El Banco Central Europeo teme un 'credit crunch' y por eso estudia ampliar los plazos de los préstamos que concede a los bancos de la región hasta 2 o 3 años en un nuevo intento por evitar que la crisis de la zona euro desemboque en una restricción al crédito que asfixie la economía, según fuentes citadas por Reuters.
La autoridad monetaria europea se plantea esta opción sin precedentes ante el efecto en el mercado interbancario de los temores sobre la intensificación de la crisis de deuda en la zona euro y tras haber recuperado hace un mes los préstamos a un año, que hasta ahora era el plazo más largo que se ha ofrecido liquidez a los bancos. El banco central analiza la forma de ofrecer a los bancos liquidez a un período de 2 o 3 años, según las fuentes citadas por la agencia, con el propósito de liberar un mercado monetario bloqueado.
La posibilidad de hacer préstamos a plazos más largos se planteó en la reunión que mantuvo el BCE la semana pasada con un grupo de bancos entre los que se encontraban Goldman Sachs, Barclays y Morgan Stanley. "Lo que se dijo es que se podrían dar préstamos a 3 años", señala la fuente, que plantea que lo que necesita conocer el banco central es si a las entidades europeas les interesan este tipo de facilidades o no. "Se está discutiendo, pero todavía no hay una decisión", asegura otra fuente.
El BCE ha actuado como intermediario entre los bancos, que se han dejado llevar por una desconfianza cada vez mayor y no se prestan dinero entre sí. El BCE concede préstamos a las entidades faltas de liquidez y recibe dinero de las entidades que sí lo tienen, pero que prefieren dejarlo depositado en el BCE pese a los bajísimos tipos que ofrece. "Todos los caminos llevan al BCE", comentan desde Citi. "Al final, tenemos dos grandes verdades: 1. el ECB es independiente; 2. el ECB no puede financiar a los gobiernos convirtiéndose en prestamista último. Pero, sobre estas dos bases, la discusión se centra en el margen de maniobra de la autoridad monetaria europea para luchar contra la Crisis de deuda (que contra la Crisis del Euro deben actuar los gobiernos)", añaden.
La escalada de la prima de riesgo hasta las cercanías de los 500 puntos básicos
ha cerrado en buena medida la financiación de la banca española a través de las cámaras de liquidación, sustitutas del interbancario y la principal vía para obtener liquidez ante la imposibilidad de emitir en el mercado mayorista. Esto supone poner en riesgo unos 300.000 millones que tienen las entidades españolas en estas instituciones, lo que disparará la apelación al BCE, tal y como publicó
El Confidencial.
"No hay más remedio, aunque el Banco de España no quiera que los bancos recurramos al BCE. Creo que acabaremos el año con una apelación superior a 100.000 millones en España y a 150.000 millones en Italia", señalan fuentes del sector consultadas por El Confidencial.