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@E. Utrera
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07/01/2012
06:00h
Un pequeño David llamado GAM acabe de darle donde más duele a ese Goliat que es el sector bancario español. La compañía asturiana de alquiler de maquinaria, que lucha por sacar adelante una durísima negociación para refinanciar su deuda y sobrevivir, acaba de tocar la música que cualquier inversor espera escuchar cuando le han colado un gol por toda la escuadra y su inversión es, sencillamente, irrecuperable.
GAM aplicará un descuento del 20% al precio de canje de su emisión de convertibles de 150 millones de euros que vence este verano. Además, aumenta la rentabilidad fija que ofrecen los bonos y amplía el plazo de trueque para permitir que una potencial subida de la cotización también ponga de su parte y mitigue en lo posible los brutales números rojos que acumulan los inversores institucionales. Éstos compraron los títulos en 2007 para cambiarlos por acciones ordinarias a 33,45 euros y hoy ven como el valor de la compañía en bolsa no supera los 50 céntimos. Una ruina en toda regla.La melodía de GAM restalla sin embargo en las cabezas de los prebostes del muy respetable sector financiero español. Ninguno de los primeros espadas de los bancos del Ibex –salvo FG, que hace ya muchos meses amortizó anticipadamente los convertibles de BBVA por valor de 2.000 millones de euros sin pérdidas para los compradores- se ha dignado a decir esta boca es mía a la legión de clientes e inversores a los que han atrapado con la venta de más de 10.000 millones de euros en convertibles.
Unos títulos que sí han servido para que los grandes banqueros del reino presuman de unos cuantos puntos básicos más de capital principal sin tener que salir a lidiar con los durísimos inversores internacionales que llevan tres años negando el pan y la sal a las entidades financieras.
Ahora, las condiciones que GAM ha puesto sobre la mesa son algo así como un mínimo moral para quienes antes y después del comienzo de la crisis vendieron convertibles a diestro y siniestro en una de las campañas de colocación más ruinosas de la historia del país. Un desastre en toda regla consentido por el Banco de España, que permitió a la banca española empapelar a sus mejores clientes a sabiendas de que la caída de los márgenes del negocio típico en España, la crisis soberana y el muerto inmobiliario que tan hábilmente habían escondido las entidades gracias a las estratagemas contables acabarían pasando una dura factura a las cotizaciones.
Algunas emisiones, como la de Santander, son tan viejas como la de GAM y se remontan a la prehistoria de la crisis, allá por 2007. Pero otras, como la de CaixaBank, son tan jóvenes que fueron lanzadas el pasado mes de junio, con el sector financiero absolutamente en entredicho. La emisión del grupo que preside Isidro Fainé fue un caso de apoyo masivo de los inversores particulares, a los que colocó en exclusiva 1.500 millones con un precio de canje de 5,253 euros. Hoy, el tercer banco español por volumen de activos vale un euro y medio menos en bolsa.
Claro que el grupo catalán cuenta con el beneficio de la duda que suponen los muchos meses de vida que le quedan a la emisión. No es el caso de la mayoría de sus competidores y menos aún el del primer banco español y el segundo de Europa por capitalización bursátil. La entidad presidida por Emilio Botín afronta el vencimiento de sus famosos ‘Valores Santander’ el 4 de octubre. Sus futuros accionistas tendrán que canjear a 14,3 euros bonos por acciones que hoy valen apenas 5,5 euros en bolsa. Pero hasta ahora no ha dicho ni ‘mu’, más allá de las negociaciones particulares con sus mejores clientes para alcanzar algún tipo de solución.
El problema para Botín y los jefazos de otros bancos como Sabadell, Popular, Bankinter o Pastor es que GAM ha puesto un listón. Ni muy alto ni muy bajo, sencillamente un listón molesto porque si un modesto acepta una rebaja del 20%, los jugadores de Champions no pueden ofrecer menos al personal.
¿Renunciarán a una parte del dinero nuestros asfixiados bancos españoles? ¿Se atreverán a ampliar los plazos de canje agobiados como están por Bruselas para aumentar su capital de primera calidad? ¿Aumentarán la rentabilidad que ofrecen los bonos cada año para tranquilizar los ánimos de sus sufridos inversores sacando dinero de la caja? Conociendo como se las gastan nuestros banqueros –ahí están los dudosos canjes de preferentes en los que los inversores han vuelto a tragar con lo intragable- no se debía esperar un solo gesto... al menos hasta la semana pasada.
Ahora la pequeña GAM ha marcado una ruta tan honrada como justa. No seguirla en un escenario en el que el negocio bancario apenas tiene visibilidad y en el que la probabilidad de una subida consistente de las cotizaciones es mínima al menos este año, dirá hasta qué punto son importantes los accionistas para los bancos españoles. Algunos de estos últimos, no les quepa duda, aguantarán estoicamente que les pongan la cara colorada.
24 .- #10 Permítame que le aclare, para evitar malos entendidos, porque yo no hablo de ningún oferente concreto ni de una entidad o empresa concreta [financiera o no], hablo en general de productos de inversión. El oferente te puede engañar vendiendo preferentes, tomates, automóviles o lo que quieras, pero tú eres libre para invertir, comprar o gastar tu dinero en una cosa u otra; y si te han engañado, la operación se anulará por los Juzgados [como tantos swaps que vemos en prensa]. Otra cosa es que nos dejemos engañar, no queramos ser diligentes con nuestra inversión, o nos callemos cuando va bien y lloremos cuando [años más tarde] empieza a ir mal... Insisto, el que invierta responde de su inversión y, si no, que no invierta. Y toda inversión tiene riesgo, y el que no lo asuma, que no invierta.
23 .-
Sr. Utrera seamos serios. ¿Nos puede decir quien ha movido el capital social de GAM en Bolsa ultimamente y quien ha especulado con este valor, hundiendo primero el valor para más tarde revalorizarlo un 100% en 4 días?. No creo que sea un ejemplo a seguir. Claro que la CNMV ha preguntado si alguien sabe algo pero... nadie sabe nada. Como siempre. Pero ejemplo para nada... pobres abuelitas asturianas, mejor dedicarse al Litoral, al menos es la de siempre, natural y la de verdad, los ahorros se los han llevado los esquiladores, digo los alquiladores.
22 .- En cuanto a los bonos convertibles, hubo muchas voces que alertaron del riesgo y pareceria que quien a pesar de ello decidio invertir no deberia tener motivos de queja.
Pero eso no es exactamente así, esos bonos fueron emitidos en momentos especialmente difíciles para la banca con bastante agresividad y al pequeño inversor solo se le mencionaba la rentabilidad de los bonos y se infravaloraba el riesgo extremadamente elevado de caida de la cotización bursátil.
21 .- En inversion de particulares hay un axioma que deberia ser conocido por todos. Hay que decir que no a cualquier propuesta de inversión que nos hagan desde nuestra oficina bancaria.
La razón es evidente, quien nos la ofrece no esta velando por nuestros intereses, sino siguiendo las instrucciones de quienes le pagan. En la inmensa mayoria de los casos[ por no decir el 100%] esos intereses son contrapuestos.
Hace mucho tiempo que lo aplico y me he librado de algunos fracasos sonados.
Si queremos hacer una inversión o sabemos muy bien el terreno que pisamos o debemos asesorarnos con un asesor independiente y estos les aseguro que no abundan. Lo mejor es confiar en alguien cuya comision exclusivamente este ligada al exito de la inversión, aunque sea mas alta.
20 .- No es ningún ejemplo positivo ni lecciones para otros.
GAM es una empresa entre cuyos accionistas están cajas de ahorros, que se quedaron con el negocio de colocar los convertibles, y que obviamente se los colocaron de a las abuelias [como dice Sean Mc Coy], sin la información adecuada [valor seguro ...].
Ahora tienen que responder ante las abuelitas, y presionan para amortiguar el canje en una empresa que realmente está en la quiebra, y cuya ecuación de canje poco va a decir a futuro.
Si hay información adecuada y transparente, quién invierte en convertibles debe ser consciente de las ventajas y de los riesgos. El caso de GAM es uno más de las abuelitas a las que se les vende cualquier producto.