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@Salvador López Beneyto .-En contraposición con el concepto de Generación Ni-Ni (jóvenes que no trabajan ni estudian) somos un grupo de jóvenes universitarios que con una profunda formación académica, con una amplia experiencia internacional, y con un marcado rango de valores queremos aportar nuestro granito de arena a la sociedad de hoy. Sabemos cual es nuestro papel en la función, pero hay una cosa clara: para llevar a cabo esta misión no vamos a escatimar esfuerzos, tenemos toda la ilusión del mundo por cambiar la situación y sabemos que nuestros ideales son realizables.
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Salvador López Beneyto 26/04/2011 06:00h
"Las tarifas telefónicas en España son demasiado caras”... "La relación calidad/precio de nuestro Internet malísima”… Son muchas de las frases que escuchamos constantemente en los medios y en la calle en denuncia de los servicios telefónicos que disfrutamos. Y da pena que un país desarrollado como el nuestro tenga un lastre tan grande. Durante los últimos años he tenido la oportunidad de vivir en bastantes países, y por lo tanto de usar servicios telefónicos a nivel local. Sorprende que países con un mayor nivel de vida tengan tarifas mucho más baratas y con un mejor servicio. Y, ¿a qué se deben estos problemas?
Por una parte, podríamos hablar de problemas de competencia, ya que el hecho de seguir con una gran compañía y otras dos que le intentan hacer sombra, siempre hace que no haya una fijación justa; el tiempo que tardaríamos en movilizar a los clientes con una bajada de precios representaría un riesgo muy alto (y más aún si son compañías internacionalmente asentadas).
Sin embargo, estamos hablando de España, donde teniendo una tarifa reducida una llamada de 5 minutos, a un móvil de otra compañía te acaba saliendo por 60 cent como poco. En cambio, llamar desde un móvil de Hong Kong a España, cuesta tan sólo 2cnt el minuto!! (Yo he hecho la prueba). ¿Cómo puede pasar esto? Parece increíble. Pero, es que si nos vamos a Suiza (uno de los países con el coste de vida más alto), tan sólo cuesta 10 cnt el minuto!!
Estamos pagando sin duda unos precios altísimos, y más para un país que ni siquiera puede compararse con estos otros. Estos costes significarían un mayor ahorro para las familias, unos costes más bajos para las empresas, en otras palabras una ganancia de competitividad a todos los niveles. Y, aunque sea una parte pequeña de la economía, es una ineficiencia del mercado que debe ser corregida.
Pero, ¿qué pasaría si hubiese una liberalización del mercado mucho más estricta? Probablemente los ingresos de las tres grandes compañías se hundirían a nivel local. Quizás, que compañías como Telefónica estén apostando por la internacionalización y por reducir personal en España puede ser una señal de “mejora”. Sin embargo, no es esto lo que me preocupa.
Lo que me preocupa es que la gente, y empezando por nosotros los estudiantes, nos quedemos parados. Si hay ineficiencias en el mercado, hay que corregirlas, y qué mejor manera de emprender negocios. Está claro que es un sector muy difícil, pero no dejan de haber muchas oportunidades, pero no nos olvidemos del principio “sin riesgo no hay beneficio”, porque puede haberlo y mucho. Por ejemplo, en Suiza, cadenas de supermercados tienen su propia compañía telefónica con precios muy competitivos, que tienen éxito, ¿por qué no lo podrían tener en España?
¿No será un problema de flexibilidad? La capacidad de adaptarse a compañías que vienen ofreciendo tarifas revolucionarias es mínima. “A mi que no me toquen nada, que llevo con esto toda la vida”, “Prefiero esta compañía que es más grande”… estereotipos que hacen que un país como el nuestro sea tan reacio a cambios. Pensemos. ¿Qué pasa que en los países más desarrollados que el nuestro?¿las tarifas siempre han sido bajas? Me parece que no. Y, sin contar la diferencia de nivel de vida que existe (salarios, etc). Lo que sí que hay es un mercado, que quizás no es grande en número, pero sí que es competitivo.
Esto, como tantas otras ideas expuestas en esta columna denota una falta de flexibilidad tremenda, y poca capacidad de adaptarse a los cambios, ¿quizás el mayor problema de nuestro País? Dice Michael Porter que uno de los pilares de la estrategia es la diferenciación; nosotros, quizás pensamos que se basa en la pasividad. Porque si seguimos con los modelos de negocio llevados hasta ahora, con viejos estereotipos rondando nuestro pensamiento, no tenemos estrategia alguna. Si no luchamos por corregir ineficiencias del mercado, donde hay oportunidades de negocio claras, buscando el diferenciarse del competidor, somos como un barco a la deriva al que azotan corrientes externas: igual naufragamos que llegamos a puerto; y esto es lo que no puede ser.
1 .- Las telecomunicaciones en España son negocios totalmente regulados. No se puede echar las culpas de la situación de las telecomunicaciones a las compañías sin obviar la intervención del regulador. ¿Para qué se va a invertir en redes si tienes que permitir el acceso a esas redes a la competencia? Es mucho mejor para una compañía, según la regulación actual, en sacar todo el rendimiento posible con las mínimas inversiones. Y así estamos.
El problema es que tanto España como la misma Europa, con unos reguladores tan ineficientes están perdiendo el tren. Europa fue lo que fue gracias a una regulación innovadora que le puso a la cabeza del GSM y de compañías -como Nokia- que supieron ver ese momento. Pero desde entonces Europa en general tiene una regulación hipertrofiaday una industria de telecomunicaciones cada vez más débil.