Los principales indicadores estadounidenses arrancarán la sesión con fuertes caídas, tal y como anticipan los futuros.
Tras los avances de ayer, impulsados por la decisión de Berlusconi de dimitir una vez que Bruselas apruebe su plan de ajuste, animaron las compras al otro lado del Atlántico. Sin embargo, la incertidumbre que ha vuelto a apoderarse hoy de las bolsas europeas se traducirá en recortes en Wall Street.
Tras un amago inicialmente alcista, las bolsas europeas giraban fuertemente a la baja con la prima de riesgo italiana disparada. El diferencial del bono a diez años italiano y el alemán se ampliaba hasta 575 puntos básicos, mientras que la rentabilidad subía al 7,4%.
Recordemos que la barrera en torno a los 500 puntos básicos y el 7% de rentabilidad de los bonos a 10 años es el punto de no retorno que emplearon Grecia, Irlanda y Portugal para reclamar la ayuda financiera de sus socios de la Unión Europea y de Fondo Monetario Internacional.
Los futuros del Dow Jones retrocedían un 1,5%, mientras que los del Nasdaq se dejaban un 1,7% y los del S&P 500, un 2%.
"Italia es demasiado grande para caer, pero también demasiado grande para ser rescatada", aseguraba en su
twitter Nouriel Roubini.