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Sobre los que tiran la piedra y esconden la mano
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Sobre los que tiran la piedra y esconden la mano

S. McCoy  12/12/2011  06:00h

Otra refundación de Europa. Una más. Recibida con alharacas por las bolsas. De nuevo. Cuya concreción se aplaza en el tiempo. Como siempre. De términos por tanto difusos. Para no variar. Con dos puntos básicos. Me cuente.

Uno. Estricto control del déficit con mecanismos sancionadores automáticos. Sal a la herida. Cesión de soberanía sujeta a la aprobación de los respectivos parlamentos nacionales. Dudas sobre qué pasará en naciones abducidas tecnocráticamente.

Dos. Puesta en marcha anticipada del fondo europeo de rescate con eliminación de la pérdida para los inversores privados, Grecia aparte. Viva el riesgo moral. Deuda buena sobre deuda mala; vuelta a empezar.

Con una novedad. Reino Unido ha dicho tararí. Copa los titulares. Por algo será. Es una de las naciones que ha tirado la piedra y escondido la mano. Pero no la única. En la génesis de esta crisis están algunos de sus ganadores. Los que mejor han jugado sus cartas. Destaquemos tres. ¿Intencionalidad? Ese concepto discutido y discutible…

Cameron ha decidido defender la City que, según algunos cálculos, supone el 10% del PIB del país. Ha preferido romper el consenso antes de renunciar a su inmunidad financiera y verse afectado por nuevas tasas y tributos que alejen su actividad hacia otros mercados como Singapur o Nueva York.  Se olvida el dirigente conservador que fue Londres la sucursal europea desde la que los bancos de inversión exportaron innovadores productos que están en el origen de la grave crisis bancaria actual. Es la inmunidad la que ha conducido al desastre y no al revés. Tan paradójico discurso es, sin embargo, excusa formal. Miren dónde está su rating y por dónde transitan los costes de financiación de UK, pese a su dramática coyuntura económica, y entenderán bien a las claras el porqué de la negativa del líder conservador a ceder la solución de sus problemas a unos terceros que, hasta ahora, han roto todo lo que tocan. Autonomía cambiaria y monetaria para sacar al país del pozo. Y luego Dios dirá. Visto lo visto hasta ahora el tiempo corre a su favor. ¿Una apuesta suicida o una jugada maestra? Depende de lo necesitada que esté la Europa Continental con el paso de los meses…

Otro de los que ahora ejercen el mando desde la autoridad que le confiere el carnet de locomotora europea es Alemania. No cabe un reproche generalizado sobre su actitud. Ha vivido en sus carnes el sacrificio de integrar a su vecino del este mientras financiaba, de forma simultánea, el desarrollo de la Europa periférica. Con infaustos resultados, por otra parte. Se ha ganado el derecho a exigir que la relación entre estados miembros no sea asimétrica, de conveniencia, sino sobre las reglas que se fijaron en un inicio. Sin embargo, es su sistemático incumplimiento de los límites de deuda y déficit fijados en Maastricht el que abrió la puerta a que los miembros menos serios de la Unión se negaran a perseverar en la culminación de sus deberes. De los barros de su condescendencia llegan ahora los lodos de la posible quiebra del euro. Y se equivoca: poco importa el castigo a quien no puede cumplirlo. Además, su negativa a afrontar de forma global el problema de sus instituciones financieras pone de manifiesto una doble moral -taxativa hacia fuera, contemporizadora hacia dentro- que justifica el rechazo del resto europeo a sus postulados. La confianza, o es un atributo global o no es. Y hay que predicar con el ejemplo.

Queda China, esa que tiene millones, miles de millones para invertir, y que sigue presentándose como la tabla de salvación de la decadente Europa Occidental, cuya incapacidad para resolver en tiempo y forma un problema “menor”, como el griego, ha devenido en una crisis sistémica. Se ha olvidado demasiado pronto cuál es el origen del emerger del gigante asiático en el comercio internacional, más allá de elementos internos ligados a la abundancia de mano de obra: un tipo de cambio artificial sostenido en el tiempo en lo que supone la mayor devaluación estructural de una moneda en la historia. Su acumulación de recursos es fruto de una falaz competitividad que se toleró en la época del Goldilocks al asegurar crecimiento, a través de los aprovisionamientos y la demanda de su nueva clase media, y enfriar la inflación, por medio de sus exportaciones baratas. Se permitió la creación de un Saturno que amenaza ahora con devorar a sus hijos al convertirse en el árbitro de su supervivencia financiera, por una parte, y optar a hacerse con sus activos estratégicos, único interés cierto, por otra. Temo a los chinos, aunque traigan regalos que diría Virgilio.

Reino Unido, Alemania y China. Los tres, cada uno a su manera, contribuyeron a crear el caldo de cultivo para el virus que ahora infecta al sueño comunitario. No eximen de responsabilidad al resto de los gobiernos, bancos centrales, agencias de ratings, entidades financieras y ciudadanos que pusieron, de manera individual y colectiva, su particular granito de arena para este desastre. Cada palo que aguante su vela. Los dos últimos se presentan como salvadores, únicos capaces de reconducir el rumbo de la nave por donde solía. Un proceso que, lo lidere quien lo lidere, va a provocar que nada vuelva a ser lo mismo. El tercero ha saltado del barco en busca de mayor maniobrabilidad y capacidad de reacción en medio de este campo de minas en que se ha convertido la Eurozona. Sea como fuere, se antojan ganadores de una partida en la que quedan muchos movimientos por ver. Nos equivocaremos por poco. Tiempo al tiempo.

Buena semana a todos.

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 27 Comentarios

27 .- Celebro que ya no defienda a los bancos y a la liberalización del sector financiero -especialmente el de la City-, lo cual contradice un poco su credo liberal. Pero rectificar es de sabios.
¿Cuánto tiempo tardará en ver con toda su crudeza la insostenibilidad del actual modelo productivo?

rafagonzal

12/12/2011, 20:55 h.

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26 .- Pues leyendo la propia prensa inglesa, no está tan claro que a medio y largo plazo Cameron proteja de verdad los intereses de la City y los de UK con su negativa.

Su veto en la UE no le va a servir para nada y a cambio dinamita puentes con Europa. Por otra parte, por la City pasan más del 60% de los movimientos financieros de la UE, lo que no es un aliciente para que Cameron nos ponga caras feas.

Lo que sí está claro es que UK está distrayendo al personal de su propia crisis financiera, amplificando y cocinando a su manera cualquier incidente relacionado con la crisis de los países de la UE.
En ese link, son analistas británicos, políticos y económicos, quienes ponen en entredicho la decisión de Cameron.

City

1solo

12/12/2011, 20:31 h.

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25 .- Vaya teatro que tenemos montado: Los poderes económicos [la City y WS], ayudados por sus agencias de calificación, se dedican a meter miedo/poner bálsamo al ritmo que les conviene y, así, ir ganando dinerito con la deuda y las oscilaciones de las bolsas. Bien.

UK defiende a su City, pero no todo el mundo lo ve como Cameron y su grupo [son muchos] de diputados euroescépticos, bastante fanáticos. En concreto, el gobernador del BoE, hace algo más de un año, mostró su miedo a que UK quedara marginado [http://goo.gl/JWY9T : gracias, Wikileaks]. Este míster veía claro que la UE iba a consolidar su unión política y monetaria.

Todo el mundo espera que China haga algo, pero China no va a hacer nada, salvo dejar que nos demos una castaña antológica, mientras ellos se convierten en LA potencia. No necesitan nada de nosotros: sólo necesitan fuentes de energía y materias primas, y eso ya lo tienen "apalabrado". Y ya casi tienen con qué defenderlo.

El más perjudicado va a ser USA. Uno de estos días el dinero se va a acabar, o los demás vamos a pedir una rebaja, o no lo vamos a necesitar porque pondremos en marcha nuestra máquina del dinero.

Y ese día veremos si Cameron acertó.

mik

12/12/2011, 19:37 h.

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24 .- #23 Prolegómenos a la solución. Embridar el Estado. Dicho de otra manera, pegar un recorte bestial al monstruo que hemos creado. Así no podemos despegar. Y no hablo de educación ni de sanidad. Cincuenta mil coches oficiales, casi dos mil millones de euros año de déficit de teles autonómicas, aeropuertos vacíos, aeropuertos contiguos infrautilizados, alta velocidad inaudita [hecha y después cerrada, i.e. Albacete...] ¿Sigo? Alemania sabe todo esto y no nos va a dar un duro hasta que no nos metamos en cintura. Ahora bien, es la propia clase política la que tiene que meterse en cintura. Y ahí le duele. Dudo mucho que lo haga. La contradicción principal del sistema está ahora entre la clase política y la totalidad de la ciudadania. La perspectiva no es optimista, lo siento. Pero el ERE del Estado es la primera de las precondiciones para poner orden en este carajal.

Xoshe

12/12/2011, 19:11 h.

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23 .- #21 Como espera que McCoy le diga nada de la economía real, si él y los que como él se mueven en los terrenos de la desinformación, viven de crear incertidumbre para que los cautos vengamos a leer y a opinar de tanta inmundicia....

No les interesan las soluciones, sólo como al Pisitos, les interesa cuanto peor mejor, así la gente les lee y les aplaude su sabiduría...

Pero de soluciones, nanai de nanai....

Son unos agonías que les alegra que esto esté a punto de irse al carajo, con lo que conlleva de ruina para todo el mundo incluido ellos mismos, pero les produce mayor satisfación vaticinar el caos y el apocalípsis desde hace al menos dos años....

Me recuerdan a José Alfredo.....

Pero éste al menos cantaba....

sassolita

12/12/2011, 17:00 h.

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