Japón venderá 800.000 millones de yenes en deuda en lo que resta de año fiscal para cubrir los costes del tsunami de marzo y ayudar a las empresas a hacer frente a la fortaleza del yen, que merma la competitividad de las exportadoras niponas en un contexto de ralentización económica y caída del consumo en sus principales mercados, Europa y Estados Unidos, según ha informado hoy el Ministerio de Finanzas.
De esta forma, las emisiones totales que necesitará el Gobierno se incrementan respecto a las previsiones iniciales, pero es inferior a lo que habían calculado los analistas de algunas entidades, como UBS. En concreto, la deuda para bancos y aseguradoras se eleva a 145,7 billones de yenes, según los datos recogidos por Bloomberg.
La noticia de la ampliación de las emisiones ha sentado bien a los mercados de deuda, tal y como subrayan los analistas de Mitsubishi UFJ Morgan Stanley Securities. "A pesar de la emisión adicional es pequeña, eso no significa que la carga financiera total de Japón es pequeña, que es el problema más grande", señalan.