publicidad
Las Perlas de Kike, >

Las miradas vuelven a los años treinta

Acerca de ...

@Kike Vázquez .-ocupa una butaca en la universidad, pero decir sólo eso sería engañoso dada su vocación por la economía y los mercados financieros. Descubre junto a este coruñés las perlas del día, las noticias que más suenan y las que no, pero sonarán. Si te gusta estar bien informado y no te conformas con lo de siempre, prueba con la visión de Kike Vázquez

Kike Vázquez  -  Sígueme en   Twitter   19/12/2011  06:00h

Tras mi primera etapa en esta casa, comentando brevemente los sucesos diarios de la actualidad económica, pasé a escribir artículos de opinión más extensos como los que ahora pueden leer. Quizá los lectores con más memoria del lugar aún lo recuerden. Siempre resulta grato echar la mirada atrás y ver lo andado, y por supuesto tengo que dar las gracias a todos aquellos que lo hacen posible; como Alberto Artero, como el equipo que hay detrás, y delante, y por supuesto todo el público que día a día permite que esto siga girando. Pero lejos de la inevitable añoranza quería centrarme en el primer artículo de opinión “largo” que escribí hace algo más de un año, ese que inauguró la actual versión de esta sección.  
 
No es que tenga nada realmente especial salvo ser el primero, y quizá la temática. Por eso lo saco hoy a colación: las miradas vuelven a los años treinta. Comentaba por aquel entonces que el “rebote” o las subidas que se estaban viviendo podían ser un espejismo ficticio como ya lo habían sido en el pasado, para posteriormente caer y ver los efectos reales de la crisis.  Aquí estamos, ahora toca ver de qué va realmente esto. ¿1929 otra vez? Hay que decir que, existiendo numerosos patrones que se repiten en el tiempo pues somos humanos y la conducta humana tiende en muchas ocasiones a la reedición, en realidad no hay dos crisis exactamente iguales. Por ello, obviamente no estamos en los años 30, pero lo que sí es cierto es que el símil es muy adecuado para describir una situación de desapalancamiento generalizado, de crisis bancarias, de problemas globales… y de años de esfuerzos.
 
Por si aún no nos habíamos dado cuenta del “lío” en el que estamos metidos, esta semana Lagarde nos advertía de que desgraciadamente existen problemas y retos muy similares a los vividos en la Gran Depresión. Dijo en concreto, sin sumar ni restar una coma, que la economía mundial se enfrenta a “economic retraction, rising protectionism, isolation and… what happened in the 30s [Depression]”. Vamos, que esto no se ha acabado y que los peores males de antaño aún siguen ahí presentes. ¿Alentador, no?
 
El hecho es que hasta el día de hoy había dos diferencias fundamentales entre ambos momentos históricos: una es la pronta y contundente respuesta de las autoridades para frenar la hemorragia, algo que no existió en el pasado; la segunda es que hasta ahora no se ha llegado a una guerra comercial a pesar de haber “flirteado” con ella en alguna ocasión, mientras en el pasado fue la norma. Y he aquí mi preocupación, y no sé si también la de Lagarde, porque si bien las cosas han ido “razonablemente bien” teniendo en cuenta la complicada situación que tenemos enfrente, esto podrían cambiar.
 
Vamos con los hechos. Por ejemplo, hemos hablado largo y tendido sobre China, sabemos que su situación está lejos de ser idílica y que dará que hablar en los próximos meses. En la última semana se ha conocido que el agregado monetario M2, que hasta el momento era una de las patas del crecimiento, se había desacelerado al 12.7% ¿Poco o mucho? El objetivo en Beijing es del 16%, cifra lógica teniendo en cuenta su crecimiento nominal, pero como vemos está por debajo. No solo eso, ¡es la menor cifra en una década! Por motivos como este, un menor superávit comercial y muchos más, todo parece indicar que la cacareada apreciación del yuan ha tocado techo por un tiempo.
 
Las autoridades chinas, ante la incertidumbre, aflojarán su política monetaria e intervendrán para tener un menor valor en su divisa. Olvídense de valores justos, prejuicios y demás, pondrán el valor que más les convenga, punto, el “Acuerdo Plaza” no les convence. Similar situación encontramos en Brasil, en donde el crecimiento intertrimestral del tercer trimestre fue cero y su producción industrial negativa, e India, que vuelve a crecer por debajo del 7% interanual desde el estallido de la crisis y cuya producción industrial también está en contracción, por poner solo dos ejemplos. Es complicado decir que pasará pero, vamos a una situación en donde todo el mundo estará “tocado”, todo el mundo necesitará la ayuda del vecino… pero al salir a la puerta se comprobará que nadie puede hacer nada por nadie porque todos buscan lo mismo.
 
En realidad la situación ya ha comenzado. He mencionado a los emergentes porque eran esas almas de la caridad que iban a salvarnos, pero en occidente la película está en pleno movimiento. ¿Alguien cree que el mundo anglosajón regaña a Alemania por no ser “buena y bondadosa”? A mi juicio lo que vemos tiene más que ver con una discusión sobre quien paga la cuenta. “En diez días la Eurozona se irá a tomar viento si Alemania no actúa”, “Francia está mejor que Reino Unido”… la batalla dialéctica es obvia, pero no discuten sobre lo que es justo y bondadoso, como tampoco China piensa en que su tipo de cambio lo sea, piensan ¿quién va a pagar?
 
Rumores de que la FED daría fondos al FMI para un bailout de la Eurozona posteriormente rechazados, noticias de que el Bundesbank aportará más fondos si internacionalmente también se hace… todo filtraciones interesadas para contestar, o forzar a contestar, la pregunta: ¿quién paga esta ronda? Y piensen en el dinero contante y sonante, pero también piensen en los tipos de cambio, piensen en todo, porque hay muchas formas de pagar. Al igual que en los bares españoles en donde hace unos años la gente luchaba por invitar y ahora hay silbidos de discreción, en las altas esferas parece que no se hacen igual de bien los negocios cuando las cosas van bien como cuando van mal.
 
En medio de todo una crisis en la Eurozona, pero miremos el árbol completo y veamos tantos y tantos países con dificultades con su deuda. Porque el dinero puede crearse, las cuentas pueden ponerse bonitas, pero la capacidad para devolver lo pedido es la que es, la productividad de las sociedades no aumenta por poner un número u otro en un papel, y ese es el verdadero problema. Por eso existe el desapalancamiento. ¿Entonces toca sudor y lágrimas? Sí, pero he aquí el segundo gran problema, las trampas también existen. Así que en este mundo sin referencias para el precio mundial de las cosas, ni para el equilibrio de las balanzas de pagos, nos encontramos con que no se ponen de acuerdo sobre cómo arreglarlo porque nadie quiere salir perjudicado y no hay una forma clara de saber cuánto le corresponde a cada quien.
 
¿Recuerdan lo que decía Lagarde? Ahora el gran riesgo del mundo es que cada uno mire exclusivamente por lo suyo y no haya coordinación. Estamos en un dilema del prisionero un tanto especial y un tanto complejo. El mejor resultado posible se consigue cooperando, pero el primero en romper la baraja es el más beneficiado… dentro de lo malo que sería todo (el enlace vale para el euro y para otros muchos escenarios). Las crisis como la Gran Depresión no solo surgen por las circunstancias económicas, también por las decisiones que se toman. Ahora, muchos años después y en un mundo totalmente distinto, la partida se repite. Esperemos que los inocentes ciudadanos no tengan que volver a ser las víctimas. 
 
¡Felices Fiestas a todos!

Valorado (5/5) Valorado (5/5) Valorado (5/5) Valorado (5/5) Valorado (5/5) (5/5 | 30 votos)

|

 Compartir

|

 Deja tu comentario

|

 7 Comentarios

7 .- Hola Kike,

no sé si leerás esto pero estoy interesado en saber tu opinión sobre esto:

http://www.youtube.com/watch?v=gNa5k0KCVbw&feature=player_embedded

años 30...pero de Al CApone

ricorico

20/12/2011, 12:17 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

6 .- #5 Depende de como se mire. Si los acreedores tuvieran esperanzas de cobrar toda su deuda, se podría decir que si hay una quita perderían, pero el caso es que es imposible que la vayan a cobrar.

Se cabó el crecimiento, primero productivo y posteriormente financiero especulativo a tasas mayores del 3% durante años. Ya me dirán como con crecimientos inferiores, o cero reales cuando no negativos, consumo depauperado por la pérdida de poder adquisitivo general de las clases medias en todos los principales países de la UE, USA, Japón y otros, deudas que se comen los beneficios o rentas por ganar en los próximos 20 años, se pueden pagar intereses de deudas desorbitadas y al mismo tiempo invertir en crear actividades que solucionen todos esos problemas.

Si hay sensatez con una quita considerable, renegociación de intereses y de plazos, los acreedores podrán cobrar una parte, de lo contrario ni chapa.

Exactamente lo mismo que cuando vas a un concurso de acreedores, nop te gusta perder nada, pero peor es no cobrar nada de nada.

El tema está en que no todos los países acreedores tienen el mismo nivel de resistencia y, si no hay acuerdo, irán cayendo por turno.

1solo

19/12/2011, 21:07 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

5 .- #3 La idea de la quita general ya viene rondando en la cabeza de muchos desde hace mucho tiempo. ¿Pero quién saldría perjudicado? Está claro que los acreedores, pero ¿no somos todos acreedores por el mero hecho de tener algo de dinero en un depósito o similar? Y por mucho FGD que haya, si hay quita general, hay quita general.

cursoweb

19/12/2011, 17:35 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

4 .- #3 Perdón, olvidé el punto 3.

Pero es más de lo mismo. Ganar tiempo hasta que se coloquen en poco tiempo al nivel del resto, a partir de ahí nos encontraremos en el mismo punto que ahora.

Ahora, se trata de ser el último que el lobo se coma, salvo que haya quita general aun imponiendo penitencias a los pecadores . La deuda es impagable, prolongar su existencia significa hacerla crecer al mismo tiempo que las pérdidas a asumir por acreedores se incrementen.

Pero no hay otra. Al igual que con los activos inmobiliarios bancarios, hasta que no asuman pérdidas no habrá crédito, hasta que los países acreedores no asuman pérdidas vía quitas, ni habrá posibilidades de recuperación económica global, ni la posibilidad de cobrar sus capitales invertidos dejarán de disminuír, ni lo finalmente recuperado de decrementarse.

1solo

19/12/2011, 16:00 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

3 .- Hola Kike. Yo sí leí aquel artículo. Yendo al de hoy, te lo comprimo y lo reduzco a cuatro puntos.

1- Quien paga. 2- Alemania y la falta de acuerdo para llegar a parte alguna. 3- Problemas en los Brics. 4- La productividad no crece con papeles.

La respuesta a la 1 es clara, nadie. La 2 queda explicada después de año y medio de reuniones de alto nivel, declaraciones para gusto de cualquiera, acreedor o deudor, país rico o país pobre.
La 4 queda bien para darse ánimos localmente, pero ni una empresa se hace más rentable, o se crea una nueva actividad que lo sea, en cuatro años, ni lo que venda de más evita que el saldo global entre países siga prácticamente global, salvo en pequeñas magnitudes, el superávit de uno es el déficit de otro, salvo que siga la fiesta del dinero monopoly hasta que el reventón no tenga remedio humano.

El problema es uno y engloba a todos los demás, se llama deuda. Ya no es posible endeudarse más y soñar con pagar. Es imposible.

Luego, llámame inocente, pero por muchas víctimas que se sacrifiquen antes a los dioses financieros, al final no hay más solución que una quita general de deuda. Cuanto antes mejor.

Un saludo y feliz Navidad.

1solo

19/12/2011, 15:50 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados