El Fondo Europeo de Estabilidad Financiera
ha aplazado la emisión de 3.000 millones de euros en bonos que tenía programada para financiar el rescate de Irlanda como consecuencia de la elevada volatilidad que viven los mercados en los últimos días.
La decisión la ha tomado después de que ayer llevara a cabo varios contactos con inversores para conocer un impresión sobre la colocación de deuda a 10 años que anunció el lunes, según explica
The Wall Street Journal.
Y es que dado que la colocación iba destinada a financiar el rescate de Irlanda, una venta de bonos en el contexto actual del mercado, con la deuda soberana de nuevo en máxima tensión después de que el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, anunciara un referendum para aprobar las medidas de recorte exigidas por Europa, no es la mejor idea.
De esta manera, fuentes cercanas al FEEF estiman que la emisión se retrasará hasta la semana que viene una vez se haya celebrado la cumbre del G20 entre el jueves y el viernes, y se haya llevado a cabo la moción de confianza en el Parlamento de Grecia, necesaria para fijar una fecha para la consulta popular.
En cualquier caso, el fondo de rescate no está encontrando toda la aceptación que sería de desear. En el último mes, sus bonos han venido perdiendo la confianza de los inversores, disparando su diferencial frente al bund alemán.
Hasta la fecha,
ha llevado a cabo tres emisiones, la primera de 5.000 millones de euros en cinco años el pasado mes de enero tras ser admitido en la bolsa de Luxemburgo. Si es verdad que la demanda entonces superó los 45.500 millones de dólares.
Las otras dos, con bonos a cinco y diez años, tuvieron lugar en junio. Concretamente logró 5.000 millones con vencimiento en 2021 pagando 50 puntos básicos por encima del bund y 17 puntos sobre el tipo de referencia mid-swap.