La calma ha durado poco, justo hasta que Alemania ha enfriado las expectativas de cara a la Cumbre de líderes de la eurozona prevista para el viernes. El lunes, los mercados de deuda despertaron dispuestos a darle una nueva oportunidad a los países periféricos, que habían sufrido el pánico de los inversores hasta las máximas consecuencias las semanas previas.
El diferencial entre el bund alemán y el español caía por debajo de los 300 puntos básicos, su nivel más bajo en cinco semanas, tras llegar a tocar los 500 puntos básicos y permanecer día tras día en niveles de rescate.
No obstante, a falta de 48 horas para el esperado encuentro de dónde debería salir una solución a la crisis de deuda, Berlín es cada vez más pesimista sobre las posibilidades de un acuerdo: "Tenemos la impresión, por varias conversaciones en los últimos días, que muchos protagonistas todavía no han entendido lo seria que es la situación", según un responsable alemán citado por Reuters.
A las 16:23 horas, la prima de riesgo de España subía hasta los 335 puntos básicos y la rentabilidad del bono a diez años se situaba en el 5,36%, mientras que el diferencial de Italia con Alemania subía hasta los 396 puntos básicos con el bono en el 5,97%.