Es una tremenda paradoja que en un transporte tan moderno como el aéreo, apetezca cada vez menos viajar en avión. Es curioso lo que ha pasado con los vuelos en los últimos años. Cuantas más mejoras se realizan, se construyen mejores aviones, aeropuertos más grandes con premios de arquitectura, más vuelos a más destinos, mayor seguridad, mayor número de compañías que ofrecen precios muy interesantes, peor servicio recibe el pasajero.