Las principales plazas neoyorquinas han acelerado en su
sprint final, para a mantener el rally alcista de ayer. Los futuros, que cotizaban dispuestos a vender tras
las suculentas ganancias de la víspera -en la que el Dow ganó un 2,9%-, han girado al alza motivados con los datos macroeconómicos, especialmente, con el
índice de pedidos duraderos de julio. Y, frente a las dudas que han dirigido al mercado a media sesión, el
Dow Jones, ha cerrado apuntándose un 1,2%, en los 11.321 puntos, mientras que el tecnológico
Nasdaq ha avanzado un 0,8%, en los 2.466 y el
S&P 500 ha ganado un 1,3%, hasta los 1.178 enteros.
Los datos macroeconómicos publicados horas previas a la apertura del mercado de la primera potencia mundial han sido agridulces. Por un lado, los pedidos de bienes duraderos en julio han resultado mejores de lo previsto al registrar una subida del 4% frente al 2% esperado por el consenso. Por el otro, las solicitudes semanales de hipotecas han caído un 2,4%.
Desde un punto de vista técnico, según una nota de Ruartes Report, "el S&P 500 encuentra su resistencia en la zona de los 1.165-1.175 puntos y la capacidad de superar este nivel nos llevará a pensar que el índice llevará los precios por encima de los 1.200 enteros hacia la zona de 1.250-1.265 puntos. Si el S&P 500 falla en la zona de 1.165-1.175 puntos y se perforan los 1.120 y 1.100 enteros será el S&P 500 el que gobierne el desarrollo de los precios". Sin embargo, "la carga de la prueba corresponde a los bajistas dado que los alcistas demostraron en la pasada sesión que defendieron la zona de los 1.100-1.120 como fuerte soporte".
El mercado se ha mantinido expectante ante la decisión de la Reserva Federal -que se reúne el viernes- y, después de dos sesiones al alza, la esperanza de que el organismo monetario tome medidas en cuanto a la situación económica que atraviesa la primera potencia mundial y a las tensiones bursátiles, ha continuado siendo el motor entre las compras.
Valores protagonistas
El centro de atención han sido en los títulos de
Bank of America,
y en los temores al desplome del icono bancario -tras los rumores que circularon ayer en torno a una posible intervención de
JP Morgan (2,9%) sobre la entidad financiera-. En la apertura, los inversores han optado por la confianza y, contra los desplomes pasados,
sus acciones han acabado repuntando un 10,9%.
En terreno negativo sólo han cotizado, a lo largo de la sesión,
Cisco (que ha cerrado plano) y
Exxon, que se ha restado un 0,18%.