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@Jesús Sánchez-Quiñones .-A través de este espacio, José Ignacio Bescós, que fuera fundador de Bescos.com; Jesús Sánchez Quiñones de Renta 4 y Ignacio R. Añino de M&G Investments, interpretan y comparten con ustedes, de lunes a miércoles, la Información a la que, por su Privilegiada posición en el mercado, tienen acceso. Este blog pretende ser, para todos los interesados en los mercados financieros, un lugar de encuentro cordial y debate intenso.
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Logística de la hipotética ruptura del Euro
El ajuste de 2012 solo es el aperitivo de lo que queda por venir
La reforma financiera la pagan los accionistas
Sin garantías no hay mercado internacional de bonos para los bancos
¿Quién va a poner el dinero en los bancos?
Jesús Sánchez-Quiñones 20/12/2011 06:00h
La prensa económica anglosajona nunca ha creído en el euro, ni antes, ni mucho menos ahora. En la edición del pasado lunes se publicó un artículo cuyo titular (Europeans Stash Assets Safely Abroad), da a entender que los inversores del sur de Europa están sacando el dinero de sus ahorros con destino a otros países dentro y fuera del euro.
El propio desarrollo de la noticia pone de manifiesto que dicho movimiento de expatriación de capitales se ha producido de forma considerable en Grecia, donde sus depósitos se han reducido un 25% desde el inicio de la crisis, pero en el resto de países periféricos las cantidades retiradas son reducidas, al menos de momento.
El dinero siempre ha sido muy miedoso, y este tipo de artículos en periódicos de reconocido prestigio internacional, sin duda refuerza la sensación de zozobra y puede llevar a determinados inversores a realizar movimientos de “expatriación” de sus ahorros e inversiones de forma poco racional. En numerosas ocasiones dichos movimientos son realizados sin un análisis sosegado de las alternativas de cómo invertir fuera del país local, y sin tener en cuenta los costes asociados a cada una de las opciones.
Gracias a la libertad de movimientos de capitales actual y la posibilidad de contratación en tiempo real en la mayoría de los mercados globales, hoy en día es posible evitar el riesgo países periféricos (o riesgo España en su caso) sin necesidad de abrir una cuenta en una entidad extranjera. Basta con invertir en productos financieros (fondos, acciones o renta fija) cuyo subyacente sea una empresa extranjera o un país extranjero en el que se desea invertir. Desde España se puede invertir en todo el mundo sin ninguna dificultad a costes muy razonables.
Para aquel que tema un colapso de los bancos de los países periféricos, antes de sacar su dinero de su país de origen debería conocer las garantías de la titularidad de cada uno de los activos financieros en cada una de las jurisdicciones. En este sentido, el sistema español es, sin duda alguna, el más garantista para el inversor, mucho más que los vigentes en otros países considerados como “seguros”.
- En el caso de los fondos de inversión, el patrimonio del fondo es absolutamente independiente del patrimonio de la gestora y del depositario. Así, aunque quebraran ambos, el patrimonio del fondo nunca pasaría a formar parte de la masa de la quiebra. Otra cuestión es la pérdida de valoración que podría tener cualquier fondo por las inversiones en las que esté materializado su patrimonio.
- En el caso de acciones españolas, o de deuda pública española depositadas en una entidad española, dichas inversiones están registradas en Iberclear a nombre de su titular final. Aunque quebraran todas las entidades financieras españolas las acciones seguirían a nombre de su titular.
- En el caso de acciones extranjeras depositadas en una entidad española, las mismas se encuentran en cuentas globales pero diferenciadas como acciones de los clientes, quedando separadas de la masa de la quiebra en su caso.
En definitiva, quien ante las incertidumbres actuales desee invertir fuera de los países periféricos, puede hacerlo perfectamente desde su cuenta en su país de origen, teniendo que elegir únicamente los activos que desee de otras latitudes y la divisa correspondiente. Para comprar acciones norteamericanas o un fondo de inversión que invierta en Suiza o en oro, no hace falta abrir una cuenta en una entidad extranjera, se puede realizar desde su cuenta en España. Sin duda, le saldrá mucho más económico y solventará la mayor parte de sus miedos ante eventos “catastróficos”.
En una entrevista a Mario Draghi, el máximo responsable del BCE, en el Financial Times, contesta a una pregunta sobre una posible ruptura del euro mencionando las desastrosas consecuencias que dicho evento acarrearía, pero no dice como su antecesor Trichet que dicha pregunta sea “absurda”. La primera consecuencia de una ruptura del euro sería una elevada depreciación del país que saliera de la moneda común y un brutal empobrecimiento de dicho país. Pues incluso en esa remota hipótesis, las inversiones mantenidas desde los países periféricos en activos en monedas más fuertes, tendrían una fuerte revalorización como consecuencia de la depreciación de la divisa local y la revalorización de la divisa en la que esté realizada la inversión.
El miedo es libre y algunos medios de comunicación anglosajones colaboran activamente al incremento del mismo entre los inversores. No obstante, antes de tomar una decisión, más temperamental que racional, encaminada a expatriar capitales, es conveniente analizar todas las consecuencias y costes que dicha decisión implica.
Feliz Navidad a todos.