El incremento del desempleo entre la juventud no es nada nuevo. España soporta una tasa de desempleo juvenil que supera el 40% y, lo alarmante, es que no hay freno. En concreto, para los jóvenes con
formación básica y, también, para lquienes decidieron estudiar
Arte y Humanidades. En ambos grupos, la tasa de paro alcanza el
24,7% y el
15,02% respectivamente.
Y no hay freno cuando se publican las preferencias de la población de entre 16 y 24 años durante el pasado año: el 30% de ellos ha terminado su formación básica; el 22,4% ha concluido sus estudios relacionados con las ciencias sociales, la enseñanza y el derecho, mientras que el 15% ha optado por la mecánica, la electrónica y otras formaciones técnicas.
Más suerte han corrido los jóvenes que se decantaron por el sector de la salud y servicios sociales (el 8,3%), cuya tasa de actividad en 2010 ha superado el 82%. Los más afortunados, los varones dedicados a las Ciencias Sociales, a la enseñanza y al derecho que cuentan con un porcentaje de actividad superior al 82%.
De esta forma, las tasas de desempleo más bajas son para aquellos que decidieron cursar estudios relacionados con la educación o la salud y los servicios sociales, que fueron un total del 9,97% de la juventud durante el pasado año. En tramos de edad entre los 16 y 24, quienes eligieron la formación básica o las artes y humanidades superan el 40% de la tasa de paro, según concreta el informe sobre las variables de la EPA de 2010 realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Del análisis también se desprende que el porcentaje de empleados ha subido ocho décimas respecto a 2009, mientras que el de encargados ha descendido medio punto: la mayoría de los trabajadores españoles que ocuparon cargos de dirección no tuvo ningún subordinado. De hecho, siete de cada diez trabajadores se encontraron en esta situación, ya que ocuparon un puesto de trabajo de empleado.
Del total de ocupados, un 9,9% ha sido trabajador independiente, es decir, sin jefe ni subordinados; el 6,8% ha sido encargado; un 6,9% ha ocupado director de empresa pequeña; un 5,7% el del mando intermedio y un 0,8% ha dirigido una empresa grande o mediana.
Entre sexos, la diferencia continúa siendo mayor: el porcentaje de hombres encargados o directores de pequeñas empresas duplica al de mujeres según el informe de 2010. En concreto, en el caso del puesto de director de empresa, el porcentaje de varones ha sido casi cuatro veces superior al de las mujeres (1,1% frente al 0,3%). Mientras, los puestos de empleados los ocuparon, en su mayoría mujeres.
Trabajos temporales deterioran el mercado
La cifra de los trabajadores contratados a través de una Empresa de Trabajo Temporal (ETT) se mantuvo en 2010 en el 3,0%, mientras que un 2,8 obtuvo su empleo por la intermediación de una oficina de empleo pública. Aún así, este dato demuestra la caída de la confianza en la ayuda pública, que disminuye cuatro décimas con respecto a 2009.
Entre las causas de desempleo, la principal es el fin de contrato (para el 51,8%). De los 4.281,3 trabajadores que perdieron su empleo el pasado años, a 2.219,3 se les acabó su contrato y para el 1.100,3 (el 25,7%) se debió al despido o la supresión del puesto, incluidos los Expedientes de Regulación de Empleo.
Así concluye el informe del pasado año del INE. La sangría del paro continúa y se suma al porcentaje que sobrevive desde hace más de tres años en desempleo. Este grupo creció 2,5 puntos más con respecto a 2009 al alcanzar el 11,5% de la población.