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Las Perlas de Kike, >

China descarrila

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@Kike Vázquez .-ocupa una butaca en la universidad, pero decir sólo eso sería engañoso dada su vocación por la economía y los mercados financieros. Descubre junto a este coruñés las perlas del día, las noticias que más suenan y las que no, pero sonarán. Si te gusta estar bien informado y no te conformas con lo de siempre, prueba con la visión de Kike Vázquez

Kike Vázquez  -  Sígueme en   Twitter   03/10/2011  06:00h

 

China, ese país que ha revolucionado el mundo en solo 30 años. Con un crecimiento medio de doble dígito se ha convertido en la pieza del tablero más importante del crecimiento mundial. Tantas dificultades le hemos visto sortear de forma sobresaliente que se ha creado un cierto “halo” a su alrededor de “invencibilidad”, como si fuesen magos de la economía y pudiesen hacer y conseguir todo aquello que se propongan. Impossible is nothing. El problema es que quizá esta vez hayamos llegado a un punto de donde no puedan salir de forma satisfactoria, hasta ahora había sospechas al respecto y en los últimos días los datos empiezan a preocupar de forma importante.
 
Los lectores de la sección ya conocen los antecedentes de forma detallada, no obstante voy a aprovechar este genial informe de Goldman Sachs para repasar los puntos más inciertos e insostenibles, enlazando posteriormente con la vibrante actualidad. El motor de China es la inversión, llámese construcción, real estate, infraestructuras… China no crece por exportar, no crece por consumir, tiene ratios de crecimiento enormes por la inversión. Tal es el extremo que ha alcanzado que en 2009 en medio de la crisis mundial y coincidiendo con un nuevo estímulo en el país asiático, la práctica totalidad del PIB correspondió a esta partida. 

 

 
Levantar aceras y volverlas a construir aumenta el PIB, ¿pero cuánto tiempo podría sobrevivir un país que se dedicase exclusivamente a eso? Si la inversión no es rentable hasta que se acabe el dinero. Dicho de otro modo, para que la inversión sea sostenible debe proporcionar rentabilidad, y en el caso que nos ocupa es tal la magnitud de infraestructuras y construcción que la mala asignación de recursos es múltiple y manifiesta. Es por ello que el “milagro chino” no puede continuar tal y como lo conocemos, es necesario un cambio.
 
¿Qué hacer? Los tecnócratas del país asiático saben todo esto mejor que nadie, su “plan B” es substituir dicha componente por consumo. Así es como el gigante asiático es cada día un mercado mayor, ¿pero es esto suficiente para suplantar uno de los PIB que más rápido crece del mundo? Hablamos de muchos miles de millones.
 
 
Sinceramente no apostaría por ello, no solo el camino hasta el momento es el inverso, además cambiar una economía basada en la exportación o la inversión a una economía de consumo es algo largo y tedioso. China desgraciadamente no dispone de tanto tiempo, una de las partes más importantes de la inversión, la construcción, amenaza con pararse. Las expectativas han sido tan irracionales que la demanda y la oferta ni se conocen, la construcción residencial aporta al PIB mucho más aquí de lo que aportó en España en sus mejores sueños.
 
 
La columna azul oscuro y la azul claro deberían ser similares, puesto que una representa lo que se construye y otra lo que se vende, pero no, son ampliamente divergentes, ¿expectativas razonables? No lo parece. ¿Cómo se puede llegar hasta aquí? Pues simplemente porque el ladrillo es algo en el que todo el mundo cae. Las familias se creen más ricas, los gobiernos aumentan su recaudación, los bancos favorecen el crédito y ganan más dinero… los intereses reales negativos hacen el resto. Y si a alguien no le gusta y levanta la voz estará claramente en minoría y será silenciado, el negocio es el negocio y no se pueden permitir “tonterías”.
 
 
En el caso que nos ocupa casi la mitad del dinero que ingresan los entes locales viene de la recalificación y similares, ¿van a ponerle ellos el cascabel al gato? Y sí, hablo de esos mismos entes locales que hace poco han sido rescatados con un montante superior al 8% del PIB porque su deuda ha resultado ser mayor de lo esperado y no generan el suficiente cashflow para pagar.
 
¿Podría ser peor? Pues podría serlo si esta escena insostenible a largo plazo estuviese desmoronándose ahora mismo. El último informe de S&P sobre los promotores del país podría ser una voz de alarma al respecto, según la firma estadounidense las políticas de endurecimiento monetario y control de liquidez han provocado que las empresas del sector se estén financiando por medios no convencionales (bonos offshore o trusts) por los que pagan unos intereses de entre el 10% y el 30%. Por si fuese poco una menor demanda de inmuebles podría hacerles bajar los precios, si la caída es del 10% sería soportable para muchos, pero si llega al 30% provocaría un “liquidity squeeze” masivo incluso en los grandes jugadores del sector. Si bien no es el escenario base de la agencia de rating, en los últimos días las acciones en bolsa relacionadas han tenido un comportamiento realmente negativo.
 
El futuro para los promotores no tiene buena pinta, si bien no son los únicos que lo están pasando mal: la economía productiva sufre aún mayores problemas para financiarse que el ladrillo. Los bancos solo se atreven a prestar a empresas públicas ya que la intervención de los tipos de interés hace inviable asumir más riesgos, así las pequeñas y medianas empresas se ven obligadas a buscar vías informales o financiadores privados. La situación es tan kafkiana que en los últimos días están saliendo a la luz numerosos casos de corrupción entre autoridades públicas que se han convertido en “loan sharks”, consiguiendo financiación barata y posteriormente prestando a PYMES de forma usurera.
 
Wenzhou, ciudad situada a unos 500 km al sur de Shanghai, es el reflejo más claro de ello. Esta considerada “la cuna” de la iniciativa privada en China, siendo la financiación fuera de los cauces tradicionales su especialidad. En 2008 las autoridades legalizaban los préstamos privados buscando una mayor eficiencia, no se hizo de forma masiva pero igualmente un paso importante en un país tan intervenido. Pues bien, los intereses en la financiación privada han subido de forma muy importante últimamente, actualmente alcanzan una media del 25% anual si bien dicha cifra es lo máximo que pueden cobrar legalmente (4 veces los tipos oficiales), por lo que en realidad se dice que una media más certera estaría en cifras superiores al 100% anual, llegando al 180% en casos extremos. ¿Quién puede hacer frente a algo así? Probablemente nadie, por ello no es extraño que se estén dando casos de empresarios que de un día para otro desaparecen y abandonan a sus compañías por no ser capaces de hacer frente a las deudas. La controversia está a la orden del día apareciendo incluso en youtube múltiples manifestaciones en esta ciudad.
 
Las autoridades han actuado y han puesto un techo al interés que se puede cobrar legalmente, 1.3 veces la referencia oficial, si bien actualmente también tiene un límite y lo único que consigue es que más personas pasen de los cauces legales a los ilegales. Por otra parte están presionando a la banca para substituir a la iniciativa privada, algo que podría funcionar si no tuviesen que dar préstamos al tipo oficial... Estamos ante una situación difícil y que se teme pueda ser la punta del iceberg ya que Wenzhou es una ciudad muy innovadora en este sentido, una ciudad “que va por delante”.
 
Pero sin duda si hay algo que preocupa aún más es el Renminbi, en concreto el CNY y el CNH, o lo que es lo mismo, el Renminbi onshore y offshore (la moneda que se negocia dentro o fuera del país respectivamente, estando ésta última en los inicios de su internacionalización). ¿Por qué preocupa tanto? Pues bien, existe una diferencia entre la cotización de una y otra modalidad, algo normal y habitual, pero en los últimos días la discrepancia ha sido muy notoria. Echen un vistazo:
 
 
Observen la línea roja en estos últimos días. ¿A qué se debe? Pues teorías hay varias como en todos los movimientos “extraños”, pero si algo ha calado es la explicación de Todd Martin de SocGen referente a un “cash crunch”. A continuación su argumentación:
 
 
Resumiendo, hay un “cash crunch”, no hay liquidez, lo que provoca que se estén repatriando capitales para tratar de solventarlo, de ahí los movimientos en las divisas. Resulta de especial interés lo que comenta el estratega sobre los “inflows” que a su juicio se están mal interpretando y no representan inversión, al contrario, representan una entrada de dinero por culpa de la acuciante situación que se vive. Pura necesidad.
 
¿Muy tranquilizador todo, no? Pues no se levanten porque aún hay más. Y es que, si bien el mercado se equivoca en muchas cosas, por ejemplo creando burbujas aquí y allá, también hay que concederle el mérito de detectar audazmente posibles riesgos. Eso está ocurriendo ahora mismo en China. Y no solo me refiero a la bolsa, que también, sino a dos indicadores de riesgo mucho más claros, como son los CDS y la curva de tipos. Ambos pintan una situación fea.
 
Bloomberg
 
Asian Development Bank
 
Los CDS han subido de forma muy importante en los últimos días, llegando a los 200 puntos y siendo uno de los países en el “top ten” de aumentos. Por otra parte en la curva de tipos podemos comprobar el paso del tiempo y sus efectos, y como actualmente presenta un aspecto casi plano, síntoma de que 2012 y posteriores pueden ser movidos en el gigante asiático. De hecho en una reciente encuesta de Bloomberg la mayoría de inversores creen que en 2016 China crecerá menos de un 5%, el 47% ven eso mismo en un plazo de 2 a 5 años y un 12% en el próximo año.
 
¿Hard landing? Qué más da cómo le llamemos, para algunas personas ese escenario se da si el crecimiento cae ahora, para otras sirve con que ocurra en los próximos años, para unos un 7% de crecimiento es catastrófico, para otros tendríamos que llegar al 5%. Por ello, ¿qué más da el nombre que le pongamos? Mi visión se limita a negar el “perfect landing” que hasta el momento ha imperado globalmente (quizá porque era el último clavo al que agarrarse para ser “bullish” en un escenario como el actual). Como españoles sabemos muy bien que en los aterrizajes surgen muy a menudo contratiempos, es muy fácil pasar de una “suave desaceleración” a un “aterrizaje forzoso”, de hecho rara vez una burbuja acaba bien. China ha hecho maravillas, pero no es una excepción.

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 33 Comentarios

33 .- Excelente articulo, muy clarividente de un problema en potencia. Que Dios nos coja confesados!!

andreu kostolany

07/10/2011, 14:44 h.

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32 .- #31
El problema no es exactamente que todo "queremos más y más", la ambición o las ganas de mejorar no son malas de por sí, más bien al contrario. Lo malo es como se quiera mejorar o si lo hacemos con expectativas falsas o irreales, sobre todo en cuanto a los recursos con los que contamos para "poder obtener más".

Cuando el dinero es de papel, los bancos pueden operar con Reserva Fraccionaria Y DESCALCE DE PLAZOS y los Bancos Centrales manipulan los Tipos de Interés, las señales del mercado [los precios] se falsean temporalmente. Se produce inversión NO apoyada en ahorro previo, es decir, se emprenden proyectos sin correlación con los recursos disponibles para acometerlos.

A partir de entonces resulta CASI IMPOSIBLE distinguir entre proyectos [de mejora] realizables y los que son pura burbuja. Es más, suele parece que los más adecuados y rentables [como el ladrillo hasta el 2007], son los que luego se hunden cuando llegua el inevitable reajuste.

josvazg

04/10/2011, 12:37 h.

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31 .- El problema es que “todos queremos más y más y más”. Canción de no sé quién. “Lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible”, dicen que esta frase es del Guerra [el torero]. Pues bien este es el problema de la mayoría de los países de este mundo, que terminará arrastrando a todo el globo terráqueo. Los causantes han sido los “genios financieros”, que se sacaron de la manga el famoso apalancamiento, es decir, aunque fueses un indigente te daban crédito para comprarte un chalet y un coche último modelo, después, si no tenías para pagar las letras, pues que te quitasen lo “bailao” y el Banco a cobrar al maestro armero. Estas cosas nos han pasado aquí, en USA, en China y en cualquier país avanzado. Naturalmente… avanzado en deudas. ¡Menuda nos espera!

jibaro

03/10/2011, 20:41 h.

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30 .-

agarcía

03/10/2011, 19:55 h.

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29 .-

agarcía

03/10/2011, 19:55 h.

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