Cambian los subordinados (38 ministros en seis años), pero las caras del Gobierno y la misma incertidumbre. Los mercados miran con desconfianza a España. Las expectativas sobre la sostenibilidad fiscal de España ya no se asienta en la evolución de la ejecución prespuestaria del Gobierno o en los datos, como se deduce de la queja expresada en su discurso ayer por el 'número dos' de Economía,
José Manuel Campa, sino en algo que va más alla de los meros datos. Y los expertos señalan que es, precisamente, la confianza en el ajuste y en las previsiones económicas del Gobierno.
Junto a la reactivación de la crisis de deuda europea, como el pasado mayo, el riesgo financiero de España sigue disparándose desde la última renovación del Gobierno el pasado 20 de octubre, como ya informó
este diario el pasado 10 de noviembre. Tanto que el diferencial de la deuda España-Alemania se ha situado en su nivel más alto desde mayo de 1996, es decir, apenas dos meses después del relevo (anticipado) en las urnas del Gobierno de
Felipe González por el de
José Mª Aznar.
La prima, que mide el diferencial de rentabilidad entre el bono español y alemán a 10 años, alcanzó ayer un máximo en 298 puntos, según datos de Bloomberg, aunque se relajó casi 20 puntos al cierre hasta 280 puntos. Desde el 20 de octubre, cuando se anunció la nueva composición del Gobierno, la prima ha subido más de 130 puntos o un 70% más. Las ventas de los inversores en deuda española elevaron su rentabilidad -que se mueve inversamente al precio- hasta el 5,5% (ver gráfico).
La prima no sólo mide el riesgo teórico de un emisor, sino que en la práctica supone la referencia del coste de endeudarse para una economía o una empresa.
Por cada punto que se encarece el coste país supera los 2.000 millones de euros, según estimaciones financieras. Por su parte, el otro indicador de riesgo que se ha
disparado en las últimas semanas es el seguro contra el impago de la deuda española. Los CDS a cinco años han escalado un 75%, desde 200 a 365 puntos.
Desde los mínimos de enero, cuando se situaba por debajo de los 60 puntos básicos, se ha multiplicado por cinco y marca récord histórico. De esta manera el coste de asegurar 10 millones de euros se ha situado en 365.000 euros. Según informó este diario,
España debe refinanciar hasta 60.000 millones de euros durante los próximos seis meses con uno de los escenarios más complicados y elecciones autonómicas y municipales por delante.
Pese a que la Unión Europea (UE) ya ha activado dos rescates de países sobre Grecia e Irlanda, además de las posibilidades crecientes de un rescate sobre Portugal, los expertos consideran que la hipotesis de un rescate de España no podría construirse bajo la mismas fórmulas que en los anteriores casos debido al tamaño país y de la deuda española.
Willem Buiter, economista jefe de Citigroup, señala en el caso española el Banco Central Europeo (BCE) deberá jugar un papel central ya que deberá desplegar sus líneas de crédito especiales para asistir a su sistema financiero. "Una crisis en España implicaría, probablemente, estirar los recursos del fondo de rescate ideado por Europa en mayo más allá de sus actuales límites", dijo en un informe recogido por Bloomberg.
"Hay dos elementos de preocupación, público y privado respectivamente. El Tesoro ha de emitir cerca de 200.000 millones en 2011, 40.000 de incremento neto. Si suponemos un 5% de coste medio en los distintos plazos contra el 3,6% actual estamos hablando de un sobrecoste de 2.800 millones de euros que es bastante llevadero", según
recogió S. McCoy en su columna de ayer.