Italia sigue chocando con la desconfianza y la falta de interés de los inversores y en la subasta de bonos ligados a la inflación con vencimiento en 2023 ha colocado menos de lo previsto y el coste se ha disparado frente a la última emisión de este tipo, realizada en marzo de 2010. Italia ha conseguido 567 millones de los mercados, frente a los 750 millones que se había marcado como objetivo. Y el rendimiento se ha disparado desde el 2,19% de hace año y medio hasta el 7,3% que ha tenido que ofrecer hoy.
Esta semana los mercados vuelven a estar revueltos como consecuencia de la crisis de deuda y en las últimas horas se han ido siguiendo noticias y desmentidos respecto a este tema. En principio, el FMI ha negado que se vaya a rescatar el país, el Banco Central Europeo podría comprar bonos tras el acuerdo entre Francia y Alemania -a cambio de cesión de soberanía de los países con problemas- y Moody's ha lanzado una nueva advertencia a Europa. Por otra parte, el miembro del BCE, Christian Noyer, ha dicho que Italia es capaz de resolver por sí misma sus problemas.
El rendimiento de los bonos italianos a dos años ha caído hasta el 7% y el de los de diez, también. La rentabilidad de los títulos italianos ha caído esta mañana por las esperanzas de los inversores sobre las nuevas intervenciones del BCE y la prima de riesgo del país se sitúa por debajo de 480 puntos básicos.