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@Jesús Sánchez-Quiñones .-A través de este espacio, José Ignacio Bescós, que fuera fundador de Bescos.com; Jesús Sánchez Quiñones de Renta 4 y Ignacio R. Añino de M&G Investments, interpretan y comparten con ustedes, de lunes a miércoles, la Información a la que, por su Privilegiada posición en el mercado, tienen acceso. Este blog pretende ser, para todos los interesados en los mercados financieros, un lugar de encuentro cordial y debate intenso.
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Jesús Sánchez-Quiñones 24/01/2012 06:00h
Francia ha sido el gran impulsor de la creación para toda Europa de un Impuesto sobre las Transacciones Financieras (ITF), conocido como Tasa Tobin, que debería gravar cualquier transacción financiera de acciones, renta fija, derivados o divisas. Finalmente, ante las presiones recibidas parece que el gobierno francés renuncia a impulsar la introducción de la Tasa Tobin en toda Europa. A cambio, implantará un tributo sobre las transacciones de acciones y obligaciones públicas y privadas en Francia.
Bajo la idea populista de crear un tributo sobre el sistema financiero, visualizado como el culpable de la actual crisis económica, se crea un tributo supuestamente sobre los “mercados financieros”. En realidad, el gravamen no acabará recayendo en los bancos, sino en los inversores, las empresas y los ciudadanos en general. Gravar cada transacción que se realice en los mercados de renta fija o de renta variable de Francia sólo servirá para encarecer la financiación de las empresas galas, restar liquidez a su mercado financiero y desviar inversiones hacia otros países.
En un mundo globalizado, donde los inversores internacionales disponen de miles de opciones de inversión, poner trabas y tributos a las inversiones en un determinado país sólo consigue desviar el flujo de inversión a otros destinos que proporcionen un mejor trato. A su vez, las empresas que se financian mediante la emisión de bonos en mercados internacionales, tienen suficiente tamaño para elegir en que mercado realizan su emisión, siéndoles tremendamente fácil evitar el nuevo gravamen. En igualdad de condiciones, las empresas elegirán aquel mercado que presente menos costes e impuestos a sus emisiones.
Una de las razones que se esgrime a favor de este tributo es “acabar con la especulación de los mercados financieros”. Se entiendoe por especulación la existencia de operadores que realizan numerosas operaciones en busca de un beneficios a corto plazo. Pues bien, ningún mercado tiene una liquidez adecuada si no existen operadores que inviertan a corto plazo, frente a inversores que invierten a largo plazo. Si sólo existieran inversores a largo plazo, cuando uno de estos inversores quisiera deshacer su posición difícilmente encontraría contrapartida, algo que ocurrir en mercados poco líquidos como el inmobiliario.
El tipo de gravamen que se pretendía aplicar a la Tasa Tobin es del 0,1% sobre el importe de las transacciones financieras. Dicho porcentaje es sensiblemente superior a los costes totales satisfechos por los principales operadores a corto plazo, muchos de los cuales operan a través de sistemas algorítmicos automatizados. La imposición de una tasa tan elevada expulsaría a este tipo de inversores del mercado, dejando de operar en aquellos mercados que apliquen el nuevo gravamen. Se estima que en algunas de las principales bolsas del mundo los sistemas automáticos “especulativos” suponen más de la mitad del volumen intermediado. Si se quiere acabar con dicho volumen “especulativo”, se ha de ser consciente de las consecuencias que tendría. Los grandes inversores internacionales eligen los activos más líquidos para materializar sus inversiones. Perder liquidez en un mercado financiero (de acciones u obligaciones) implica disminuir la posibilidad de recibir inversiones extranjeras, minorando las posibilidades de financiación de las empresas que acuden a los mercados de capitales.
En definitiva, lo último que necesita Europa en estos momentos es incorporar tasas sobre las transacciones financieras que sólo servirán para desviar la inversión extranjera tan necesaria en estos momentos. Cuando se quiere convencer a los inversores de países emergentes que inviertan en deuda pública de los países europeos y en bonos de vehículos como el EFSF (Fondo Europeo de Estabilidad Financiera), ¿les vamos a exigir un tributo por invertir? Absurdo.
2 .- Nachito, veo que te has quedado solo comentando la noticia. No me extraña. Es una auténtica capullada. MARIANITO, no seas zoquete: si se te ocurre imponer una tasa a las transacciones financieras [grandes o pequeñas]estarás condenando a nuestra economía al desastre más absoluto. ¿Quén te aconseja?. Es que tu no sabes que ese gracioso 0,10% es para mearse de risa, Sabías que brokers, cambistas, dealers, trader ó llamalos como quieras, juegan con márgenes la decima parte, o incluso mucho menor del 0,1%, es decir 0,001, pero moviendo cantidad ingente en cada una de las transacciones? Pues eso, no te acerques tanto al primero que llegue y te haga la gracia, como el Sarko. Pregunta y aprende quillo. Vergüenza me das! Que pensaba que ibas a ser capaz de hacer algo útil. Al final eres como todos. Señor señor, qué va a ser de nuestra patria con gente como tu y tue equipo.
1 .- Al gravar las transcciones en divisas se gravarían las remesas que los emigrantes envían a sus países, por ejemplo. Y ya sabemos que los emigrantes son por todos conocidos como voraces especuladores en los mercados.
Saludos.