La
prima de riesgo de Francia se ha ido ampliando en los últimos días y hoy
ha marcado un nuevo máximo anual al superar los 100 puntos básicos, después de que
Moody's haya avisado de que podría revisar a la baja la calificación de su deuda soberana en los próximos tres meses si el país no progresa en reformas fiscales y económicas cruciales. París podría perder la triple 'A' -máxima nota- y el rendimiento de los
bonos galos a 10 años, que se toman como referencia para medir la prima de riesgo -por su diferencial con los alemanes-
ha superado el 3%. En julio llegó a situarse por encima del 3,4%.
Los CDS (credit default swaps) o seguros de cobertura contra el impago de la deuda del país también se han encarecido tras conocerse la noticia. Han subido casi 10 puntos y superan los 190 puntos básicos, lo que significa que el coste de asegurar una inversión de 10 millones de euros en bonos galos a 5 años es de 190.000 euros. Desde el cierre del viernes los CDS franceses han aumentado casi un 10%, aunque se sitúan por debajo de los niveles del 4 de octubre y del 22 de septiembre, cuando superaron los 200 pb. Los CDS españoles se sitúa por encima de los 380 puntos básicos y los italianos, de los 452 puntos.
Según Moody's, la evaluación del panorama sobre la nota de Francia también tomará en consideración cualquier acontecimiento potencialmente adverso en los mercados financieros o en la economía, aseguró Moody's, apuntando que ahora el gobierno tiene menos espacio para estirar sus finanzas de lo que hizo durante la crisis financiera de 2008. "El deterioro en el perfil de deuda y el potencial para que mayores pasivos surjan están ejerciendo presión sobre el panorama estable de la calificación de deuda de 'AAA' del gobierno", explica la agencia en un comunicado.
El aviso de Moody's llega antes de la cumbre europea en la que se tratará sobre las soluciones a la crisis de deuda soberana en la región. Ayer el gobierno alemán devolvió el pesimismo a los mercados al avisar de que la crisis no se va a solucionar a corto plazo. El ministro de Economía germano, Wolfgang Schäuble, aseguró que «no vamos a encontrar una solución definitiva a la crisis este fin de semana», en referencia a la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea del próximo domingo.
El ministro de Finanzas alemán ya adelantó hace días que los inversores privados tendrán que aceptar una quita superior al 21% en la deuda griega pactada en el mes de julio. "Tenemos que encontrar una solución sostenible para la deuda de Grecia, por lo que habrá que hacer una reducción", explicó Schäuble. La quita del 21% supondría reducir tan sólo en un 10% la deuda griega.