Se ha abierto la ventana del mercado y las empresas españolas lo están aprovechando al máximo.
La Caixa, BBVA, Telefónica, Ferrovial, Sabadell, Popular o Banesto han colocado
deuda privada en mercado por un importe de 5.500 millones de euros en las últimas 72 horas, emisiones que se unen a las realizadas también hoy por el
Tesoro Público español, que ha colocado otros
3.310 millones de euros en bonos a cinco años.
El enfriamiento de la tensión en los mercados internacionales con la deuda de origen español ha permitido a los emisores privados rebajar ligeramente los costes de financiación con estas operaciones. BBVA ha colocado una emisión de deuda senior a dos años por importe de 1.000 millones de euros y una rentabilidad del 2,75%, a un precio de 155 puntos básicos sobre la referencia 'mid-swap', algo más barata que los 170 puntos que pagó a finales de julio, si bien en esta ocasión el plazo era a cinco años. Fuentes del mercado sitúan en torno a los 165 puntos si hubiera emitido a ese plazo hoy.
La Caixa, por su parte, ha pagado 175 puntos por encima del
'mid-swap', un 16% más barato que Banco Sabadell (210 pb) al tratarse de un emisor de mayor calidad. La caja que dirige
Isidre Fainé realizó su última gran emisión en marzo con 3.000 millones en deuda subordinada, que colocó a través de su red de oficinas entre particulares. Ésta vez, sin embargo, ha salido al exterior y ha logrado repartir su deuda en un 70% entre inversores de otros países.
Telefónica y Ferrovial rompen el cerrojo al largo plazo
En el terreno no financiero
ha aparecido de nuevo Telefónica. La operadora
ha logrado vender bonos por valor de 1.000 millones y un vencimiento de siete años (2017), pagando un cupón del 3,6%. Se trata de la emisión de una de las emisiones de más largo plazo realizada por la compañía española desde que comenzó la crisis financiera hace tres años, con lo que se salta el 'veto' del mercado a este tipo operaciones con más riesgo. Sobre el papel, cuanto mayor es el plazo, mayo es el riesgo.
De la misma manera,
Ferrovial ha emitido también esta semana bonos a ocho años sobre su filial de aeropuertos BAA. El importe asciende a 480 millones de euros. La operación se suma a las dos realizadas a finales de 2009, que en total le han llevado a emitir unos 1.600 millones. El precio pagado ha sido de 376 puntos sobre el bono de referencia. En este caso, la compañía cuenta con el Estado británico como aliado, ya que la filial de los aeropuertos tiene rango de activo estratégico para Reino Unido y
goza de la protección de la triple A, calificación de máxima solvencia, desde que compró la compañía en 2008.