iCotizados |
RSS | Hemeroteca | Archivo | Agenda Económica | Mapa Macro | Resultados Empresariales | Inmo 50

Acerca de ...
@S. McCoy .-Experto financiero que escribe Valor Añadido. Es un incisivo analista que despertó el interés de nuestros lectores con sus brillantes y didácticos artículos sobre empresas, sectores y tendencias del mercado.
Post Anteriores
Así actuará en España el BCE: ahogo primero, auxilio después
Festival de ‘calvos’: los que quedan con el culo al aire
Muerto y ¿enterrado?: el reputado VaR pasa a mejor vida
Así se ocultó el déficit de 2011, ahora en el 8,9%
Siete días críticos: ¡salvad al soldado España!
Tres muertos: semana trágica en las finanzas más salvajes
S. McCoy 07/02/2012 06:00h
… para lucrarse con decisiones de las que es arte y parte. O que lo hiciera cualquiera de los miembros de su gobierno. O, por no hacer sangre en la bancada popular, que algún parlamentario o senador de cualquier signo utilizara su conocimiento de los procesos legislativos en curso para anticiparse financieramente a sus efectos y lucrarse con ello. De saberse, la opinión pública les saltaría a la yugular. Se consideraría conducta inadmisible, censurable, condenable y llevaría aparejada escarnio público, obligación de cesar en su puesto e, incluso, consecuencias penales. De cajón, ¿no? Pues, por surrealista que pueda parecer, no lo tienen tal claro en Estados Unidos donde la semana pasada se han iniciado los trámites para la aprobación de la llamada STOCK Act, acrónimo de Stop Trading on Congressional Knowlegde, nombre que requiere de poca explicación adicional.
Alucina vecina. Pero es que la historia tiene su aquél. Resulta que ya en 1995, hace la friolera de 17 años, surgieron las primeras informaciones en prensa sobre operaciones sospechosas realizadas por determinados representantes públicos. Fue entonces cuando un profesor universitario, de nombre Alan Ziobrowski, decidió analizar más de 6.000 transacciones con el loable fin de salvaguardar el buen nombre de los integrantes del poder legislativo en general y del Senado en particular. Un estudio que abarcaba datos de 1993 a 1998 y que no pudo publicar hasta 2004. Cuál no sería su sorpresa al descubrir que, uno, que el nivel de desglose era bastante pobre, por no decir paupérrimo, lo que facilitaba la impunidad, y dos, que la “intuición” de los legisladores que invertían en bolsa superaba con creces a la profesionalidad de cualquier gestor que en el universo hubiera: eran capaces de batir al S&P500 en 12 puntos porcentuales… cada año. Ni Warren Buffett, vaya.
Posteriormente extendió sus pesquisas a más de 10.000 trades realizados por congresistas entre 1985 y 2001 y llegó a la misma conclusión con la única diferencia que, al ampliar la muestra temporal, los resultados caían a un más 6% anual. Vaya. Aunque existen documentos que incorporan conclusiones en sentido contrario, sus autores cuestionan en cualquier caso la legitimidad de congresistas y senadores para operar en los mercados financieros en tanto sus cargos se mantienen en vigor y advierten del coste que, en términos de higiene democrática y confianza ciudadana, tiene su tolerancia. ¿A ustedes les afecta en algo? Pues a los interpelados tampoco. Total, para qué las prisas. Dejaron morir hasta tres intentos -en 2006, 2007 y 2009- de que se estudiara una regulación ad hoc que limitara esta lucrativa actividad, sin permitir siquiera su tramitación preliminar. La presión popular, tras la denuncia en noviembre del programa “60 minutos” de la CBS, ha sido la responsable de que, finalmente y a instancias un Obama en busca de argumentos éticos para su campaña, tenga lugar.
De momento la STOCK Act ya ha contado con la aprobación previa del Senado con solo tres votos en contra de un total de 99. Sin embargo, parece que tal diligencia tiene truco. Los juristas consultados por los medios estadounidenses cuestionan el borrador de una norma que choca con la legislación para el corriente de los mortales en esta materia, al limitar su aplicación a unos casos restringidos que dejan demasiado espacio sin cubrir. Algo que aparentemente se puede resolver en fase congresual. Veremos. Sea como fuere, lo sorprendente es que en la meca financiera se haya aceptado como normal ese vacío legal en el uso de información privilegiada por parte de los representantes públicos en términos de operativa, comunicación y alcance a terceros. Más cuando han abundado en el sector privado los castigos ejemplares en fechas recientes, caso de Galleon. Uno no puede dejar de pensar, llegados a este punto, que cuando Inside Job suena… Pues eso.
27 .- ¿Y qué tal una ley que prohíba a personajes político-económicos invertir en nada mientras detenten sus respectivos cargos?
26 .- #22 Buenas tardes, Farero.
No se trata de ser duros. Precisamente porque gracias a EC hemos pasado tan buenos ratos, creo que lo más leal es levantar la mano y decir lo que uno piensa ante determinadas situaciones.
Luego que quien tiene que tomar nota la tome. O no. Como decía en un post previo, los que van a notar las consecuencias de sus actuaciones en sus propios bolsillos son ellos. Los foreros estamos de paso.
Saludos cordiales
25 .- Me hace gracia que el Sr.McCoy diga que si esto pasar en España pondríamos el grito en el cielo, etc... Nuestro querido país está resultando ser bastante tolerante con la corrupción en lo que a cuestión de opinión pública se refiere. Aquí no pasaría gran cosa.
24 .- Y en España, y en el resto del mundo, usa información privilegiada quién tiene información privilegiada... excepto ésos 3/4/5%, - siempre menos de 5% - que sí son honrados, porque su madre les enseñó a ser honrados/as...
El otro 95% usa de información privilegiada... si no es para él directamente sí, para sus familiares y amigos...
23 .- Sr. McCoy, aquí hemos tenido algún caso parecido no? Se acuerda del caso Endesa. Con el gobierno buscando novias a la empresa. Hombre algo de uso de información privilegiada si que hubo no? Igual usar a la comisión encargada de regular la energía no estuvo bien,verdad? Bueno, quizá tampoco el uso de la comisión del mercado de valores. Y que me dice de que al final, Corcho Solbes terminara de consejero de Enel? Claro Solbes no dio un pelotazo. El es mas de pensiones y carguitos.
Si hubiera decencia en este país este es el caso que debería estudiarse por magnitud del dinero y riase del caso Blanco, Urdangarin y otras minucias. Por supuesto hablo de cantidad y no de calidad.
José M. de la Viña
APUNTES DE ENERCONOMÍA