La rápida escalada que ha venido experimentando el euro y que le han llevado a máximos de seis semanas en el entorno de los 1,32 dólares se ha encontrado con un escollo. Las negociaciones sobre el canje de deuda entre Grecia y sus bancos acreedores, que hace más de una semana tendrían que haber llegado a una solución son cada día más tensas y no se espera que la cumbre de la UE vaya a arrojar luz sobre el conflicto.
De esta manera, el euro, que se encaminaba a terminar enero en positivo, vuelve a poner en peligro el nivel de los 1,31 dólares y, de hecho, esta mañana ya caída hasta los 1,308 dólares. La falta de avances sobre el futuro de la deuda griega está tensando este lunes todos los mercados y el de divisas no podía ser una excepción. Y es que es poco probable que Atenas alcance un acuerdo para reestructurar la deuda en manos del sector privado.
El principal problema reside no tanto en el recorte del valor a largo plazo de estos bonos en más del 70% sino en el cupón de los nuevos bonos de canje y sobre si el Banco Central Europeo y los acreedores deben asumir pérdidas en sus carteras con deuda helena.