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@Agencias 26/05/2011 07:53h
"El mayor riesgo es la tentación de hacer como si hubiese una salida simple de la situación, la de la reestructuración de la deuda. Eso sería un desastre para Grecia y para los bancos griegos. Todo el sistema colapsaría", según ha declarado el miembro del Comité Ejecutivo del BCE, Lorenzo Bini Smaghi, en una entrevista que publica hoy el diario austríaco Der Standard.
Según el alto funcionario del BCE, "en Argentina la situación sigue siendo aún dramática incluso diez años después (de la crisis del año 2000 y la reestructuración de la deuda)". "La inflación es alta, el país (Argentina) no está en condiciones reales de obtener dinero prestado y debe financiarse a través del banco central (emisor)", resaltó Smaghi.
El experto italiano alertó de que la situación en Grecia es incluso peor, en el sentido de que si reestructurara su deuda, no tendría la posibilidad de financiarse a través del banco emisor, "porque el BCE no financia a ningún Gobierno". Además, recordó que "Argentina tuvo que introducir controles de capital e impedir a las personas vaciar sus cuentas bancarias y transferir el dinero al extranjero."
El experto italiano acusó a los políticos europeos de "buscar una solución mágica que no existe" para Grecia, y alertó de que una reestructuración de la deuda helena afectaría también a todo el sistema bancario de Europa. En su opinión, no hay alternativa a seguir con el doloroso plan de ahorro y reformas iniciado hace un año.
Por otro lado, aseguró que es "temporal" las diferencias en el ritmo de crecimiento de los diversos países de la zona euro y recordó que hubo una época en cierto sentido inversa a la de ahora, cuando Alemania crecía débilmente frente a una vigorosa coyuntura en el sur de Europa. Ahora los países con economías débiles, como Grecia, Portugal e Irlanda, "deben pasar por un proceso de adaptación, es inevitable.
El BCE cuenta con posibilidades de ayudar en esta época al sector bancario de esos países y seguir poniendo a su disposición liquidez", señaló. "Lo hacemos a una tasa de interés del 1,25 %, que es muy baja. Si además se tiene en cuenta la inflación, el tipo de interés es incluso negativo", resaltó Smaghi.
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