Christine Lagarde, elegida como jefa del Fondo Monetario Internacional, ha sido una de las grandes sorpresas y ocupa ya el noveno escalón del ranking.
La ministra de Economía del Gobierno de Nicolás Sarkozy se convirtió en sustituta de Dominique Strauss-Kahn, después de que, el pasado mes de mayo, el hasta entonces presidente del FMI se viera involucrado en un delito sexual en un hotel de Nueva York, un hecho por el que tuvo que abandonar el cargo.
Lagarde, de 55 años, llegó a ser medallista olímpica con el equipo de natación sincronizada de Francia y la primera presidenta del bufete estadounidense Baker MacKenzie. Se ganó el respeto de los mercados durante la crisis financiera global y ayudó a promover la influencia negociadora de Francia en instancias claves como el Grupo de los 20. Fue elegida la mejor ministra de Finanzas de Europa por el Financial Times en el 2009.