Mea culpa. El octogenario inversor
Warren Buffett, dueño del imperio inversor
Berkshire Hathaway, declaró el sábado ante sus accionitas que los actos cometidos por su ex mano derecha en la compañía
David Sokol han sido "imperdonables",
en referencia al presunto uso de información privilegiada que forzó su dimisión a finales de marzo. Entonces, Buffett intentó disfrazar la situación como una decisión personal de su empleado.
En Omaha, ante sus seguidores y en la Junta de Accionistas de Berkshire, Buffett endureció su discurso con respecto a la actuación de Sokol, aunque no se atrevió a acursarle de violar la ley. "No cabe duda de que es imperdonable. Violó las reglas de ética. Violó nuestras normas sobre la compra de acciones. Violó los valores que yo reafirmo cada dos años", dijo Buffett, en declaraciones recogidas por AFP.
Sokol, considerado como el posible sucesor de Buffett, renunció a finales de marzo, después de que se supiera que había comprado y revendido acciones del grupo químico estadounidense Lubrizol, después de haber mantenido reuniones con bancos de negocios que ofrecieron a Berkshire la posibilidad de comprar esa misma compañía.
¿Dividendo extraordinario?
Buffett presentó ante la legión de accionistas del grupo
un avance de resultados, que estarán dañados por el impacto de las últimas catástrofes naturales en el negocio del grupo. El holding, con grandes intereses en el negocio de seguros, admite unas pérdidas de 1.600 millones de dólares por el ciclón en Australia o los terremotos de Japón y Nueva Zelanda.
Este aportación negativa a resultados se produce por la presencia del holding en el accionariado de la reasegurador Swiss Re, donde controla más del 20%. También tuvieron un comportamiento negativo en el primer trimestre sus acciones en el megabanco estadounidense Wells Fargo, según
la escueta nota de resultados publicada en su página web.
Por otro lado, el multimillonario enfrió el sábado la posibilidad de que la firma pague el primer dividendo a los accionistas.Berkshire, que algunos estiman que tendrá una montaña de efectivo de 50.0000 millones de dólares hacia el final de este año, no ofrece un rendimiento a sus accionistas, algo que la gran mayoría ha aceptado por años, según informa Reuters.