Francisco González acaba de premiar a sus hombres en EEUU con sendos ascensos.
José María García-Meyer, que ya era miembro del comité de dirección del banco, pilotará una nueva unidad global del
Grupo BBVA denominada Negocios Minoristas y rendirá cuentas directamente a la derecha del consejero delegado
Ángel Cano, según
informa la entidad. Coincidencias aparte, González anuncia una remodelación de su cúpula directiva otro
29 de septiembre, cuando se cumple un año de la salida del anterior primer ejecutivo
José Ignacio Goirigolzarri.
Con más de 30 años en la casa, García-Meyer abandona el día a día de las actividades en EEUU para trabajar de forma globar para el grupo. Pero el cambio más significativo es el de su sucesor como country manager en EEUU, que será ocupado por Manolo Sánchez, consejero delegado del BBVA Compass desde 2008. Sánchez ha liderado la reorganización de la entidad en aquel país y la integración del antiguo BBVA USA con la franquicia del Compass.
Con 20 años en la entidad, Sánchez procede del mexicano Bancomer, donde también trabajó a las órdenes de Meyer, que también fue director en la filial azteca. Se le considera dentro de la entidad uno de sus hombre de confianza de García-Meyer y ocupará un puesto en el comité de dirección de la entidad. El ascenso de los dos ejecutivos de BBVA tiene mucho que ver con el enfoque hacia EEUU y México del segundo banco español, donde se siguen estudiando compras y nuevas oportunidades de crecimiento, según fuentes próximas a la entidad.
Lo que comenzó como una pequeña aventura en 1979 con la compra del Banco Comercial de Mayagüez se ha convertido en una apuesta estratégica por intentar rentabilizar las fuertes inversiones realizadas en aquel país. En total, BBVA ha desembolsado 10.242 millones de euros en comprar bancos en EEUU durante el último lustro, especialmente, en la región del Sunbelt (cinturón del sol) integra a los estados de Texas, Alabama, Arizona, Florida, Colorado y Nuevo México.
En junio de 2006, BBVA anunció la compra de Texas Regional Bancshares y State National Bancshares por un importe próximo a los 2.092 millones de euros. La entidad española ya contaba con presencia en el estado de Texas a través del Laredo National Bancshares, adquirido a comienzos de 2005 por 850 millones de euros. En 2007
realizó su mayor adquisición, la del Compass, por algo más de 7.300 millones. Sin embargo, el banco lleva ya más de tres años sin afrontar ninguna compra significativa.