El
franco suizo ha sido otro de los activos refugio en las últimas semanas. Esto ha llevado a la
moneda suiza a marcar un nuevo máximo frente al euro, que se cambia a 1,04593 francos tras caer un 0,5% desde los máximos de ayer en 1,00749, acercando hacia la paridad a ambas divisas. En
en relación al dólar se paga en torno a 0,7140 unidades.
El imparable avance de la moneda helvética provocó la semana pasada
la intervención en el mercado de divisas del Banco Nacional Suizo (BNS), al considerar que la la fortaleza de la moneda local frente a otras divisas como el dólar o el euro estaba "poniendo en peligro la economía del país y poniendo en riesgo la estabilidad de precios de Suiza". La principal autoridad monetaria de Suiza también aseguró que el franco estaba"masivamente sobrevalorado".
Sin embargo, esta actuación y dichas palabras no han conseguido contener a la moneda local que ha vuelto a subir con fuerza por el
desplome bursátil de los últimos días y que se traduce en la peor racha para los mercados de renta variable desde 2008, tras la quiebra de Lehman Brothers.
En lo que va de año el franco suizo se ha apreciado más de un 15% y en agosto ha subido casi un 7%.
Los analistas apuntan hacia nueva revalorizaciones de la moneda al tiempo que esperan un recrudecimiento de la crisis de deuda soberana en Europa. Y aseguran que las autoridades monetarias suizas deben ser conscientes de que "están nadando contracorriente. Con tipos de interés cercanos a cero, era improbable que nuevas rebajas de los tipos de interés fueran a tener muchos impacto en el mercado y la intervención en el merado de divisas podría generar importantes costes para el banco central", según declaraciones de una analista de Rabobank al Financial Times.
El BNS bajó la semana pasada a un nivel cercano a cero el margen de fluctuación de la tasa Libor, su principal instrumento de política monetaria. El margen de fluctuación quedó establecido entre 0% y 0,25% contra 0% y 0,75% anterior.