Con una carrera profesional implacable en la Fórmula 1, el piloto alemán, siete veces campeón del mundo, gana unos 34 millones de dólares al año (unos 23 millones de euros). Estas cifras se deben sobre todo al número de victorias logradas a su paso por las escuderías de Ferrari (en la que estuvo 10 años y de la que hoy es asesor) y Mercedes.
Pero a sus ganancias al volante también hay que sumar las que le han proporcionado algunas firmas como DVAG, Jet Set, Audemar Piguet, Schuberth y Rosbacher.
Sin embargo, el año pasado su manager, Willi Weber, reconocía que el piloto tenía problemas de patrocinio porque su imagen generaba un cierto 'cansancio', lo que originó que las ventas no funcionasen. Pese a ello, sigue ocupando el noveno puesto de los deportistas más pagados.