El euro mantiene su caída libre en el mercado de divisas. Tras abrir a la baja para cambiarse a
1,35 dólares -frente a los 1,3720 de la jornada anterior-, registra su nivel más bajo desde 2001 frente al
yen (en 103,92).
La moneda única se ha desvanecido frente al dólar, arrastrado por las tensiones y la incertidumbre en cuanto al rescate de Grecia por parte de la eurozona. A su vez, las divisiones internas en el Banco Central Europeo (BCE), conocidas el pasado viernes han incidido en los mercados y el la confianza de los inversores.
La turbulencia financiera en Europa "ya no es un problema de las economías pequeñas, periféricas, como Grecia. Lo que está en marcha ahora mismo es un mercado a gran escala donde se ejecutan las economías más grandes de España e Italia, por lo que la moneda común europea se encuentra bajo amenaza existencial".
Y todo indica que
los líderes europeos "no están dispuestos incluso a reconocer la naturaleza de esa amenaza, y mucho menos combatirla con eficacia", según explica el economista ganador del Premio Nobel,
Paul Krugman.
Desde el punto de vista técnico, Yosi Truzman, estratega de mercado, considera que "la ruptura del soporte del
1,3969, como se ha comentado en varias ocasiones,
es consecuencia del incremento de probabilidad de desaparición del euro, al menos tal y como lo conocemos", según explica en su blog
Factor Truzman para Cotizalia.
Por otro lado, en el mercado asiático, los inversores han decidido vender la divisa europea. Así, se desploma hasta mínimos de diez años frente al yen en el mercado de divisas de Tokio, al cambiarse por 103,92 yenes.
El ritmo de caída del euro ha disparado los rumores sobre una eventual nueva intervención de Japón en el mercado de divisas para apreciar la moneda europea, lo que supondría la primera medida de este tipo respecto al euro desde mayo de 2003.