El gran buscador fundado por
Serguei Brin y
Larry Page en 1998 sigue dando de que hablar. El crecimiento de las búsquedas de antaño ha dejado paso a un escenario más estable, previsible y con menos competencia después del fracaso de Bing y Yahoo por hacerle sombra. Pero a
Google los problemas le han llegado desde el mundo real, con fricciones y enfrentamientos judiciales de todo tipo y por todo el mundo.
Estados, empresas y particulares han visto en la admirada compañía estadounidense una amenaza debido a que algunos productos como Streetview y Google Maps, o el propio almacenamiento de los datos hayan provocado su salto a los titulares de las páginas judiciales y políticas, desde las tecnológicas y económicas que protagonizaba antaño. Si los simpáticos fundadores Brin y Page fueron la cara Google ante el mundo durante muchos ahora es Eric Schmidt, consejero delegado de la empresa, quien la representa frente al debate de si está acumulando demasiado poder. ¿De héroe a villano?
En 2010, Google ha desplegado sus dos grandes apuestas de futuro: primero, el sistema operativo Chrome OS con el que pretende colarse en los ordenadores de medio planeta para sustituir a Windows; y, segundo, el sistema operativo Android para dispositivos móviles. Su comportamiento en bolsa en 2010 ha sido neutro: -3% y prácticamente en el nivel de los 600 dólares en que empezó.