La lentitud y la falta de innovación provocan, a menudo, la caída de los grandes imperios. La complacencia y el conformismo son la mayor amenaza para las compañías que lideran los diferentes sectores. Sus competidores, agazapados, trabajan para alcanzar -y en el mejor de los casos superar- al
número uno.
Cualquier diferenciación es importante. El mayor ejemplo de ello es
Apple, la corporación más grande en EEUU por capitalización bursátil. Apoyado en dos de sus grandes creaciones -el iPhone y el iPad-, ha conseguido una posición de liderazgo en el mercado hasta proclamarse la compañía más rentable en el sector tecnológico. ¿Competencia? La firma dirigida por
Steve Jobs hasta hace unos días, ha fulminado hasta las sombras de sus
enemigos, aunque muchos
se resistan a perder la batalla como es el caso de
Samsung.
En la cima no todo son alegrías. Los ataques llegan desde varios frentes, no sólo por parte de la coreana.
Amazon.com zarandea al gigante para que pierda el equilibrio. La compañía espera vender hasta cinco millones de tabletas en lo que resta de año, en su lucha por alcanzar los 30 millones de iPad vendidos desde que apareció en el mercado en 2010. Y para lograrlo,
amenaza con rebajar sus precios sustancialmente.
Por su parte,
Wal-Mart, competencia directa de iTunes, parece dispuesto a olvidar la batalla. Después de abaratar el precio de las descargas, prevé desactivar el contenido del servidor a lo largo del mes.