El precio del
petróleo Brent continúa imparable, a pesar de que el escenario económico europeo, con una recesión en ciernes en algunos países y un crecimiento económico para la eurozona cada vez más deteriorado debería producir justo el efecto contrario, en tanto que la demanda continúa cuesta abajo.
Pero las cada vez mayores tensiones entre Irán y Occidente están, no sólo sosteniendo contra toda lógica el precio, sino disparándolo y, de hecho, el barril denominado en euros ha alcanzado este jueves otro máximo histórico en los 93,60 euros. Se trata de su nivel más alto desde julio de 2008, cuando marcó los 93,46 euros.
Una situación que amenaza la recuperación de Europa en tanto que el diferencial del precio del Brent y el Texas de referencia en Estados Unidos se amplía. Este jueves, los futuros del sweet se negociaban en Nueva York en los 106 dólares, mientras que en Londres, en dólares, el Brent rozaba los 123 dólares.
El martes, el conflicto entre Irán y Occidente generado a raíz del embargo de EEUU al crudo ligero del país dio otro capítulo. Después de que la semana anterior el corte de suministro por parte de Teherán resultara una falsa alarma, el gobierno del país ha decidido suspender sus exportaciones a Francia y Reino Unido.
Irán comienza a reaccionar así a la decisión de Europa de reforzar las sanciones económicas contra el país y aplicando el embargo de petróleo propuesto por Estados Unidos a partir del próximo 1 de julio con el fin de presionar a Irán para que suspenda su programa nuclear en tanto que puede suponer un alto riesgo para la estabilidad internacional si el lugar de tratarse un proyecto con fines civiles y de consumo, como aseguran desde Teherán, tiene fines armamentísticos como sospecha EEUU.