publicidad
Historias de la crisis o cómo se defienden Atenas y Nueva York
Pase Sin Llamar, >

Historias de la crisis o cómo se defienden Atenas y Nueva York

Acerca de ...

@Sonia Franco .-Es periodista y aspirante a novelista. Ha trabajado en prensa económica (Expansión, El Economista, Forbes) y ha sido corresponsal en Nueva York antes de recalar en la comunicación corporativa. Viaja siempre que puede, lee todo lo que cae en sus manos en cuatro idiomas y escribe porque no podría no hacerlo. En este blog, pretende compartir con usted su particular forma de ver el mundo en general y la vida empresarial en particular. Sonia es directora de Comunicación de la Asociación Empresarial Eólica.

Sonia Franco  16/09/2011  06:00h

Extraño verano el mío. Primero, en Grecia, un país sentado en un polvorín. Después, en Nueva York,  una ciudad acostumbrada a los polvorines. Dos extremos del mundo desarrollado, dos modos de ver la vida, dos caras muy distintas de la recesión global.

Grecia, la cuna de la democracia. Nueva York, la capital económica de la democracia más avanzada del mundo. Grecia, ese país que ha tenido que ser rescatado por sus excesos. Nueva York, esa ciudad que tiene una calle, Wall Street, en la que se han cometido -y se cometen- tales excesos, que han provocado una crisis global. Grecia, el país al que Goldman Sachs ayudó a ocultar su déficit público de los ojos del resto del mundo.

Nueva York, la ciudad que alberga la sede del mayor banco de inversión del mundo, Goldman Sachs, que ha duplicado sus resultados a pesar de la que está cayendo. Grecia, dónde los ciudadanos reniegan de los grandes países que les están obligando a asumir sacrificios que ellos mismos no podrían afrontar. Nueva York, dónde los banqueros ni se han bajado el bonus ni piensan hacerlo, porque consideran que las tropelías cometidas están plenamente justificadas en nombre del fin último del capitalismo: crecer, crecer, crecer; ganar, ganar, ganar.

En Grecia, los habitantes de las islas miran desfilar, con una amplia sonrisa y amables palabras, a ricos y no tan ricos turistas por sus bellos parajes naturales, ajenos a que sus islas pueden llegar a ponerse en venta para resolver la cada vez más insostenible situación del país. Nueva York cuenta con una isla en la que unos pocos habitantes concentran un porcentaje insultante de la riqueza del globo y deciden los destinos del resto del mundo sin molestarse a saludar a nadie en el ascensor.

En Grecia, hoy las gentes caminan cabizbajas, preguntándose cómo van a pagar el material escolar de sus hijos. En Nueva York, hay cola en la tienda que Apple aún no ha inaugurado en la Quinta Avenida para comprar el nuevo modelo de iPad.

Ari se dedica a atraer clientes al restaurante Sisifo, que tiene grandes vistas al Partenón de Atenas. Con resignación, nos explica que cada día su dinero vale menos y que cada vez tiene menos fe en Europa. Y, menos aún, en Alemania, que vende sus armas a los griegos, les pide que suban sus impuestos y nunca les pagó sus deudas de la Segunda Guerra Mundial, dice.

Graham perdió su empleo en Bear Stearns cuándo éste quebró en 2008. Gracias a unos pingües ahorros conseguidos tras una larga carrera en Wall Street, está superando la dura prueba de no haber cobrado un salario desde entonces. Trabaja, sí, pero en un pequeño banco en el que va a comisión: si no hay operaciones, no hay dinero. Sin embargo, su antiguo jefe sí se ha colocado. Y gana más o menos lo mismo que antes de la debacle.

En ambos sitios se han cometido muchos errores y muchos excesos, pero mientras Grecia va a pagarlo caro, en Nueva York no va a cambiar nada porque nadie se va a meter con la esencia del capitalismo. En los dos sitios hay personas que lo están pasando mal, pero la diferencia es que Grecia ha dejado de ser dueña de su destino mientras Nueva York continúa marcando las pautas mundiales. En ambos lugares habrá que tomar medidas duras, pero unos tienen margen de maniobra y a otros se les acaba el tiempo. Obama promete un nuevo paquete de ayudas para paliar el desempleo y el mundo le escucha, con más o menos escepticismo; Papandreu asegura que recortará el déficit y los griegos salen a la calle indignados, mientras los alemanes se encogen de hombros.

Graham seguirá cuidando de sí mismo, como todo americano, y hasta es posible que vuelva a votar por Obama en las próximas elecciones. Ari echará de menos la protección de Papá Estado y se preguntará por qué nadie le avisó de que el estado del bienestar no iba a durar tanto como el Partenón. Y, claro, le echará la culpa al boogie, a Alemania, a Europa o a la banca. Graham acabará por recuperar su nivel de vida anterior a la recesión, aunque sus ahorros se vean francamente disminuidos. Para Ari, lo más probable es que el sueño de ser un europeo de primera división ya se haya acabado. La Zona Cero recuperará su pujanza. La acrópolis ateniense, no. Vieja y querida Europa.

Valorado (4/5) Valorado (4/5) Valorado (4/5) Valorado (4/5) Valorado (4/5)(4/5 | 9 votos)

|

 Compartir

|

 Deja tu comentario

|

 7 Comentarios

7 .- #6.-Mira, cuando se ara, hay que saber no solo arar, sino en la tierra que cultivas, y saber si plantar melones o vides. Cuando se invierte [dinero, formación o toda una vida de trabajo], hay que saber qué tienes a tu alrededor. Grecia es un pais de corruptos [no más que España]; debes saber que según su registro de la propiedad, la suma de los metros cuadrados de las propiedades registradas suman tres Grecias. Dime si en un país con semejante garanía jurídica, te atreverías a poner a un solo euro o dedicar toda una vida de trabajo y esfuerzo, si pudieras elegir.

ozelito

16/09/2011, 17:34 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

6 .- Claro claro, enorme artículo. Ser un currito con su restaurante es de pringaos. Lo guay es pertenecer a esa maquinaria financiera de explotación. Lo fashion es ganar 1000 veces más que un trabajador haciendo un trabajo especulativo que no aporta valor a nadie [menos a si mismo, claro].

Y pensar que esa gente aún tiene quienes les idolatran.... Es increíble.

dilbert

16/09/2011, 15:34 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

5 .- #1 y #3, no, si al final la culpa será del pobre currito infeliz que solo quería una casa donde vivir, tal y como pone en la constitución, menudo hijo puta, mira que querer una casa donde vivir, que siga currando por 1000€, que se joda, y viva donde pueda.

Tal vez los bonos de las hipotecas basuras americanas tengan algo que ver, tal vez que los bancos hayan prestado más de lo que tienen y que encima han comprado esos bonos de mierda, no tienen nada que ver. Tal vez que Goldman Sach le paguen por auditar a Grecia y oculte su deuda no es un delito, que los políticos nos endeuden y salgan de rositas, tampoco tiene nada que ver.

Desde luego, que un ciudadano se endeude por encima de sus posiblidades, es un problema y parte de este problema, no lo niego, pero vamos, decir que esto es culpa de los capullos de a pie por querer tener una casa, es tener mucho morro.

chache

16/09/2011, 14:04 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

4 .- A Graham le detctarán un cáncer y como no tiene seguro médico y no existe la SS en USA, se arruinará con el tratamiento, y cuando muera acabará en una fosa común. Ari quebrará por falta de clientes y morirá pobre como una rata, y también lo enterrarán en una fosa común. ¿veis como al final no hay tanta diferencia entre NY y Atenas?

inversor

16/09/2011, 12:46 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

3 .- #2.-Sí, ya, ladrillo. Ese que nunca bajará de precio, y que nos hará a todos millonarios...

OZELITO

16/09/2011, 12:28 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados