Los principales selectivos de EEUU han mantenido el pulso a las tensiones hasta ganar, al menos, la batalla de hoy. Tras arrancar con ligeros repuntes, las compras han impulsado las fuertes ganancias en las plazas neoyorquinas. En concreto, el
Dow Jones se ha apuntado un 2,8% y ha logrado recuperar el nivel de los 11.000 puntos, para cerrar en 11.171. Por su parte,
Nasdaq ha avanzado un
4,2%, en los 2.446 y el
S&P 500 ha sumado un 3,4%, hasta los 1.162 enteros.
La idea de que el presidente de la Reserva Federal,
Ben Bernanke actúe de manera contundente para frenar las dudas en el mercado, planea sobre las principales plazas estadounidenses y han servido de impulso, a la espera de conocer el resultado el viernes, fecha en la que la Fed tiene prevista su reunión y su posterior comunicado.
"No esperamos un plan completo, pero sí alguna medida cuantitativa", explicaba Soledad Pellón, estratega de mercados de
IG Markets. No obstante, la analista no cree que estos estímulos se concreten el viernes, a pesar de que el mercado "mantendrá la esperanza comedida a lo largo de toda la semana".
Así las cosas, el mercado ha mantenido el tipo frente a los datos macroeconómicos, que han resultado por debajo de lo esperado. Entre ellos, el de las
ventas de viviendas nuevas, que caen en julio un 0,7%, hasta 298.000, por debajo de la previsión de 310.000 y el
índice manufacturero de Richmond, que desciende en julio hasta los 10 puntos, cuando el consenso esperaba una caída de 5 enteros.
Valores protagonistas
En el Dow Jones,
han caído una sesión más, los títulos de
Bank of America, que se han restado un 1,8%, tras los rumores que apuntan a que la entidad puede necesitar una ampliación de capital. Por otro lado, las acciones de
JP Morgan, -que han abierto restándose un 2%- se han dado la vuelta para ganar un 4%.
Asimismo, han ganado también las acciones de
Pfizer, que han avanzado un 3,1% y
Coca-Cola que han sumado un 2,6%.