermo de cáncer que las cotizaciones del 30% durante toda su vida laboral no le cubren el tratamiento de su enfermedad. Este país es un asco, pero no creo que los empleados sean los protagonistas de la pobredumbre que le está haciendo morir.

abrasax

25/07/2011, 17:30 h.

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12 .- #11 termino...
Solo hay una salida.
Buena formación y actualización constante de la labor del profesional que desempeña un trabajo.
Buen trato financiero y fiscal a la empresa seria, pequeña o grande, que crea puestos de trabajo de calidad y su actividad proporciona auténtica riqueza social, no solo unos suculentos ingresos para sus dueños o para hacienda, por desarrollar actividades de riesgo que nada aportan socialmente.

Que mediante formación e inversión, favorecidas fiscalmente, nos encaminemos a lo único que puede salvarnos de crisis como esta,
la creación de un tejido industrial y laboral de alta calidad e innovación tecnológica.

Si producimos lo que los tailandeses, tendremos entorno laboral tailandés. Si no sabemos hacer la "O" con un canuto o apretar tornillos, los currantes tailandeses salen más barato.

Eso no lo arregla un parche que discute si se pagan treinta días o cuatro años por despido.

Hoy el despido del trabajador fijo es caro para la empresa, pero con la mediana salarial que se paga, un despido a la americana y con un país sin puestos de trabajo significa hambre para el que no siempre por su culpa queda en paro.

1solo

25/07/2011, 14:15 h.

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