Escampan las nubes. La tormenta financiera golpeó sin distinción a todo un sector, el de las renovables, pero en él hay diferentes jugadores. Están los fabricantes de turbinas como
Gamesa, Vestas o
General Electric, que dependen de la capacidad de obtener crédito de sus clientes. Y están también los operadores eléctricos, que vislumbran un futuro razonablemente mejor, debido Los analistas consideran que se está valorando en cero el futuro crecimiento de este tipo de empresas, como las españolas
Iberdrola Renovables y
Acciona, o la portuguesa
EDP Renovaveis.
"Nos encontramos ante un sector de crecimiento, muy intensivo en capital y que, por tanto, exige un importante esfuerzo inversor que se traduce en unos niveles de apalancamiento (deuda) muy elevados", explican
, analistas de Banesto Bolsa, en un informe distribuido a clientes. Precisamente, la crisis financiera ha sido especialmente virulenta en el sector eólico, debido al parón registrado en la construcción de nuevos parques ante las incertidumbres que se cernían, incluso, sobre los grandes operadores.
"Las buenas perspectivas de crecimiento del mercado eólico mundial avalan los planes de expansión de capacidad de las compañías de renovables. El crecimiento seguirá apoyado en Europa (50% del mercado), sobre todo en Reino Unido y España, aunque otros mercados (sobre todo EEUU y China) están emergiendo con enorme potencial", argumentan desde Banesto, aunque advierten que buena parte de la rentabilidad que necesita el sector se asienta en las primas de dinero público y que, con la crisis, pueden verse amenazadas.
Renovables, la favorita
Es el gran riesgo, si bien, su análisis recoge el escenario apocalíptico de una parálisis del desarrollo del sector por la crisis y la debilidad del inversor público, los Estados, que tienen que atender otros gastos antes que la reconversión hacia las energías renovables. Según esta firma, una herramienta muy útil para detectar excesivas penalizaciones del sector consiste en determinar el valor suelo de las compañías, que calcula valorando sólo los megawatios instalados (cuya remuneración está garantizada) y dando valor cero al pipeline (capacidad futura), que está sometido a riesgo regulatorio por cambio de la legislación.
"Tanto Iberdrola como Acciona cotizan actualmente por debajo de sus valoraciones suelo", dicen Guzman y Gomez. Las acciones de estas dos empresas cerraron el viernes con descensos del 3% y 1%, hasta 3,03 y 87 euro, respectivamente. Banesto Bolsa considera que Acciona tiene un potencial del 29% hasta alcanzar los 124 euros por acción, que considera su target suelo o precio objetivo de mínimos. Para Iberdrola Renovables, el potencial es del 16% hasta ese nivel conservadores.
El potencial es mucho mayor en precio objetivo, que ya incluye los planes de futuro para ambas compañías. En este caso, el recorrido al alza se sitúa por encima del 50%, hasta 137 euros para Acciona y 4,5 euros en el caso de la filial de Iberdrola, que se ha convertido en la favorita. Virginia Sanz, analista de Deutsche Bank, dibuja un futuro prometedor también en otro informe reciente, con recomendación de compra y precio objetivo en 4,6 euros.
"La compañía, calificada como la primera del mundo en potencial instalada, es una de las mejores historias de crecimiento en el sector. Con un perfil de riesgo relativamente bajo y tarifas reguladas, vemos grandes oportunidades de gran crecimiento en EEUU, donde podría instalar hasta 8,5 gigawatios", apunta, y destaca con planes de inversión de 6.000 millones de dólares en los próximos cuatro años.