Cataluña inicia hoy la comercialización de su tercera emisión de bonos dirigida a particulares, por valor de 3.700 millones de euros, ampliables a 4.000 millones, garantizados por una treintena de entidades aseguradoras y colocadoras. Esta es la tercera emisión de bonos para particulares que lanza la Generalitat en el último año y la nueva emisión enlazará con el vencimiento de la primera que hizo la administración catalana cuando gobernaba el tripartito.
Las
entidades catalanas han asegurado la emisión de Artur Mas, pese a que tendrán que colocarlos principalmente entre los clientes de sus redes y a que compiten con los depósitos y pagarés propios de cada entidad. Este aseguramiento implica que la Generalitat venderá esos bonos en cualquier caso: si las entidades no los colocan a sus clientes, tendrán que quedárselos en su balance. Según fuentes de la colocación,
La Caixa será el principal colocador, con un compromiso de 1.151 millones, que fue exactamente lo que vendió en noviembre del año pasado.
La nueva emisión de deuda tendrá dos tramos y los suscriptores podrán escoger entre invertir en bonos al 4,75 % a un año o el 5,25 % a dos años, con un mínimo fijado para las solicitudes de 1.000 euros y un máximo de dos millones. Las peticiones se pueden presentar en las oficinas de la veintena de entidades colocadoras, que lideran La Caixa, Catalunya Caixa y Banco de Sabadell. Las comisiones que recibirán estas entidades oscilarán entre el 2 % y el 2,20 %, en función del resultado de la colocación.
El periodo de suscripción acabará el 14 de noviembre, pero podría acortarse si las entidades colocan antes los bonos que tienen asignados, ya que cada entidad dispondrá de un importe limitado de bonos y cerrará su periodo de colocación en el momento en el que está cantidad se acabe, sin prorrateo.
El desembolso está previsto para el próximo día 21 de noviembre, fecha en que finaliza y se liquida la emisión de bonos del año pasado, lo que facilita que los ciudadanos que suscribieron los bonos en 2010 los puedan prorrogar.