@María Igartua - 10/04/2010 06:00h

En todas casas cuecen habas, que se suele decir. En España uno de los iconos más significativos de la caída de los barones del ladrillo es Luis Portillo, el que fuera presidente de Colonial y que vio como su castillo de naipes se desmoronaba al soplar del viento de la crisis.
Pero más allá de nuestras fronteras, el terremoto subprime ha hecho estragos en otros imperios inmobiliarios. Es el caso del magnate británico Simon Halabi, que ha pasado, en sólo tres años, de ser el decimocuarto hombre más rico del Reino Unido -194 en la lista Forbes con 4.300 millones de dólares de patrimonio estimado- a verse en bancarrota.
Halabi podría fácilmente ser el Portillo británico, con la diferencia de que él no partió completamente de la nada. Este empresario de origen sirio comenzó sus andanzas profesionales gracias al apoyo económico de su padre, un hombre de negocios dedicado al sector de agrario.
Siendo sólo un adolescente, dejó atrás su país de origen y su familia para instalarse en Londres, donde cursó sus estudios. Pocos años después se embarcó en su primera aventura empresarial: la compra de la compañía Property Trust por 3 millones de libras en 1986, que vendió por 50 millones tan sólo tres años después. De esta manera puso los cimientos de su imperio inmobiliario y consiguió el capital necesario para subir un peldaño más en su escalada al éxito.
El siguiente paso fue hacerse con In and Out Club en el 94 de Picadilly, que ya eran palabras mayores. Su carrera iba viento en popa y puso en marcha Buckinghan Securities Holdings para subirse a la ola del boom inmobiliario.
Las cosas iban a mejor para el magnate sirio. Tenía su casa en el exclusivo barrio de Mayfair, un castillo en la región vinícola de Burdeos, un yate de 40 metros de eslora llamado Smaja y, en 1997 compró Mentmore Towers, la mansión construida por Josepht Paxton para el Barón de Rothschild en 1984. Entre sus principales activos, las sedes en Londres de JP Morgan, Aviva, RSA and Old Mutual.
A pesar de su gran éxito, los que trataron con Halabi durante aquella época aseguran que lejos de ser un ejecutivo agresivo con tintes de ave rapaz, era un hombre entrañable. Se caracterizaba por ir siempre impecablemente vestido, al más puro estilo gentleman ingles. Con unos modales europeos intachables, increíblemente cortés y educado. Pero por encima de todo, era un hombre extremadamente familiar.
De hecho, el primer gran palo de su vida le llegó pocos años antes de que comenzara su ocaso financiero. Su hijo pequeño, con tan sólo dos años de edad, se ahogó en la piscina de su castillo mientras sus padres se descuidaron un momento para atender a los detalles de la preparación de su fiesta de aniversario. Halabi nunca se repuso e, incluso, celebraba todos los años una recepción en memoria del pequeño en el In and Out Club.
Como ha ocurrido con tantos hombres, la ambición, el lujo y la exuberancia descontrolada comenzaron a cavar su tumba empresarial. En su oficina del barrio de Mayfair, su despacho, perfectamente decorado con antigüedades millonarias, era tan grande que había que atravesar 90 metros de alfombra hasta alcanzar su mesa.
El comienzo del fin lo marcó la adquisición de la cadena de gimnasios Esporta por 460 millones de libras. Lo cierto es que cometió el error de comprar una compañía sobrevalorada y, a la hora de la verdad, el negocio no funcionó como debía. Halabi, que se había endeudado considerablemente para realizar la operación, se pilló los dedos.
A finales de 2007, la cadena de gimnasios hubo de ser liquidada, lo que le costó 120 millones de libras de su propio bolsillo y la ruptura de las buenas relaciones con el que hasta la fecha había sido su mayor prestamista, Societe Generale.
A partir de ahí, el magnate comenzó a verse obligado a malvender parte de sus propiedades. En enero de 2008 uno de sus mayores tesoros en cartera, el Shard of Glass, que sólo seis meses antes había sido valorado en 130 millones de libras, fue vendido por 30 millones.
Posteriormente, ese mismo año, coincidiendo con el colapso de los mercados financieros, su proyecto más ambicioso, la transformación de las Mentmore Towers que compró en el 97, en un hotel de seis estrellas al más puro estilo de los Emiratos Árabes comenzó a tener serios problemas.
Ese mismo verano, el English Heritage calificó tres de los activos de Halibi como “edificios en problemas’. Tan sólo un año después, el grupo inmobiliario dejó de pagar 1.900 millones de dólares de bonos. La deuda en cuestión estaba avalada por nueve de sus edificios en Londres, que habían perdido el 50% de su valor por el credit crunch. En consecuencia: Halabi estaba en números rojos.
El 21 de agosto de 2009, la firma especializada en insolvencias, MCR, se hizo cargo de la liquidación de Buckingham Securities Holdings, el brazo inversor de Halabi y la semana pasada el Alto Tribunal londinense declaro definitivamente a Simon Halabi en bancarrota.
Hasta la fecha no se sabe nada del que fuera uno de los hombres más ricos del Reino Unido. Mientras su imperio se divide en cachitos para pagar a todos sus acreedores, Simon Halabi se encuentra en paradero desconocido.
El sitio que tenía que ocupar en las cortes durante el proceso estaba completamente vacío. Ni el interesado ni representante legal alguno que pudiera luchar por achicar el agua del barco que se iba a pique. La última dirección conocida del magnate arruinado es la de una habitación de un hotel en Suiza, pero nadie ha vuelto a saber de él.
5 .- #3 ,
sitio = silla [o banco de enjuiciados]
4 .- #3 Estas equivocado amigo , es como el refran "it's better to have loved y lost , than never to have loved at all", ser rico aunque sea una vez es mejor .
3 .- ¿el sitio que tenía que ocupar en las cortes? No hay una traducción mejor??
2 .- Bueno al final todos estos q venden humo segun este libro Mercaderes de humo acaban absolutamente igual... en fin es mas incluso llegan a perder el 80% de los casos su total fortuna asi q ya veis.. igual es mejor ser pobre
1 .- Una traducción perfecta de Wikipedia. No para de mejorar el periodismo de investigación....
Microsoft JScript runtime
error '800a0035'File not found
/include/favocartera_nocacheado.asp, line 69
TODOS LOS ÍNDICES