iCotizados |
RSS | Hemeroteca | Archivo | Agenda Económica | Mapa Macro | Resultados Empresariales | Inmo 50

Acerca de ...
@S. McCoy .-Experto financiero que escribe Valor Añadido. Es un incisivo analista que despertó el interés de nuestros lectores con sus brillantes y didácticos artículos sobre empresas, sectores y tendencias del mercado.
Post Anteriores
Tres muertos: semana trágica en las finanzas más salvajes
La agónica muerte por asfixia de las farmacias españolas
400.000 millones: coste del adiós de Grecia al euro
Dios mío, ¡el enloquecido Krugman ataca de nuevo!
El Mariano más cobarde ha traicionado a España
Yo acuso: estos son los once asesinos de Bankia
Otro empacho corregible, el Patrimonio Inmobiliario del Estado
S. McCoy 16/12/2011 06:00h
Es difícil sustraerse al morbo de la lista Forbes, clasificación de los ricos más ricos del mundo mundial. En la última aparecen hasta quince españoles, tras la caída, salvo Manuel Jové y Enrique Bañuelos, de esos advenedizos sin pedigrí que se habían incorporado al calor del boom inmobiliario nacional. Cabría pensar que son gente que aprovecha las fiestas navideñas para dar rienda suelta a los dispendios más disparatados. Hay quien seguro pagaría por conocer sus Cartas a los Reyes Magos solo por el morbo de saber qué se regala la elite empresarial. Sin embargo, cáiganse del guindo, muchos de ellos piden a sus Majestades de Oriente lo mismo que el resto de los españoles: que desaparezcan por arte de birlibirloque sus deudas, ahogados como están bajo el peso de su apalancamiento. No es oro todo lo que reluce.
Y es que la clasificación estadounidense tiene únicamente en cuenta la suma de los bienes y derechos de sus miembros, pero olvida la otra parte del balance, la que hace referencia a sus obligaciones y compromisos de pago. Un pasivo, en algunos casos, similar o superior al importe del activo, el cual, al ser usado como garantía de dicho apalancamiento, queda sujeto a la capacidad financiera de su titular para hacer frente a lo debido. Una oleada de ejecuciones bancarias a destiempo y, chas, el ranking cambiaría de manera sustancial. Esa distinción entre riqueza bruta y neta no afecta a personajes como Amancio Ortega, por supuesto. Ni a Alicia Koplowitz, Emilio Botín o Juan Roig, por citar ejemplos de variopinta procedencia. Pero cuando uno aterriza en el sector de la construcción civil, en el que abundan los nombres ilustres, se ve perfectamente de lo que estamos hablando.
En efecto, ocurre en Sacyr, pero también en ACS, Ferrovial o FCC. Buena parte de los gestores-propietarios de estas compañías nadan literalmente en un mar de créditos que tienen las acciones de las firmas que dirigen como aval de su cumplimiento en tiempo y forma. Sea fruto de la resolución de disputas familiares por medio de la compra de participaciones de hermanos, caso de Rafael Del Pino o Esther Koplowitz; sea por el deseo de mantener o aumentar a través de adquisiciones voluntarias la presencia accionarial en el negocio, como ocurre con los Albertos, Florentino o Manuel Manrique, unos y otros añaden sal propia a la herida de unos estados de cuentas corporativos que presentan ratios de deuda neta -con y sin recurso- sobre EBITDA disparadas, por más que el arte de la contabilidad ayude a maquillarlas. Deuda sobre deuda que supone un riesgo real sobre sus cotizadas que debería ser monitorizado por una CNMV que, como siempre, se dedica a mirar a otro lado. Vayan al registro, busquen sus patrimoniales y me cuentan.
¿Y eso? No me estoy refiriendo exclusivamente a la posibilidad de que un cambio de manos entre deudor y acreedor, derivado de un incumplimiento, abra la puerta a una liquidación posterior de esos títulos en mercado afectando a su cotización, qué va. Es casi lo de menos. El problema real, que debería llevar a exigir que tal dato figure en la Memoria o Informe de Gobierno Corporativo de las sociedades afectadas, es que este hecho puede determinar, y de qué manera, el modo en que estas compañías son gestionadas. Hay sistemáticas recompras de acciones que solo se entienden desde el deseo de mantener su valor como garantía y evitar así que sus titulares tengan que aportar bienes adicionales que sirvan como prenda. Igual que hay extraños repartos de dividendos en firmas no especialmente saneadas que parecen dirigidas a generar un flujo de fondos que permita a su receptor el hacer frente a las servidumbres periódicas de su financiación ajena. No me tiren de la lengua.
Como soñar es gratis pero poco productivo, volvamos a la materia de este post. Ocurre que buena parte de las adquisiciones a crédito de estas fortunes-for-the-time-being se hicieron a precios pre crisis, con diferenciales pre crisis, financiación sobre el valor de la garantía pre crisis, garantías adicionales pre crisis y en la creencia, pre crisis, de su renovación perpetua en el tiempo. El patio, como saben, ha cambiado sustancialmente: lo que compraron se ha desplomado y tardará en recuperar su valor, por más que confíen en su propia capacidad de sacar los respectivos barcos adelante, y la renovación de sus préstamos, de producirse, será en unas condiciones sustancialmente peores. Su situación, ya peliaguda en algún caso, solo puede ir a peor. Al final, ya se sabe, lo importante no es lo que debes sino si puedes generar recursos para hacer frente a ese principal y los intereses. Menos caja, mayor desinversión. En un momento en el que la liquidez brilla por su ausencia en todo lo que no son mercados financieros, que tampoco están para tirar cohetes, son los propios títulos representativos del capital de sus compañías el elemento más susceptible de ser liquidado. Salvo que ocurra un milagro.
Queridos Reyes Magos, como este año he sido un rico bueno…
Buen fin de semana a todos.
6 .- Lamento discrepar con el internauta que califica de penoso el artículo de hoy. Hoy a McCoy hay que leerlo esta vez entre líneas.
Se están manteniendo grandes empresas que cotizan en bolsa a base de maquillaje contable. Como bien dice, para cuadrar el balance, a esos bienes y derechos hay que deducirle sus obligaciones. Y en la mayoría de casos ocurre que la cotización es artificial, porque el pasivo es el que es, pero el activo es una obra de arte contable.
5 .- Ya, ya... vamos, que toda esta gente en su vida ha oido hablar de lo que son los paraisos fiscales, ni entienden para nada un caso tipo Urdangarín. Pobrecicos.
4 .- Más interesante que saber lo que los vips piden a los reyes sería saber cuánto paga el Confidencial por un artículo de pena como el de hoy.
3 .- Pues con su pan se lo coman.
Yo no tengo mucho.... pero ¡No debo NADA!....
Bueno, sí, debo de ser bueno, pero eso es otra cosa.
Saludos a todos.
2 .- #1 que vendan sus obras de arte...ya esta bien >¿que quieren que rajoy pague sus deudas?...no me dan pena
Victor Alvargonzález
TELÓN DE FONDO